Malestar en la prisión de Barcelona por la cantidad de videoconferencias de Forcadell
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Malestar en la prisión de Barcelona por la cantidad de videoconferencias de Forcadell

El Govern encarga más dispositivos en pleno brote de covid. "Está más preocupada de las videoconferencias de esta interna que de la salud de los trabajadores", protestan los sindicatos

placeholder Foto: La expresidenta del Parlament, antes de reingresar en prisión el pasado 4 de diciembre. (EFE)
La expresidenta del Parlament, antes de reingresar en prisión el pasado 4 de diciembre. (EFE)

Las videoconferencias protagonizadas por la expresidenta del Parlamento de Cataluña Carme Forcadell desde la prisión de Wad-Ras, así como los encuentros que esta mantiene con personas externas que vienen a visitarla a la cárcel, están generando un enorme malestar entre los muros del centro penitenciario. Así lo ponen de manifiesto funcionarios de prisiones consultados por El Confidencial, que consideran que entre el colectivo llama mucho la atención que la Generalitat gaste dinero público en adquirir nuevos equipos de comunicación para garantizar un trato especial a la exdirigente política, pero no en hacer pruebas de coronavirus a los empleados del centro penitenciario en pleno brote de covid.

Estas mismas fuentes explican que la dirección del centro ha pedido un nuevo aparato de videoconferencia que se sumará a los tres que ya existen en el centro penitenciario a disposición de los reclusos o de los tribunales de Justicia, que los requieren para hacer comunicaciones telemáticas con internos investigados. Mientras llega el nuevo dispositivo, las autoridades penitenciarias han dispuesto otro provisional traído desde Tarragona para hacer frente a la demanda que existe. Según las mismas fuentes, Forcadell hace un uso superior al resto de internas de estos aparatos.

Foto: El vicepresidente del Govern en funciones de presidente, Pere Aragonès (d), y el ministro de Sanidad, Salvador Illa. (EFE)

Por otro lado, continúan, la expresidenta del Parlament suele recibir visitas en las salas de vis a vis, que también se utilizan para las mencionadas videoconferencias, con lo que cuando alguien va a verla, también quedan ocupados estos dispositivos de comunicación. En una ocasión, continúan las mismas fuentes, la exdirigente incluso ha llegado a utilizar el instrumento de videoconferencia que habitualmente usan los tribunales cuando tienen que tomar declaración a alguna de las internas de la prisión de mujeres de Barcelona con motivo de un proceso judicial. Lo hizo para hacer una entrevista radiofónica, ya que el resto de aparatos no eran adecuados para este tipo de comunicación.

Desde ERC, partido al que pertenece Forcadell, prefieren no hacer declaraciones a El Confidencial sobre este punto. Desde el Departamento de Justicia de la Generalitat, por su parte, se limitan a señalar que el nuevo equipo que se está preparando viene a "sustituir uno que se ha quedado obsoleto". De hecho, añaden, el nuevo aparato se situará en "el mismo sitio" donde se encontraba el anterior. "Es un equipo que está a disposición de las personas internas, no solo de Forcadell", explican desde la consejería dirigida por Ester Capella, de ERC.

Foto: La expresidenta del Parlament Carme Forcadell  antes de reingresar en el centro penitenciario de Wad Ras. (EFE)

Desde el sindicato mayoritario de prisiones Acaip, por su parte, denuncian que no tiene sentido conceder este trato a la expresidenta del Parlamento catalán cuando, en pleno brote de covid como el que está teniendo lugar en la prisión, no hay suficientes PCR para hacer pruebas a los funcionarios y las autoridades se limitan a hacérselas a los internos. "A tenor de lo que se observa en el CP Dones, en Acaip, nos preguntamos si la secretaría está más preocupada de las videoconferencias de esta interna que de la salud de los trabajadores", manifiestan desde el sindicato, donde critican la cicatería de la Administración catalana con la aplicación de las pruebas de coronavirus.

Wad-Ras sufrió un brote de covid que durante los primeros días que conllevó el cierre de uno de los cuatro módulos. Tras la denuncia de Acaip y la extensión de los contagios, la dirección se vio forzada a confinar toda la instalación. "Es un centro muy pequeño, por lo que los cuatro módulos comparten servicios; esto conlleva que estén continuamente en contacto y que, por lo tanto, ante un brote como este, deba aislarse todo el centro y hacerse pruebas de forma generalizada", consideran desde el sindicato, que censura también que la preocupación sea únicamente las internas.

Foto: Forcadell regresa al Parlament dos años y medio después de su encarcelamiento. (EFE)

Entienden que los equipos sanitarios tienen pruebas PCR suficientes para comprobar también si los funcionarios están contagiados o no, lo que impediría que estos empleados públicos tengan que trasladarse a la sanidad pública, con el riesgo que eso conlleva, como exige ahora la administración penitenciaria catalana. "Con la pandemia disparada en la calle, deberían cerrar las comunicaciones y hacer test a todos los profesionales e internas en el momento en que se detecta un brote como el registrado en esta prisión", sostienen. "Si el virus se expande intramuros, la gestión será muy complicada", concluyen.

Forcadell reingresó en prisión el pasado 4 de diciembre después de que el Tribunal Supremo acordara suspender el tercer grado que les había concedido la Generalitat tanto a ella como al resto de condenados a prisión en el marco del juicio del 'procés'. El alto tribunal consideró que era prematura esa concesión, que se apoyaba en la posibilidad de acogerse al mencionado régimen flexible al amparo del artículo 100.2 del reglamento penitenciario, porque no guardaba relación alguna con la reinserción que exige la normativa.

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