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¿Y si Aznar está forzando su salida del PP?
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Federico Quevedo

Dos Palabras

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¿Y si Aznar está forzando su salida del PP?

Un rumor recorre las altas instancias populares: la posibilidad de que el presidente de honor tome la puerta para insuflar aire a una formación situada más a la derecha

Foto: Aznar no esconde su incomodidad con el PP de Rajoy. (EFE)
Aznar no esconde su incomodidad con el PP de Rajoy. (EFE)

Me lo dice y me lo cuenta un destacado miembro de la Dirección Nacional del PP: "Yo creo que Aznar quiere que le echemos". No sé si es así, tan descarnado, pero desde luego da la impresión de que el expresidente del Gobierno está tan incómodo en el PP de Rajoy que quiere irse. Pero Aznar es presidente de honor del PP, y un referente para miles de militantes y simpatizantes de este partido, además de haber sido quien realmente lo transformó y logró romper el techo electoral de Manuel Fraga con Alianza Popular hasta lograr el Gobierno. Eso fue posible porque en aquel momento Aznar comprendió que para poder conseguir la victoria en las elecciones el PP tenía que convertirse en una gran fuerza de centro-reformista que incluso fuera capaz de atraer el voto del centroizquierda.

Y así fue. Ese ha sido el gran mérito de José María Aznar. ¿Qué ha pasado después? Seguramente el efecto nocivo del poder, la ambición, ha transformado al hombre que en su día creyó en una sociedad abierta en la que debía ser posible el diálogo con todos en un nuevo mesías del nacionalismo español más ramplón. Cuidado, que con esto yo no me estoy alineando con ninguna otra clase de nacionalismo, ni mucho menos. De hecho, el 'otro' nacionalismo es, incluso, más nocivo y proclive a inclinarse hacia las peores esencias del fascismo. Rajoy heredó ese espíritu abierto y reformista, y cuando Aznar ya se había convertido en una caricatura de sí mismo, el actual presidente del PP dio un nuevo paso en la dirección correcta de renovación en aquel famoso Congreso de Valencia de 2008 en el que su predecesor ni siquiera se dignó darle la mano.

Yo pensé, lo digo sinceramente, que a Rajoy nunca se le subiría a la cabeza eso que se ha llamado el 'síndrome de la Moncloa', pero en la entrevista que recientemente publicó un prestigioso diario extranjero mostró ese lado prepotente que parece afectar a todos los que han pasado por el mismo tapiz -sí, a Zapatero también le pasa, aunque no lo parezca- e incluso se atrevió a decir aquello de que no había en el PP un sucesor natural de sí mismo. Si ya antes de eso la relación de Aznar y Rajoy era mala, ahora ya es más que penosa. Y hoy este PP no se parece en nada al PP reformista de 1996 y, después, al de 2008. Es más bien un PP inmovilizado, incapaz de asimilar los enormes cambios sociales que se están produciendo en España, y ya no digamos los políticos.

Algunos creen que Aznar está preparado para salir del PP e impulsar una nueva alternativa a la derecha que sirva de refugio a quienes ven en Rajoy al enemigo

Por eso Aznar se quiere ir. Pero no porque quiera volver a ese PP fresco y necesariamente abierto que él mismo contribuyó a crear, sino porque lo que realmente pretende es cerrar aún más las pocas posibilidades de apertura que hoy tiene su partido. Aterrorizado pensando que la inoperancia de Rajoy puede darle el Gobierno a Podemos, Aznar está pensando seriamente -así me lo cuentan- en impulsar una nueva alternativa a la derecha que sirva de refugio para aquellos que no están dispuestos a ceder ni un ápice en la defensa de determinados valores que, creen, no está defendiendo el actual liderazgo del partido. Dicho de otro modo, reprochan a Rajoy no haber sabido defender esos valores y, al mismo tiempo, tampoco haber sido capaz de hacer frente a la imparable ascensión de la extrema izquierda, permitiendo que por el centro le coma parte del terreno un partido como Ciudadanos que sí parece detenerse a escuchar a los votantes, incluidos los de su propio partido.

¿Se irá Aznar? Es evidente que está forzando al partido a tomar... partido. La decisión de no invitar a nadie de la actual dirección del PP al curso de verano de FAES es un acto evidente de ruptura. ¿En qué puede traducirse? Si lo que busca Aznar es una confrontación que acabe con él mismo entregando el carné de afiliado, ese parece el camino, aunque es difícil que nadie se atreva a pedírselo. Pero que esto va a acabar en una ruptura definitiva, eso ya nadie lo pone en duda. Y Aznar no parece hombre de cruzarse de brazos, así que lo normal será verle después inspirando otras alternativas. Evidentemente, lo que pase el 26-J tendrá mucho que ver con las decisiones que tome el expresidente, pero el PP tiene que ser consciente de que sus problemas no se van a acabar en esa fecha, sino que más bien pueden agravarse, y que la única salida para recuperar la hegemonía política será la vuelta a los orígenes de un partido abierto y reformista, que hoy por hoy está desaparecido en combate.

Me lo dice y me lo cuenta un destacado miembro de la Dirección Nacional del PP: "Yo creo que Aznar quiere que le echemos". No sé si es así, tan descarnado, pero desde luego da la impresión de que el expresidente del Gobierno está tan incómodo en el PP de Rajoy que quiere irse. Pero Aznar es presidente de honor del PP, y un referente para miles de militantes y simpatizantes de este partido, además de haber sido quien realmente lo transformó y logró romper el techo electoral de Manuel Fraga con Alianza Popular hasta lograr el Gobierno. Eso fue posible porque en aquel momento Aznar comprendió que para poder conseguir la victoria en las elecciones el PP tenía que convertirse en una gran fuerza de centro-reformista que incluso fuera capaz de atraer el voto del centroizquierda.

José María Aznar FAES Mariano Rajoy