El bloqueo político deja a los periodistas parlamentarios sin fiesta navideña

La junta directiva de la APP decide suspender por segunda vez en su historia la tradicional gala anual por la parálisis y la convocatoria de elecciones. Los premios se retomarán, en principio, en 2020

Foto: Carmen Calvo, tras recibir el premio Azote de la Oposición, con la entonces portavoz del PP, Dolors Montserrat, el pasado 18 de diciembre. (EFE)
Carmen Calvo, tras recibir el premio Azote de la Oposición, con la entonces portavoz del PP, Dolors Montserrat, el pasado 18 de diciembre. (EFE)

La parálisis tiene estas cosas. El país está patas arriba, sumido en la incertidumbre total, en plena campaña electoral. La segunda en apenas unos meses. No hay Gobierno, no hay Cortes Generales, no hay iniciativas legislativas, no hay impulso... No hay... La lista se podría alargar. Pero este confidente añade algo más. Permitan la aparente 'frivolidad'. No, no hay fiesta de Navidad de la Asociación de Periodistas Parlamentarios (APP). El bloqueo político se la lleva por delante. No la habrá en este 2019, como tampoco la hubo en 2015. Y por la misma razón.

Puede parecerlo, pero el de la APP no es un festejo anual más. La cena que organiza la entidad que conforma un centenar de cronistas parlamentarios y que preside la reputada periodista de 'El País' Anabel Díez es el evento político del año. Reúne a diputados y senadores (de todos los colores) y miembros del Gobierno (de turno) y a reporteros de distintos medios en un mismo espacio. El hotel Westin Palace de Madrid, a dos pasos del Congreso. Una noche en la que los periodistas premian a sus señorías por su labor durante el año que termina. A unos, por su oratoria (Premio Emilio Castelar), a otros, por ser inmisericordes con el Ejecutivo o con la bancada contraria (Azote del Gobierno y Azote de la Oposición), o por sus buenas o malas relaciones con la prensa, o por el curro desempeñado en las Cámaras, o por sus preguntas ingeniosas, o por ser el diputado o senador revelación. O por triunfar en las redes sociales o convertirse por méritos en el parlamentario o eurodiputado de todo un año. Poca broma: Pedro Sánchez fue galardonado en 2010, cuando era un hombre desconocido, como diputado revelación, y en 2016, cuando acababa de ser defenestrado por su partido, como Azote del Gobierno. Los socios de la APP tuvieron ojo: en 2018, se convirtió en jefe del Ejecutivo.

En la cena anual, los asociados premian a los políticos por su oratoria, por sus relaciones con la prensa, por haber despuntado, por sus preguntas...


La gala ha ido creciendo con el tiempo. Mucho. De hecho, la junta directiva tuvo que lidiar en los últimos tiempos con los problemas de aforo: 400 personas concentradas en el mayor salón del Palace. Lleno hasta la bandera, y no es una hipérbole gratuita. En la última edición, la de 2018, acudieron varios ministros, encabezados por la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, premiada además como Azote de la Oposición. Y amenizó la gala una Ana Pastor, entonces presidenta del Congreso, en estado de gracia: mordaz y cómica con sus compañeros y con los 'plumillas'.

Sin fecha lógica

Pero esa escena de convivencia de políticos y periodistas no se repetirá este año. La junta directiva encabezada por Díez se reunió este miércoles y resolvió por unanimidad suspender la cena de 2019. ¿Las razones? "La convocatoria de elecciones generales por segunda vez en el año, con una legislatura [la XIII] inusualmente corta y la previsión de inactividad parlamentaria hasta comienzos de 2020". También, "la escasa actividad tanto de pleno como de comisiones legislativas, con exiguo protagonismo de diputados y senadores", aseguró la APP en un comunicado difundido por 'mail' a sus socios este jueves.

La APP cancela la gala por la convocatoria de las segundas generales, la legislatura inusualmente corta y la falta de actividad en pleno y comisiones

Los miembros de la cúpula de la asociación no tenían muchas dudas, como pudo saber este confidente. No tenía mucho sentido organizar una cena en la que todo ha de cuadrarse al milímetro (y que acarrea mucho trabajo logístico) si no había protagonistas. Porque las Cámaras se disolvieron rumbo al 28-A en marzo, y no volvieron a constituirse hasta el 21 de mayo. Desde entonces, apenas ha habido actividad en las Cortes, y el pasado martes la legislatura concluyó camino de los comicios del 10 de noviembre. No habría candidatos a los que premiar. Nadie se ha podido lucir, más allá de los portavoces y los líderes. Pero tampoco había muchas fechas disponibles. El 3 de diciembre se reúnen el Congreso y el Senado nacidos de las urnas del 10-N, pero sus señorías se marcharán a mediodía, y puede que no haya más plenos hasta la investidura, que podría llevarse a enero o febrero. Todo en contra. Así que la APP no tenía más remedio que suspender la gala de este año (y esperar a 2020). Lo mismo pasó en 2015. Entonces, las elecciones del 20 de diciembre se llevaron por delante la cena porque esta se suele celebrar en esa semana, la última antes de Navidad. Con España de campaña, era inviable pensar en la fiesta de la asociación.

La imposibilidad de celebrar la gala de 2019, el segundo año en blanco de la historia de la entidad, ha hecho también que la APP aplace la entrega de los premios de relato e imagen, y también de su mayor galardón, el de cronista parlamentario, rebautizado como Premio Montse Oliva, en honor a la periodista del diario catalán 'El Punt Avui' que falleció el año pasado. Los vencedores recogerán los reconocimientos el próximo año. En la fiesta de verano o bien ya en la de Navidad. Si es que no hay más elecciones y más inestabilidad. Que ya nada es descartable.

El Confidente
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