El Gobierno (esta vez Dastis) vuelve a decepcionar a los corresponsales extranjeros

El Ejecutivo multiplica sus contactos con la prensa extranjera, pero en un nuevo 'off the record' repite errores del pasado y los periodistas lamentan no recibir información relevante

Foto: Alfonso Dastis, en una reunión. (EFE)
Alfonso Dastis, en una reunión. (EFE)

El Gobierno de Mariano Rajoy está multiplicando sus contactos con la prensa extranjera. Si hace dos semanas los reunió el portavoz, Íñigo Méndez de Vigo, y la pasada lo hicieron Dolors Montserrat y José Luis Ayllón, ayer fue el ministro de Exteriores, Alfonso Dastis, el que citó a los corresponsales extranjeros en Madrid. El tema, cuál si no, el referéndum del 1-O en Cataluña. Pero como en anteriores ocasiones, hubo corresponsales que lamentaron allí mismo que les citaran 'off the record' (una reunión de la que no se puede publicar lo que se dice) para no aportar nada nuevo.

El Gobierno considera que pese a notables éxitos como los editoriales del 'Financial Times' y The Economist' contra el 'procés', la prensa extranjera está comprando en buena medida el relato épico de la independencia (o al menos dando voz a la Generalitat catalana, en parte porque no tenían respuesta en Moncloa). El Ejecutivo ha ignorado durante años el frente mediático. Usaba las embajadas y esgrimía la ley contra el independentismo. Mientras, la Generalitat, necesitada de visibilidad exterior, hacía rondas de corresponsales y entrevistas en el exterior. La "política de la silla vacía" —como la define un antiguo consejero de información en Moncloa— ha provocado casos sorprendentes. Como que sea el socialista Josep Borrell, sin cargo orgánico en el PSOE, el que acuda a la BBC a dar argumentos contra el independentismo.

En los últimas semanas, el Gobierno está intentando cambiar eso. El domingo, Dolors Montserrat, ministra de Sanidad, acudió a La Sexta, y por tercera semana consecutiva ha citado a grupos de corresponsales en Madrid. En la ocasión anterior, algunos periodistas protestaron porque no les dejaban usar algo que no había sido más que "una lección de historia contemporánea", como lo definió un periodista británico. El lunes, la situación se repitió, según fuentes presentes en la cita. Dastis les explicó que podría negociar después del 1-O pero con límites, que no tenía pruebas de la ingerencia rusa -"pero que hay un refrán español que dice que cuando el río suena-..." y que el PP no se arrepentía de haber recurrido el Estatut al Constitucional. Ante la presión de los corresponsales, Dastis aceptó que pudieran usar sus palabras, pero siempre que lo hicieran con responsabilidad, lo que dejó a alguno de ellos con la duda de qué podían publicar y frustrados por otro encuentro vano en Madrid.

El Confidente

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