Mi futuro político

He estado pensando un poco en mí mismo, con un superficial examen de conciencia para cuando me encuentre con alguien que me llame "casposo a lo Torrente"

Foto: El líder de Vox, Santiago Abascal. (EFE)
El líder de Vox, Santiago Abascal. (EFE)

Elecciones en Andalucía y sorpresa grande, porque los "de siempre" han sido rechazados. Caras largas. Hay mucha gente que se va a quedar sin empleo y eso es muy desagradable.

Vox, que era un partidico, pega un estirón. Y ese estirón no les gusta a muchos. Incluso hay manifestaciones en contra. Pero yo, que no soy de Vox ni de Podemos porque nunca me ha gustado la extrema derecha ni la extrema izquierda, pienso que si jugamos a la democracia y festejamos que llevamos 40 años en ese juego, tenemos que aceptar que gane el que la gente quiera que gane, y, concretando, que en Andalucía haya 393.201 personas que hayan votado a Vox. Como vivo en Barcelona, no conozco a ninguno de ellos, pero supongo que esos señores son tan dignos, tan sesudos y tan demócratas como los 580.256 que han votado a Adelante Andalucía o los que han votado a los demás. Y no comprendo la zapatiesta organizada por los que, demócratas ellos, no admiten que otros piensen distinto.

Como en cuanto alguien dice algo favorable a Vox hay que llamarle casposo, o sea, "lleno de caspa", según la edición del DRAE que tengo en San Quirico, o "anticuado, rancio y vetusto" en otro diccionario, que, para aclarar las ideas, dice que Torrente es el personaje más casposo del cine español, pienso que los que salieron a protestar eran gente limpia, moderna, 'cool', aunque con un ligero tic dictatorial, por aquello de que las elecciones solo les gustan si las ganan ellos.

He estado pensando un poco en mí mismo, con un superficial examen de conciencia para cuando me encuentre con alguien que me llame "casposo a lo Torrente".

Me he hecho unas cuantas preguntas. Por supuesto, otros me harían más. Seguro que mi lista es incompleta. A continuación pongo mis contestaciones.

Me gusta la iniciativa privada.

Me gusta que todos tengan remuneraciones dignas.

No me gusta lo que he leído hace poco: que lo que gana el que más en una empresa sea 312 veces lo que gana el que menos.

Me gusta que el empresario modelo tenga una vida modelo, o sea, normal. Que sean personas que luchen por ser sinceros, leales, que no sean trepas

Me gusta que se prestigie el papel del empresario, emprendedor, o como queráis llamarle, como señor que se juega su dinero y pone en marcha una empresa y no duerme y saca adelante aquello y crea puestos de trabajo -los necesarios- e inventa procedimientos para que todos participen en los beneficios.

Me gusta que el empresario modelo, el político modelo, el futbolista modelo, tengan una vida modelo, o sea, normal. Que sean personas que luchen por ser sinceros, leales, fieles a su mujer o a su marido, trabajadores, estudiosos, que no sean trepas, que ayuden a los demás...o sea, que yo pueda decir a mis nietos que ese es un modelo.

Si se presenta un homosexual con un buen currículum en mi empresa, y es majo, le contrataré. Le echaré si se dedica a molestar a las personas de su sexo, lo mismo que despediré al que se meta con personas del sexo opuesto.

No admitiré que en mi empresa las mujeres estén peor pagadas que los hombres, por el mero hecho de su sexo

No admitiré que en mi empresa haya sexo masculino, femenino o neutro, porque creo que solo hay dos: los que en México llaman machos y hembras.

No admitiré que en mi empresa las mujeres estén peor pagadas que los hombres, por el mero hecho de su sexo.

Me molesta -me duelen profundamente- las animaladas que hacen tipos impresentables con sus mujeres.

Haré lo posible en mi empresa para que la gente trabaje mucho y con ilusión.

El aborto me repugna. Me parece un asesinato de un pobre desgraciado que no puede defenderse.

Aunque sea secundario, me encantan los toros y el boxeo.

Me molesta profundamente lo que atente contra la libertad de una persona. Libertad con responsabilidad, por supuesto.

Creo que hay que llevar un país como el que lleva una familia o una empresa, sabiendo que nada es gratis, que todo gasto necesita un ingreso

Libertad no es eso que algunos políticos están haciendo ahora, enseñándonos a los demás a desobedecer, porque si desobedecemos todos a la ley, esto se convierte en lo que en catalán se llama una casa de barrets, con perdón de las casas de barrets, porque supongo que alguna estará mejor organizada.

Creo que hay que llevar un país como el que lleva una familia o una empresa, sabiendo que nada es gratis, que todo gasto necesita un ingreso, que el recurso a endeudarse tiene un límite.

Creo en la libertad para llevar a mis hijos al colegio que me dé la gana: católico, protestante, musulmán o agnóstico. Con educación diferenciada o con educación mixta. Y, como con esos colegios ahorro dinero al Estado, me parece justo que el Estado me ayude económicamente. Y me parece mal que el Estado se meta en cómo doy las clases, en el contenido de las enseñanzas a no ser que enseñe a mis alumnos técnicas de terrorismo, odio hacia los que no piensan igual, etc.

Como consecuencia, me gusta el cheque escolar. O sea, que el Estado dé a las familias un cheque para que los hijos puedan ir al colegio que elija la familia.

No me gusta que, como yo era joven y no pude votar la Constitución, hay que cambiarla inmediatamente

No me gustan las autonomías en España.

Me encanta Europa.

No me gusta que, como yo era joven y no pude votar la Constitución, hay que cambiarla inmediatamente.

No me gusta el adanismo, o sea, pensar que nada se había inventado hasta que llegué yo.

Creo que, en caso de duda, SENTIDO COMÚN.

No sigo. Veo que soy una mezcla de extrema derecha, derecha, algo de izquierdas, nada de extrema izquierda...

Seguramente, con este 'background', como decimos los que hemos estado en Harvard, no me va a querer ningún partido.

Soy un ejemplo de carrera política nonata.

Sin caspa.

Desde San Quirico

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