Un embargo ortodoxo para el ruso que intentó comprar el Valencia CF

Una de las viviendas unifamiliares de la urbanización propiedad de Mikhail Botsko salió a subasta pública tras sufrir una ejecución hipotecaria del Banco Sabadell

Foto: Imagen de Altea, Alicante.
Imagen de Altea, Alicante.

Mikhail Botsko, el millonario ruso y promotor inmobiliario en España, se ha situado en el foco mediático de nuestro país por dos cosas: intentar comprar el Valencia CF hace algo más de un lustro y construir la primera iglesia ortodoxa del país.

Esta última, con cinco cúpulas doradas al estilo bizantino y dedicada a san Miguel Arcángel, lo hizo en la urbanización Altea Hills, en Altea (Alicante), como su propio nombre indica.

El intento de adquisición del club valencianista fue frustrado por el inversor singapureño Peter Lim, quien finalmente realizó la propuesta ganadora. Botsko lideraba la oferta de la empresa Zolotaya Zvezda, pero también competían fondos como Cerberus o Wanda.

Hace unas semanas, una de las viviendas unifamiliares de la urbanización propiedad de Botsko salió a subasta pública tras sufrir una ejecución hipotecaria del Banco Sabadell.

Cerca de 800 metros cuadrados de parcela y 264 metros cuadrados construidos. Dos plantas, terrazas cubiertas, piscina, solárium... Lo habitual en este tipo de construcciones.

El inmueble estaba a nombre de Rosprod SL, del que Botsko es administrador único, y contaba con dos hipotecas por un valor conjunto de 770.000 euros.
Las dos a favor de la Caja de Ahorros del Mediterráneo, entidad que fue absorbida por el Sabadell tras el pinchazo de la burbuja inmobiliaria y que, en palabras del gobernador del Banco de España de entonces, era "lo peor de lo peor" del sistema bancario español.

Fue precisamente en esa urbanización, Altea Hills, donde detuvieron al exministro de Finanzas ucraniano Yuri Kolobov, que huyó del país tras la revuelta del Maidán.

El Confidente