Águilas y gaviotas

El próximo Gobierno se encontrará con unas cuantas medidas 'sociales' que, como su propio nombre indica, tendrá que pagar 'la sociedad'

Foto: Una gaviota vuela cerca del Puente Carlos sobre las aguas del río Moldava, en Praga. (EFE)
Una gaviota vuela cerca del Puente Carlos sobre las aguas del río Moldava, en Praga. (EFE)

Según una parte de mi familia, dirigida por mi hijo Gonzalo, la historia de la música se divide en dos: antes y después de los Beatles.

Otra parte, al mando de mi mujer, certifica que los Beatles no lo hacen mal, pero que donde esté Julio Iglesias, que se quiten los demás. No pasan de ser unos vulgares aficionados.

Vivíamos en Boston en el curso 1963-64 cuando Ed Sullivan, en su 'show', presentó a los Beatles. Nos gustaron. En confianza, a mí no me pareció que estaba asistiendo a un antes y un después. Me parecieron unos chicos majos, un poco revolucionarios, pero no demasiado.

Luego fui a un par de conciertos de Paul McCartney, porque, según mi hijo, la historia de la música se subdivide en otras dos partes: antes y después de Paul, al que, en casa, le llamamos así, por su nombre. No podemos olvidar que sigue con nosotros desde 1963, y eso ata mucho.

Con los PGE pendientes y el Gobierno gastando por decreto, no está mal que llegue Julito y recuerde que "aquí no regalan nada; todo tiene un alto precio"

Hablando de ataduras. Julio Iglesias es, para nuestra familia, Julito, 'number one' de los 'number ones', por encima de todos, pasados, presentes y futuros, porque su grupo de fans lo comanda mi mujer y, en casa, lo que dice mamá va a misa, y se acabó. Tema resuelto.

Me distraigo si trabajo con música, pero hoy tengo puesto un CD. De Julio, claro.

Julio dice:

"Vuela, amigo, vuela alto;

no seas gaviota en el mar".

Ahí me engancho. No sé de qué año es esta canción, pero juraría que alguien la ha escrito ayer por la tarde.

Con los Presupuestos pendientes y con el Gobierno gastando por decreto —en lo 'social', que con ese nombre se puede hacer lo que se quiera—, no está mal que llegue Julito y nos recuerde que

"Aquí no regalan nada;

todo tiene un alto precio".

O sea, que el próximo Gobierno se encontrará con unas cuantas medidas 'sociales' que, como su propio nombre indica, tendrá que pagar 'la sociedad'.

Como queremos muchas cosas y hay poca gente para pagarlas, esos pocos deben estar 'exigidos'

Una vez advertido eso, habrá que volver a recordar a la 'sociedad' y sobre todo a esa parte de la sociedad que es joven, aunque hay pocos por lo de la pirámide demográfica y esos cuentos, que, como queremos muchas cosas y hay poca gente para pagarlas, esos pocos deben estar 'exigidos'. Debemos exigir a cada uno que "vuele, amigo, vuele alto, no sea gaviota en el mar".

Y esto, por dos razones:

1. Porque Julio ya nos ha dicho antes que 'aquí no regalan nada'.

2. Porque también nos ha dicho que 'todo tiene un alto precio'.

Y por una tercera, que, en un mundo competitivo como el actual, tiene mucha importancia:

3. Porque "la gente tira a matar cuando volamos muy bajo".

4. Hay una cuarta: porque sí, por vergüenza torera, aunque odies los toros. Es lo del trabajo bien hecho, que tiene un comienzo, un desarrollo y un final, sin esperar —me ocurre con frecuencia— que llegue 'la pieza' que falta, que, a juzgar por lo que tarda, la han fabricado lejos, muy lejos de España, y la han debido enviar por carreta de bueyes.

La gente joven maduró mucho durante la guerra y se atrevió a adquirir compromisos "para siempre"

Estoy leyendo 'Posguerra', de Onésimo Díaz. En uno de los capítulos, el autor dice que la gente joven había madurado mucho durante la guerra y se atrevía a adquirir compromisos "para siempre". Paralelamente, mi mujer dice que necesitamos una posguerra. La idea es la misma, aunque la de mi mujer exige que haya una guerra, lo que no es bueno para nadie.

Pero con guerra o sin guerra, preferiblemente sin guerra, para los padres de los chavales actuales: "Vuela amigo, vuela alto, no seas gaviota en el mar".

Y lo mismo, para los profesores, y perdón por la repetición: "Vuela amigo, vuela alto, no seas gaviota en el mar".

Si nos enteramos, y exigimos, habrá muchas más probabilidades de que se enteren los chavales

¿Que esto cuesta esfuerzo? Sí.

Ya sabemos que "aquí no regalan nada; todo tiene un alto precio". Pues a ver si nos enteramos los padres y los profesores. Porque si nos enteramos, y exigimos, habrá muchas más probabilidades de que se enteren los chavales.

Y si se enteran, habrá muchas más probabilidades de que, al verles actuar, muchos también se lo crean y, casi sin darse cuenta, revolucionen nuestra sociedad desde dentro, que es como se hacen las revoluciones de verdad.

P.S.

1. Repaso el artículo. Veo que he dejado muy en segunda fila a Paul y sus chicos.

2. La culpa es de Julito y de la admiración que sentimos por él.

3. Pero lo del trabajo bien hecho se puede aplicar a Paul, a sus Beatles y a Julio.

4. Y a Hombres G y a los Secretos y a todo el que intente trabajar bien.

5. Muchas horas, muchos ensayos, mucho comenzar y recomenzar.

6. Y, al final, sale bien. ¡Qué cosas!

7. Aquí no regalan nada.

Desde San Quirico
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