Cifuentes no encuentra facturas de los viajes de los directivos del Campus de la Justicia

Se sabe que hubo al menos 10 desplazamientos, pero no el nombre de los directivos que viajaron ni el coste de los mismos. La oposición suma y sigue en la auditoría del fallido proyecto

Foto: El único edificio construido en el Campus de la Justicia.
El único edificio construido en el Campus de la Justicia.

Un pozo sin fondo. Y un pozo tan profundo que los papeles terminan perdiéndose. La oposición en la Asamblea de Madrid sigue intentando dirimir cuánto ha costado a las arcas públicas el faraónico y fallido proyecto de Campus de la Justicia. Un trabajo de chinos, a pesar de que el Gobierno regional presidido por Cristina Cifuentes, que ha heredado la ingrata labor de tener que rendir cuentas, lleva meses elaborando un archivo para organizar toda la documentación que generó el megacomplejo judicial ideado por Esperanza Aguirre. La comisión parlamentaria que ha auditado el proyecto ya ha finalizado, pero los diputados siguen recabando información porque Podemos y PSOE ven indicios suficientes para llevar el asunto a la Fiscalía Anticorrupción.

En este trabajo de recopilación, sus señorías a veces se llevan sorpresas. "No consta ninguna relación de las personas que viajaron en representación de Campus de la Justicia en los diferentes viajes realizados. Tampoco consta de forma específica el coste de cada uno de dichos viajes ni la duración de cada uno de ellos". Es la respuesta por parte del Gobierno regional que ha recibido la diputada socialista Mercedes Gallizo. Es decir, no aparecen las facturas de lo que Campus (constituida en empresa pública) pagó para que determinados directivos de la sociedad presentaran el proyecto internacionalmente.

Se sabe que hubo al menos 10 viajes, pero no hay información de quiénes viajaron y cuánto costaron. En 2005 hubo dos desplazamientos a Nueva York (por invitación de la Cámara de Comercio de España en los EEUU) y a Barcelona, en la Feria Meeting Point. En 2006 hubo tres: a la Feria Internacional MIPIM en Cannes, a la Feria Expo Real en Múnich y de nuevo al Meeting Point de Barcelona. En 2007 se repitieron los mismos tres viajes que el año anterior. Y en 2008 se volvió a viajar a las ferias de Múnich y Barcelona. Es la única información que aparece, de momento. Sus señorías no podrán conocer quiénes fueron los afortunados que viajaron por media Europa y el desembolso que supusieron para los madrileños estos desplazamientos.

Esperanza Aguirre, en el acto de colocación de la primera piedra del Campus.
Esperanza Aguirre, en el acto de colocación de la primera piedra del Campus.

81.000 euros por la primera piedra

Lo que sí podrán sumar los diputados de la oposición a la cuenta de gastos, una cuenta que ya supera los 130 millones, es lo que pagó la Comunidad de Madrid por que Esperanza Aguirre colocara la primera piedra de su gran complejo judicial el 31 de enero de 2007: 82.182 euros. Los archivos ordenados por Cifuentes sí recogen algunas facturas de ese acto publicitario: 19.798 euros por una maqueta; 5.200 euros por "sonido, iluminación e imagen"; 17.080 euros por "vídeo, plataforma elevadora y personal de montaje"; 15.811 euros por "tarimas y grupos electrónicos"; 8.800 euros por "logotipos, artes finales e impresión para soporte de maqueta"; 5.513 euros por una carpa y una moqueta; 5.480 euros por la locución del acto, y 4.500 euros por "un desayuno-cóctel para 100 personas". La organización de tal magno evento corrió a cargo de Grupo de Comunicación Publicitaria SA.

Suma y sigue. La Asamblea madrileña ya conoce que Campus de la Justicia se gastó 4,8 millones de euros en fastos, que incluyen exposiciones, premios, ferias, material de 'merchandising' e incluso libros... así hasta 30 actividades. Gastos de los que tampoco hay facturas completas y desglosadas. De todo ese dinero, 1,11 millones de despilfarraron en conceptos publicitarios, y la mayoría de ese dinero, un millón de euros, en promocionar una exposición de arte que estuvo en cartel siete semanas. El mismo presupuesto que se gasta el museo del Prado en promocionar todas sus exposiciones en un año.

También se sabe que la mayoría de los empleados de Campus (hubo hasta una veintena, casi todos directivos) trabajaron en una oficina situada en la calle Ribera del Loira 4-6, junto al Ifema. Campus estuvo allí entre febrero de 2005 y noviembre de 2008. La comunidad pagó durante ese tiempo 21.000 euros al mes "por 700 metros cuadrados". Fueron tres años y nueve meses, lo que supone un gasto de 947.000 euros, a pesar de que quedó demostrado durante la comisión que la comunidad tenía edificios vacíos para ubicar a los trabajadores de Campus, que en los años de bonanza solo tuvo 10 empleados.

El Confidente
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