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La curiosa carrera política de dos inspectores fiscales en medio de la puerta giratoria
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La curiosa carrera política de dos inspectores fiscales en medio de la puerta giratoria

El salto a la política de los primeros espadas del sindicato de inspectores de Hacienda ha despertado numerosos recelos entre sus antiguos compañeros de fatigas dentro de la Agencia Tributaria

Foto: Ransés Pérez Boga. (EFE)
Ransés Pérez Boga. (EFE)

Los singulares movimientos de puertas giratorias en la Agencia Tributaria están generando el natural revuelo dentro del colectivo de inspectores de Hacienda, que ha visto cómo sus más insignes representantes sindicales cambian al tercio y se pasan sin solución de continuidad al mundo de la política. Primero fue Ransés Pérez Boga, presidente que era de la asociación de Inspectores de Hacienda del Estado (IHE) hasta que se incorporó tras las últimas elecciones locales como flamante concejal socialista en el Ayuntamiento de Madrid. Poco después, siguiendo de cerca los pasos, apareció Francisco de la Torre, exsecretario general del mismo sindicato corporativo, que ahora se codea con Albert Rivera en lo más alto de la dirección de Ciudadanos.

Ambos han gozado en los últimos años de un trabajado prestigio dentro del colectivo al que representaban, lo que por otro lado les ha reportado buena parte de la visibilidad que ha servido para adornar su carrera política en dos de las formaciones que ofrecen actualmente mayores expectativas de voto. En el caso de Ransés Pérez Boga, al que sus colegas más críticos motejan como el 'Faraón de A Coruña', todavía se recuerdan sus encendidos alegatos y enconadas diatribas en las que apostaba por un plan especial de inspección contra los representantes políticos. Todo ello en pos de una lucha contra el fraude y la corrupción que orientaba el celo de los inspectores fiscales hacia las principales formaciones del arco parlamentario.

Nadie ha osado, por el momento, discutir los más jacobinos criterios de actuación expuestos por el antiguo responsable sindical. Lo que ahora le reprochan sus viejos compañeros de fatigas es una cierta laxitud a la hora de mostrar con el mismo afán profesional la nueva función que le inviste como representante de los ciudadanos madrileños. En un cuerpo especialmente susceptible a cualquier movimiento en falso que pueda contravenir la calidad del servicio público no se entiende muy bien cómo el antiguo inspector se las arregla para oficiar de concejal con plenas garantías a más de 600 kilómetros de distancia de su puesto natural de actuación.

Figura emergente en Ciudadanos

Ransés vive en la capital gallega de donde es original y su apego al terruño no termina de ser bien entendido por los que consideran que su misión actual está ahora en Madrid, al lado de los ciudadanos madrileños y al servicio de la municipalidad capitalina para la que ha sido promovido como número tres de Antonio Carmona. Mayor alarma y peor sabor de boca ha dejado en determinadas instancia de la Agencia Tributaria la singladura emprendida por Francisco de la Torre, que ha puesto tierra de por medio con el sindicato de inspectores sin reparar en gastos, por lo menos en lo que concierne a las horas de liberado sindical que todavía sigue disfrutando en una especie de homenaje a la memoria histórica de quien tuvo, retuvo y guardó para la posteridad.

Francisco de la Torre se ha convertido en asesor de cabecera de Albert Rivera como figura emergente al lado de Luis Garicano y Manuel Conthe. Los más allegados aseguran que elnúmero dos del sindicato de inspectores de Hacienda podría llegar a encabezar con el mismo puesto la candidatura de Ciudadanos por Madrid en los próximos y trascendentales comicios de finales de año. Los menos cercanos pero que también conocen las andanzas de su anterior delegado sindical no tienen reparos en que el 'viejo amigo' haga carrera como mejor le plazca pero con la misma entienden que las horas de liberado al servicio de colectivo debería pagárselas su nuevo partido político. De esta forma la Hacienda pública, que se supone somos todos los españoles, también saldría ganando.

Nota de la redacción. Esta es la carta que ha enviado la Asociación de Inspectores:

Ambos compañeros son Delegados Sindicales de FEDECA (Federación de Asociaciones de los Cuerpos Superiores de la Administración), a la que pertenece nuestro Sindicato de Inspectores de Hacienda. El pasado 29 de abril se han celebrado elecciones sindicales en la AEAT, eligiendo nuevos representantes de las Juntas de Personal. Desde esa fecha, y hasta el nuevo nombramiento (o renovación) de los anteriores Delegados Sindicales, continúan en activo los anteriores, con derecho a 30 horas mensuales de actividad sindical dentro del horario de trabajo.

En uno de los casos, el compañero nos ha trasladado que no ha hecho uso alguno de crédito horario desde las elecciones sindicales, lo cual es lógico puesto que se ha apartado totalmente de la actividad sindical. El otro compañero, que ha utilizado parte de las horas sindicales que le corresponden, no ha dedicado las mismas a ninguna actividad política sino a las propias de un representante sindical. En concreto esas 8 horas y 11 minutos en este mes.

Curiosamente, nuestro sindicato carece de la información sobre horas sindicales utilizadas por nuestros representantes (a diferencia de su medio, que sí parece tenerla). Nosotros hemos tenido que preguntárselo a los interesados, algo que ustedes no han hecho, lo que dice mucho del poco rigor con que se ha elaborado dicho artículo. Mucho peor sería si hubiesen accedido a información no facilitada por ellos. Queremos pensar que no es el caso y su artículo está basado en rumores, lo que ya es muy grave, y no en controles horarios de la AEAT de nuestros representantes sindicales.

A Francisco de la Torre y a Ransés Pérez Boga, como ciudadanos que son, les ampara el derecho constitucional que se recoge el artículo 23 de poder participar libremente en los asuntos públicos.

Los singulares movimientos de puertas giratorias en la Agencia Tributaria están generando el natural revuelo dentro del colectivo de inspectores de Hacienda, que ha visto cómo sus más insignes representantes sindicales cambian al tercio y se pasan sin solución de continuidad al mundo de la política. Primero fue Ransés Pérez Boga, presidente que era de la asociación de Inspectores de Hacienda del Estado (IHE) hasta que se incorporó tras las últimas elecciones locales como flamante concejal socialista en el Ayuntamiento de Madrid. Poco después, siguiendo de cerca los pasos, apareció Francisco de la Torre, exsecretario general del mismo sindicato corporativo, que ahora se codea con Albert Rivera en lo más alto de la dirección de Ciudadanos.

Antonio Miguel Carmona Luis Garicano Manuel Conthe Francisco de la Torre