Un trozo de la historia del Banco Popular acaba en un contenedor de obras

La memoria del histórico banco ya no estará vinculada al edificio de la calle Ortega y Gasset, donde despacharon los tiempos de gloria los hermanos Valls Taberner

Foto: Edificio Beatriz en Madrid. (Luis García, Wikipedia)
Edificio Beatriz en Madrid. (Luis García, Wikipedia)

Llevan semanas de trajín. Están de obras en la planta noble del Edificio Beatriz, el singular inmueble que preside la calla madrileña de Ortega y Gasset. Hablamos del palomar desde el cual los hermanos Valls Taberner gobernaron durante años los designios del Banco Popular y de cómo los restos de esa sede han terminado de mala manera, desperdigados entre restos de varios contenedores de obras.

Más de un viandante ha reparado en los últimos días cuando ha pasado por las aceras de Núñez de Balboa a la altura del antiguo templo bancario. En las últimas semanas, algunos vecinos han contemplado cientos de documentos y tarjetas de Luís Valls entre los escombros que deja la obra del despacho Baker & McKenzie, que se ha estrenado hace poco como nuevo inquilino en el edificio Beatriz.

En este caso, no hay mirones de obra pie de calle. Aquí los curiosos son algunos de los vecinos de los alrededores, en pleno barrio de Salamanca, testigos indiscretos del trágico ir y venir del Banco Popular. Nada de eso justifica que algunos documentos históricos hayan sido arrojados a un vulgar contenedor sin la menor consideración, como si la desaparición del banco justificara lo que se hace con su memoria.

El Confidente

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
5 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios