El lobby inmobiliario G14 pierde fuelle: "Nos hemos terminado convirtiendo en un club de amiguetes"
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El lobby inmobiliario G14 pierde fuelle: "Nos hemos terminado convirtiendo en un club de amiguetes"

“Nos hemos terminado convirtiendo en un grupo de amiguetes. Nos seguimos reuniendo porque nos intercambiamos mucha información”, ha confesado a El Confidencial uno de los miembros

“Nos hemos terminado convirtiendo en un grupo de amiguetes. Nos seguimos reuniendo porque nos intercambiamos mucha información”, ha confesado a El Confidencial uno de los miembros del lobby inmobiliario G-14, una asociación de grandes inmobiliarias por la excelencia. Lo gracioso es que sus miembros ni son grandes, ni excelentes, ni siquiera son 14. Y restando. Por si fuera poco, su capacidad de influencia pierde fuelle a medida que se desinfla la burbuja inmobiliaria.

Si en algún momento los ladrilleros patrios han intercambiado información ha sido para levantarse los pelotazos los unos a los otros. ¿Dónde está Bañuelos (ex Astroc)? ¿Dónde Luis Portillo (ex Colonial)? ¿Dónde está Fernando Martín (Martinsa-Fadesa)? Este último llegó incluso a presidir el G-14 durante un partido más que el Real Madrid.

Atención a la autopresentación del lobby en su página web. No tienen desperdicio: “El Grupo 14 Inmobiliarias por la Excelencia está formado por compañías que comparten la misma filosofía de trabajo en cuanto a la calidad de sus promociones, la profesionalidad de sus equipos y la absoluta transparencia en la gestión.

La mayoría de ellas cotiza en bolsa y mantiene participaciones en otras grandes empresas cotizadas y en otros sectores de actividad, lo que refuerza su músculo financiero y enfatiza su vocación empresarial. Otros rasgos comunes tienen que ver con el importante número de trabajadores en plantilla y con ser grandes generadoras de empleo.

El conjunto de las compañías asociadas gestiona una parte muy relevante de la actividad inmobiliaria y son responsables de la generación de riqueza y estabilidad al conjunto de la economía española”. Tres párrafos como tres catedrales.

Sin embargo, fuentes del mismo sector inmobiliario, indignadas con la evolución de algunos de los miembros del lobby, han transmitido que “el sector español se merece representantes que estén a la altura de las circunstancias”. Y apuntan que “los mismos empresarios que han dejado morir a sus empresas, echando a sus trabajadores a la calle, están creando a partir de sus patrimonios personales fondos de compra de activos inmobiliarios a precio de saldo”. Las fuentes van más lejos: “El responsable de Lehman Brothers tiene que comparecer ante el Congreso de EEUU. Pero aquí no investigan a nadie”.

Pedro Pérez, actual presidente del G-14, recordó al Ejecutivo el pasado jueves que “debe implementar inmediatamente el fondo de 30.000 millones creado a través del Tesoro y adoptar otras medidas para paliar la crisis económica y, en concreto, la del sector de la construcción”. También se lanzó a culpar a otros cómplices necesarios del actual desbarajuste. "No voy a exonerar al sector de su responsabilidad, pero hay que destacar la entusiasta colaboración de CCAA y Ayuntamientos, que han hecho de su venta una vía de financiación", recordó, al tiempo que resaltó que esto es algo "que no debe volver a repetirse". Lo dice alguien que conoce bien el paño: fue secretario de Estado de Economía en la etapa de Carlos Solchaga.