Busco partido de derechas

Me he quedado sin partido. El de la derecha se ha ido al centro y allí se ha encontrado con el de la izquierda

Foto: Manifestación para reivindicar la unidad de España y la Constitución. (EFE)
Manifestación para reivindicar la unidad de España y la Constitución. (EFE)

Yo soy de derechas. Y por eso, antes, votaba a los partidos que, sin avergonzarse, decían lo que a mí me gustaba oír, que eran de derechas. El PP, CiU, el PNV... Una amiga mía era peor. O más ingenua. Votaba a partidos de derechas porque eran católicos.

Estoy en periodo de descanso, después de tantas elecciones. No sé cuándo serán las autonómicas, pero creo que aún tardarán un poco. Aprovechando mis vacaciones mentales, los partidos están negociando, porque los que han ganado no lo han hecho por goleada sino por un miserable gol de rebote en la nuca de un defensa. Y los que han perdido, como ha sido por ese rebote, aún tienen moral como para pensar que, con unos cuantos enjuagues, consiguen ese puesto tan majo que les apetecía tanto, sobre todo ahora, que están estrenando novia y les gustaría hacerle un regalo bonito.

Voy viendo las declaraciones y me entra el desánimo, porque ya no hay partidos de derechas ni partidos de izquierdas. Ahora hay un partido de centro derecha y un partido que ya no es socialista sino socialdemócrata. Luego, hay un partido de extrema derecha, Vox, y un partido de extrema izquierda, Podemos.

Curiosamente, con el de extrema derecha no se debe ni hablar, supongo que porque huele a nazi, o sea, a Hitler. Con el de extrema izquierda sí se puede, porque el olor a gulag debe ser más agradable que el olor a cámara de gas. A algunos nos molestan los dos olores, pero ya se sabe que sobre gustos no hay nada escrito.

Luego están los independentistas, pero de esos hoy no voy a hablar. Ya he dicho que estoy en temporada de descanso.

Me he quedado sin partido. El de la derecha se ha ido al centro y allí se ha encontrado con el de la izquierda.

En los comentarios a un artículo anterior, un lector me acusaba de no ser imparcial. ¡Claro que no lo soy! Si escribo en la sección de 'Opinión' y no estoy a sueldo de ningún partido, puedo decir lo que me apetezca y nadie me puede acusar de nada.

Por ejemplo, me gustaría que un partido dijera:

1. Que no al aborto.

2. Que no a la eutanasia.

3. Que sí a la unidad de España.

4. Que sí a Europa. En este sentido, creo que Sánchez lo está haciendo muy bien, intentando que España ocupe puestos importantes en la UE.

5. Que sí a la seriedad en responsabilizarse de las cuentas, recordando una vez más que: a) no habría déficit si se cumpliese el primer principio económico 'no se puede estirar el brazo más que la manga'; b) no habría una deuda como la que tenemos si se hubiera respetado el segundo principio, 'de donde no hay, no se puede sacar'.

6. Que sí a transmitir a la sociedad la idea fundamental de que nada es gratis. Todo lo que se pone en la columna 'gastos' tiene que equilibrarse en la columna 'ingresos'. Y, con frecuencia, con mucha frecuencia, o sea, casi siempre, el equilibrio se consigue aumentando los impuestos.

7. Que no a la lucha de clases.

8. Que sí a que los salarios suban.

9. Que sí a que el número de contratos indefinidos aumente.

10. Que sí a la preocupación por el paro juvenil y, más aún, por el de personas de 50 años.

Me falta mucho para que la lista sea completa, pero ya veis por dónde voy al decir que soy de derechas

11. Que sí a que el sistema de pensiones no sea un argumento electoral, porque con las cosas de comer no se juega.

12. Que como faltan niños y los viejos cada vez aguantan más, hay que animar a la gente a que tenga hijos. En primer lugar, porque con hijos no estás solo nunca y en segundo, porque, en el futuro, cuando cobres la pensión, darás gracias a Dios por la buena idea que tuviste.

13. Que sí a que unos cuantos expertos revisen la Constitución con el objetivo de actualizarla, si es que, después de estudiarla muy a fondo, consideran que hay que hacerlo, con paz, con serenidad y sin urgencias partidistas.

14. Por supuesto, que sí a la monarquía.

15. Que sí a que los diputados se respeten a sí mismos y nos respeten, comprando ropa adecuada para ir al Congreso, sabiendo que al Liceo no se llevan zapatillas deportivas y a la playa no se va con chaqué.

16. Que no a la falsa libertad de expresión, que permite insultar a Dios y a la Virgen.

17. Que no a la falsa libertad de expresión, que permite insultar al Rey y a la bandera.

18. Que no a la independencia de Cataluña o de Aragón o de Castilla-La Mancha.

Me falta mucho para que la lista sea completa, pero ya veis por dónde voy cuando digo que soy de derechas. En el libro que estoy escribiendo y que tengo que entregar en septiembre, intentaré completarla.

La riqueza de una persona no se puede encuadrar en la pobreza de una clasificación de partido

Aprovecho para recordar que la riqueza de una persona por ser persona no se puede encuadrar en la pobreza de una clasificación de partidos. Por eso muchos se van al centro. Y al que no dice que se va al centro se le califica de 'extrema'.

Por alguna razón que desconozco, con la extrema derecha no se puede hablar y con la extrema izquierda, sí.

Como he dicho antes, debe ser por el olor de los muertos.

Desde San Quirico
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