La feliz comida navideña del clan de los Villar Mir en el lujoso Hotel Ritz

Juan Villar Miguel Villar, el octogenario empresario, reunió el pasado día 25 a gran parte de la familia para celebrar que la tormenta sobre su imperio ha amainado con el fin de año

Foto: Juan Miguel Villar Mir (d) y su hijo Juan Villar Mir de Fuentes. (EFE)
Juan Miguel Villar Mir (d) y su hijo Juan Villar Mir de Fuentes. (EFE)

Los Villar Mir ha sido sin duda una de las sagas familiares protagonistas del año que ahora termina. Su holding financiero ha pasado por verdaderos apuros, derivados de sus enorme volumen de deuda, como bien se ha puesto de manifiesto en OHL, cuya cotización tocó este verano sus mínimos históricos. Un 2016 para olvidar ya que los latigazos del caso Bankia, en el que está implicado Javier López Madrid como ex consejero de la entidad nacionalizada, han amargado aún más si cabe la reputación de uno de los apellidos con más renombre de la España empresarial.

Pero gracias a una venta acelerada de parte de sus mejores tesoros, como su participación en Abertis, Inmobiliaria Colonial, sus hoteles en México y sus negocio de autopistas en el país latinoamericano, los Villar Mir han conseguido enderezar un poco el rumbo, respirar más tranquilos. Además, han refinanciado parte de su abultada deuda personal, lo que ha permitido quitarle presión a OHL, que ha recuperado más de un 30% del terreno perdido en bolsa.

Para celebrar que hay luz al final del túnel, la familia celebró la Navidad en el Hotel Ritz. Según cuentan algunos de los presentes, el pasado día 25 se juntaron el octogenario Juan Miguel Villar y su señora, Silvia de Fuentes Bescós, con su hija, también llamada Silvia, con su marido, Javier López Madrid, y Álvaro, otro de sus vástagos, con los consiguientes nietos. Se les vio muy unidos, especialmente al patriarca y al yerno, cuyas continuas apariciones en prensa por motivos poco empresariales habían generado un cisma interno de calado.

López Madrid siempre ha sostenido que contaba con el apoyo cerrado de su mujer, de sus cuatro hijos, y, especialmente, de su suegro, que nunca le hizo ninguna muesca pública de desagravio pese a que las noticias extra conyugales ensombrecieron el nombre de una familia de honor, con profundas creencias religiosas. Según algunos de los comensales que compartieron el generoso bufé del Ritz con los Villar Mir, la afectuosidad entre el líder del clan y el que en su día fue aspirante a la sucesión pareció de lo más honesta, nada forzada. Una actitud natural que acalla las bocas de los malpensados de la corte madrileña.

El que dicen que no estuvo en el almuerzo en el lujoso hotel situado entre el Paseo del Prado y la Plaza de Nepturno, junto a la Bolsa de Madrid, fue Juan Villar Mir de Fuentes, el nuevo presidente de OHL y el elegido para llenar la corona cedida por el marqués. Al parecer, sus compromisos familiares con la contraparte le impidieron asistir al brunch.

El Confidente
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