Inexactitudes

Del consejero delegado al 'president' y del 11-S a los cardiólogos, no hay quien diga toda la verdad

Foto: El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont (i), durante la firma del libro de oro del Ayuntamiento de Amberes. (EFE)
El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont (i), durante la firma del libro de oro del Ayuntamiento de Amberes. (EFE)

Hace muchos años, como 40, yo estaba en el consejo de administración de una empresa importante.

El negocio no iba demasiado fino. Convocamos la junta de accionistas con un cierto nerviosismo. Siempre había un accionista que se levantaba y nos ponía verdes.

Nos defendíamos como podíamos, con una condición autoimpuesta: no mentir. No intentar engañar a los accionistas.

Cuando acababa la junta, los del consejo nos íbamos a comer. Recuerdo aquellas comidas en las que nos relajábamos y echábamos risas. No nos pasábamos -no se trataba de comer y beber como si tuviéramos hambre y sed-. Se trataba de pensar que habíamos pasado un examen y habíamos aprobado. Justito, pero aprobado.

El presidente del BCE, Mario Draghi. (Reuters)
El presidente del BCE, Mario Draghi. (Reuters)

Veo al consejero delegado de una importante entidad financiera europea en la junta de accionistas. Supongo que está nervioso. El negocio de los bancos lleva años preocupándonos, después de descubrir la cantidad de charranadas que han hecho algunos y la cantidad de millones de euros que hemos gastado para salvar a otros. En toda Europa. En Estados Unidos. En el resto del mundo.

El consejero delegado tiene buena pinta. Es un hombre joven. Traduzco su intervención. En este momento, habla de que su entidad está empezando a cobrar a las empresas por sus depósitos, puesto que el BCE también cobra a los bancos el 0,4% por mantener custodiado su dinero.

Una inexactitud, basada en dos afirmaciones reales y verdaderas: a) que están empezando a cobrar a las empresas por sus depósitos; b) que el BCE cobra a los bancos el 0,4%.

La inexactitud viene en dos palabras: "puesto que".

Me explico. El BCE tiene una hucha, que se llama 'facilidad de depósito' (¡será por nombres!), que sirve para realizar depósitos a un día. Como parece que las entidades financieras ignoran lo de 'un día' y lo guardan allí más días porque está más seguro que si te lo prestan a ti o a mí, Mario Draghi, que cada vez me cae mejor, decidió cobrarles el 0,3% para animarles a que lo sacasen a eso que algunos llaman "la economía real", nombre que ya he dicho muchas veces que me molesta, porque la otra debe ser la irreal. Y lo malo es que la irreal nos golpea en nuestros bolsillos, de lo que deduzco, en mi ignorancia, que muy irreal no debe ser.

Las dos afirmaciones reales y verdaderas a las que me he referido antes se convierten en irreales y falsas si las unes con el "puesto que"

Pues no lo han sacado en forma de créditos a empresas serias. Ante ese fracaso, Mario ha decidido pasar de cobrarles el 0,3 a cobrarles el 0,4%, a ver si así se animan.

Esta es la explicación de la trampa del "puesto que", porque las dos afirmaciones reales y verdaderas a las que me he referido antes se convierten en irreales y falsas si las unes con el "puesto que".

Sin esa inexactitud, la primera frase se convertiría en "estamos empezando a cobrar a las empresas por sus depósitos, porque tenemos que rascar debajo de las piedras para conseguir una cuenta de resultados nada brillante, pero más o menos presentable, que nos permita no tener que decir que los resultados están 'por debajo de lo previsto' -sigo traduciendo- 'y muy por debajo del consenso de los analistas".

Inexactitudes. Carles, presidente de la Generalitat catalana, se va de viaje por Europa. El presidente de la Comisión europea, Jean-Claude Juncker, estaría feliz de recibirle, pero, a pesar del interés que tiene, no le recibe "por problemas de agenda". Pues si no puede Jean-Claude, me voy a ver a Martin Schulz, presidente del Parlamento europeo. Pero Martin tampoco puede recibirle y cuidado que lleva tiempo diciendo que le gustaría mucho. Problemas de agenda otra vez.

Entonces, Carles, inasequible al desaliento, se lanza y consigue ver al presidente de Flandes y a los empleados de la delegación catalana en Bruselas, que le reciben con alborozo, al grito de "¡'president', 'president', 'president'!".

He sacado una conclusión: que lo que les quería decir Carles a Jean-Claude y a Martin solo les interesaba a los empleados de la delegación catalana en Bruselas

Carles vuelve feliz. O eso es lo que dice.

Otra inexactitud. Carles no miente. Pero como yo alguna vez he alegado problemas de agenda -ciertos- cuando no me interesaba recibir a alguien y, por el contrario, he forzado la agenda y he recibido al que me interesaba, he sacado una conclusión: que lo que les quería decir Carles a Jean-Claude y a Martin solo les interesaba a los empleados de la delegación catalana en Bruselas.

Inexactitudes. Me voy a Estados Unidos. Me encuentro con John Brennan, director de la CIA. Siguen preocupados, y mucho, con el 11-S. No me extraña. Hacen informes. Debe haber uno que es el más fiable. No lo han publicado completo. Tiene 28 páginas secretas. Como siempre, todos pensarán que esas son las importantes. Bueno, pues John ha dicho que esas páginas contienen “rumores e inexactitudes".

Foto: Reuters.
Foto: Reuters.

Y ya que estoy en América, hablo con unos cardiólogos amigos míos. Están preocupados porque una fórmula usada ampliamente para calcular el riesgo cardiovascular está llevando a los médicos a recetar dosis de medicamentos contra el colesterol superiores a las necesarias. "La sobreestimación del riesgo es de seis veces el real", dice uno de ellos.

Del consejero delegado al 'president' y del 11-S a los cardiólogos, no hay quien diga toda la verdad.

El apóstol Santiago vivió en una época en la que también debía haber inexactitudes. Y se cansó. Y escribió una carta, en la que dijo una frase que siempre me ha gustado: "Sea vuestro sí, sí. Sea vuestro no, no".

Al cabo de poco tiempo le cortaron la cabeza. Quiero pensar que no fue por esa frase. Pero es muy posible que las cosas le habrían ido mejor si la frase hubiera sido: "Sea vuestro sí, casi sí. Sea vuestro no, casi no".

Igual hubiera llegado a consejero delegado, a 'president' o a director de la CIA.

Desde San Quirico
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios