Campanas de boda en Ferrovial: Rafael del Pino se casa con una ex ejecutiva de JP Morgan

El amor ha vuelto a llamar a las puertas de Rafael del Pino. Al presidente del Grupo Ferrovial, uno de los tres grandes del sector de

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    El amor ha vuelto a llamar a las puertas de Rafael del Pino. Al presidente del Grupo Ferrovial, uno de los tres grandes del sector de la construcción, embarcado como está en convertir a la compañía que heredó de su padre en uno de los referentes a nivel mundial, le queda tiempo para enamorarse. Así, después de algo más de dos años de discreta relación, las campanas de boda repicarán el próximo día 10 de junio en honor de los contrayentes.

    Si algo se sabe del futuro marido, por la medida proyección pública de su actividad empresarial, poco o casi nada se conoce de la desposada, Astrid Gil Casares, una joven también de buena familia que hizo sus pinitos en el mundo de las finanzas en JP Morgan, pero que desde algunos años participa en distintos proyectos relacionados con el mundo del arte. Y como en otras historias de amor, tampoco aquí la diferencia de edad -él llega a los cuarenta y pico; ella hace gala de sus treinta y pocos- ha supuesto una barrera.

    Después de la trágica pérdida de su primera esposa hace años, con quien tuvo tres hijos, Rafael del Pino ha encontrado en Astrid la mujer con la que rehacer su vida de pareja. Quienes les conocen aseguran que forman un tándem perfecto y que llegan a esta cita con las ganas de unos chavales. De hecho, la natural discreción del ferrovial se ha visto desbordada por las apetencias de la novia, primeriza en cuestiones de altares y celebraciones por la vicaría. Se trata de la boda financiera del año.

    Las invitaciones para el enlace ya están cursadas desde hace tiempo. A los caballeros se les emplaza a ir con esmoquin, a las señoras con traje largo, y todos juntos podrán ir en los autobuses que se fletarán para la ocasión con salida desde el Hotel Palace. Y por si alguien deja el último retoque pendiente, se ha indicado con detalle cuáles son las peluquerías de guardia habilitadas en Chinchón, la villa madrileña donde se encuentra la finca cedida para la ocasión por Joao del Espirito Santo (Carmen Rigalt dixit).

    Otra de las curiosidades comentadas tiene que ver con la lista de regalos de boda. Quizá porque tienen la vida resuelta y la casa puesta, Rafael y Astrid han decidido optar por una solución poco convencional para resolver el engorroso trámite. Como si de una pareja de jóvenes desprendidos se tratara, los novios han decidido seleccionar a tres ONG para que cada uno de los más de 1.000 invitados al enlace contribuya con la aportación que estime a las arcas de la causa cooperante. Sin duda, una boda solidaria.

    El Confidente
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