Manuel Broseta se regala un año sabático en su bufete tras la venta de Lexer

Su ausencia fue comentada en la cena anual de la Fundación Conexus en el Club Financiero Génova, en la que Javier Serratosa ejerció de mantenedor

Foto: Javier Serratosa leyó el discurso en la cena de arranque del año de la Fundación Conexus.
Javier Serratosa leyó el discurso en la cena de arranque del año de la Fundación Conexus.

El fundador y principal socio de Broseta Abogados decidió hace unos meses regalarse un descanso tras una temporada de intensidad en el bufete. Manuel Broseta lleva casi desde el pasado mes de junio de año sabático, desligado del día a día del despacho, tras haber cerrado un ejercicio muy provechoso que tuvo su culminación con la venta en diciembre de 2018 de Lexer, la filial de recuperaciones y recobro de deudas, a la mercantil Legal Business Servicers Advisors, de Ángel Corcóstegui (Magnum Capital). Esta y otras operaciones permitieron al despacho repartir 11 millones de euros en dividendos el año pasado.

Broseta Abogados, tal como publicó El Confidencial, cerró 2018 con un beneficio extraordinario de 16,4 millones de euros y un fuerte crecimiento en su cuenta de explotación. El abogado suele presumir de conformar buenos equipos y, en su caso, la designación de Rosa Vidal como socia directora en 2016 llegó acompañada de un plan estratégico y de expansión que se está cumpliendo tal como estaba previsto, lo que explica que el letrado y empresario haya podido relajarse del día a día y tomarse un descanso para dedicar más tiempo a asuntos y proyectos personales.

La ausencia de Broseta fue comentada la semana pasada en la cena de arranque del año que la Fundación Conexus organiza anualmente en el Club Financiero Génova de Madrid. Esta fundación tiene por objeto hacer 'lobby' y mejorar las relaciones político-empresariales entre la Comunidad de Madrid y la Comunidad Valenciana. Sin embargo, el abogado, hijo del catedrático del mismo nombre asesinado por ETA en 1992, no faltó a la velada por su año sabático, sino por un problema médico menor que le impidió asistir. Algunos asistentes empresarios no dudaron en expresar en los corrillos su envidia (no sabemos si sana o no) por el hecho de que Broseta pueda permitirse cambiar de aires durante una temporada.

Como consecuencia de la ausencia, fue el primer presidente de la fundación, el consejero delegado de Nefinsa, Javier Serratosa, quien ejerció de mantenedor del encuentro organizado por la directora Pilar Caro. A la cita asistieron empresarios y personalidades como el presidente de la Cámara de Comercio de Madrid, Ángel Asensio; el dueño de Alibérico y presidente de Ifema, Clemente González Soler; el expresidente del Tribunal Constitucional Pascual Sala, o Alfredo Bonet, secretario general del Círculo de Empresarios, además de patronos como Carlos Pascual o Carlos Mas (Instituto de Empresa).

La cita se ha convertido también en imán para los representantes políticos de origen valenciano con plaza en Madrid. La secretaria general de Vivienda, Helena Beunza, se dejó caer y departió con diputados socialistas en el Congreso como Vicent Sarrià o Patricia Blanquer. La también parlamentaria nacional Belén Hoyo defendió la camiseta del Partido Popular, al igual que la presidenta regional de los populares valencianos, Isabel Bonig. Nadie de Ciudadanos o de Podemos se dejó ver. Debe ser que la nueva política no es de compartir canapés entre copa y copa.

El Confidente
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