RTVE en sus peores horas: poca audiencia y malas prácticas

La cobertura del caso de los papeles de Panamá revela la crisis de identidad, profesionalidad y ética que atraviesa la televisión pública

Foto: Equipo de presentadores de los Telediarios de TVE. (RTVE)
Equipo de presentadores de los Telediarios de TVE. (RTVE)

Ya no son referente informativo en las grandes citas electorales y, lo que es peor, los Telediarios de Televisión Española han perdido el norte en todos los sentidos, a la espera de esas instrucciones 'de arriba' que permitan saber cómo y de qué manera abordar cada información en el minutado. Un retroceso en destreza informativa que TVE está pagando caro -como no podía ser de otra manera- en su piedra angular de la credibilidad y en sus registros de audiencia, al rebufo de los informativos de Telecinco o de Antena 3.

Solo así puede justificarse que La 1 obviase por completo, hace dos domingos, la aparición en escena de los papeles de Panamá, que han monopolizado la agenda informativa en los últimos días con el extenso reguero de nombres que se han visto salpicados por el despacho de Mossack Fonseca. Menos compresible es, sin embargo, que la primera reacción de la cadena fuera obviar que este medio, en alianza junto con La Sexta, sea el responsable de las informaciones que se han ido sucediendo en el marco de la investigación liderada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) y el 'Süddeustche Zeitung'.

Cierto es que, tras la denuncia del propio Consejo de Informativos de TVE sobre esta mala praxis -poco ética, cuanto menos-, los Telediarios han vuelto a citar las fuentes originales de la información. Pero, aun superado el primer error, no deja de ser llamativo que una cadena con un potencial informativo y una ingente cantidad de recursos materiales y humanos haya caído en esta espiral de desprestigio y alejamiento progresivo de la audiencia. Ya fuera, primero, bajo la batuta de Julio Somoano y, después, con la del actual director de informativos, José Antonio Álvarez Gundín.

Una cadena con solo 10 años de vida y con un equipo humano mucho más joven que la veteranía y experiencia acumuladas en el Telediario ha logrado el superar a los Telediarios en todas las grandes coberturas. Muy probablemente, al presidente de RTVE eso no le importe mucho, como ya dijo en su día ante los parlamentarios de la Comisión de Control de la tele. Pero si una televisión pública no sabe conectar con ese público al que se dirige y pierde su confianza, entonces cabe preguntarse cuál es su misión y el porqué de su sostenimiento con el erario de todos.

El Confidente