El ‘huracán Rita’ amenaza con graves daños al Partido Popular
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Federico Quevedo

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El ‘huracán Rita’ amenaza con graves daños al Partido Popular

Barberá ha sido un referente para el PP nacional, que hasta ahora sigue parado, formando una barrera de protección hacia ella que acabará por demoler todo lo que vaya encontrando a su paso

Foto: Rita Barberá, en diciembre. (EFE)
Rita Barberá, en diciembre. (EFE)

Se prevén vientos huracanados de más de 200 kilómetros por hora, olas de 15 metros en la costa y de más de 30 metros mar adentro, y daños y destrozos por valor incalculable. Se aconseja a los militantes y simpatizantes del PP que cierren puertas y ventanas y las recubran con todo lo que encuentren a mano y, si es posible, que evacuen las sedes del partido. El 'huracán Rita' ha llegado para quedarse en el territorio del PP y salvo que sus actuales dirigentes hagan algo para evitarlo, amenaza con ser devastador.

Conozco a Rita Barberá desde hace mucho tiempo, y le tengo aprecio, como supongo que les ocurre a otros muchos de mis compañeros. Ella siempre ha sabido mantener una relación fluida con los medios de comunicación y con los periodistas, y eso es de agradecer. Por eso si al final el huracán se queda en tormenta tropical, e incluso en llovizna, me alegraré. Pero los tiempos políticos han cambiado, a pesar de que el PP sigue sin darse cuenta y en lugar de salir a jugar el partido continúa arrinconado de espaldas a la canasta intentado evitar el tiro de tres…

Aquí ya no vale la presunción de inocencia. Vale a efectos jurídicos, pero no a efectos políticos. Suena duro decirlo así, pero es la verdad. Se han acumulado tantos casos de corrupción que han ido colmando el vaso de la paciencia ciudadana, y lo único que sirve para aplacar la ira del votante es el bisturí. Cortar por lo sano. Rita Barberá debería irse. Lo siento, y de verdad que me cuesta decirlo con esa crudeza, pero no debería seguir ni un minuto más siendo senadora, ni siquiera siendo militante del PP.

Lo único que sirve para aplacar la ira del votante es el bisturí. Cortar por lo sano. Rita Barberá debería irse. No debería seguir ni como senadora ni como militante

¿Está acusada de algo? No. ¿Está siendo investigada? Todos sabemos que lo estaría si no fuera porque al ser senadora el caso pasaría directamente al Supremo y el juez tendría que desprenderse del mismo. No puede ser de otra manera cuando resulta que todos los concejales de su ayuntamiento están bajo sospecha. Todos. Y es que, independientemente de que haya habido una cierta oportunidad a la hora de haber hecho ‘saltar’ todo este caso desde las detenciones de Alfonso Rus y compañía hasta hoy –un ministro me reconocía el martes que el juez quería haberlo hecho público en la campaña electoral, y que fue la UCO la que le pidió más tiempo-, el asunto huele extraordinariamente mal, y pone de manifiesto que la corrupción se instaló de manera estructural en el PP de la Comunidad Valenciana alcanzando prácticamente todas las instituciones autonómicas.

Pero el hecho de que en el epicentro de esa corrupción se encuentre la exalcaldesa Rita Barberá es especialmente dañino para el PP. Barberá ha sido un referente en el PP valenciano, lo ha sido incluso para el PP nacional: ganaba las elecciones por mayoría absoluta una tras otra, era querida y ha estado siempre en todo tipo de quinielas para ir a Madrid como ministra, primero con Aznar, después con Rajoy. Por eso nada de lo que haga el PP, por mucho pacto que proponga, será creíble si esa voluntad de cambiar las cosas no se demuestra andando. Y hasta ahora el PP sigue parado, quieto, estático, formando una barrera de protección hacia Rita Barberá que acabará por demoler todo lo que vaya encontrando a su paso.

Solo encuentro una explicación a este inmovilismo: o han perdido el juicio, o temen que hable. El PP se lo está jugando todo en estos días, y da la sensación de que todavía no se han enterado de lo que pasa y de cómo han cambiado las cosas. Si siguen es esa misma actitud, el 'huracán Rita' acabará teniendo un efecto demoledor porque en él confluyen todas las tormentas que acechan al PP: Gürtel, Púnica, Taula, Nóos... Y todas ellas coincidiendo en el tiempo para elevar todavía más su fuerza devastadora.

UCO Operación Púnica Caso Gürtel