Toma de posesión en el Palau con aires de funeral
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Toma de posesión en el Palau con aires de funeral

De los 40 asistentes en persona en el Pati dels Tarongers obligados por la normativa contra el covid, un 25%, 10, eran 'consellers' que perdían su puesto de trabajo

placeholder Foto: Toma de posesión de Pere Aragonès como presidente de la Generalitat. (EFE)
Toma de posesión de Pere Aragonès como presidente de la Generalitat. (EFE)

La toma de posesión de Pere Aragonès como nuevo presidente de la Generalitat tuvo un tono mezcla de bautizo de pueblo —esa bajada por el 'carrer' del Bisbe, calcada del neorrealismo italiano— y funeral de tercera. Y no solo por el traje oscuro que lució Oriol Junqueras, también porque entre los 40 asistentes limitados por el covid había 12 'consellers' de la Generalitat de los que solo dos renuevan en el cargo: Jordi Puigneró (Políticas Digitales) y Teresa Jordà (Agenda Digital i Alimentació). Así que la lista de invitados se convirtió en la práctica en una lista de bajas. Las caras largas eran evidentes incluso debajo de las mascarillas.

Es decir, de los 40 asistentes en persona en el Pati dels Tarongers obligados por la normativa contra el covid, un 25%, 10, eran 'consellers' que perdían su puesto de trabajo. Eso nunca dispara el sentimiento patriótico. En cambio, los nuevos 'consellers', que eran lo que podían aportar entusiasmo, estaban ausentes. Por la limitación sanitaria y porque toman posesión hoy.

Foto: El ministro de Política Territorial y Función Pública, Miquel Iceta (i), conversa con el nuevo 'president', Pere Aragonès (d), durante el acto de toma de posesión de este. (EFE)

La situación de desazón era tal que había más amabilidad entre Aragonès y su equipo con los representantes del Gobierno español que entre los socios del nuevo Govern, según explica uno de los asistentes. Lo mismo pasó con los miembro del PSC Salvador Illa y Eva Granados, los principales representantes de la oposición que asistieron al acto, además de los comunes. Pero el tono general fue como si cada partido de la coalición culpase al otro de su desgracia.

Además, el protocolo de la Generalitat cambió el himno de 'Els segadors' por una versión a chelo que se quedaba en un quiero y no puedo de Pau Casals y que incluso alteró la letra pasando los 'segadors' al femenino de 'segadores', considerado más inclusivo. Los patriotas más puristas, los tradicionalistas y los carlistas, que de todo hay en la familia independentista, cargaron contra la nueva versión. Así que, por diversos factores, la carga patriótica de esta toma de posesión bajó varios grados. Al final, parece que el que pasará página no será Salvador Illa sino Pere Aragonès.

Todo eso hizo que decayese mucho el fervor patriótico. Hubo más polémica por el cambio de la versión de 'Els Segadors'.

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