Dos años y un día

El domingo habrías cumplido 87 años y no le hice caso a Sabina cuando decía eso de que al lugar donde has sido feliz no debieras jamás volver

Foto: El nuevo presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno. (EFE)
El nuevo presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno. (EFE)

No te lo vas a creer, pero ya han pasado dos años. Y justo dos años después, dicen que es un día histórico en Andalucía. El PSOE ha perdido la Junta, que es como si, por pensar en los políticos de tu generación, Manuel Fraga perdiese la calle y Alfonso Guerra la mala leche. Y un señor con pinta de vendedor de seguros aseado, llamado Juanma Moreno Bonilla, le ha quitado el trono al socialismo después de 40 años.

Pensarás que es una broma, pero no. El mismo Moreno Bonilla ni se lo cree, después de una campaña en la que besó vacas y lució un chaleco muy parecido al que llevabas tú para andar por casa. A ti el que te hacía gracia era Javier Arenas, el del bronceado de Miami.

El PSOE ha perdido la Junta, que es como si, por pensar en los políticos de tu generación, Fraga perdiese la calle y Alfonso Guerra la mala leche

Tampoco es presidente Mariano Rajoy, sino Pedro Sánchez. Sí, el guapo ese que jugó un rato en el Estudiantes. Uno que te parecía vendedor de ropa de caballero en grandes almacenes, el de la voz un poco de galán de telenovela. Pues ese llegó una mañana, juntó unos votos que no estaban en urnas y 'voilà', a la Moncloa. En todo caso, a ti Mariano te parecía, parafraseando al Fary, el ejemplo perfecto de hombre blandengue.

Me preguntabas en muchas ocasiones qué me parecían este o aquel. Como si yo fuera experta en algo, estratega de nada. Te gustaba cómo hablaba Pablo Iglesias, le escuchabas con enorme curiosidad. “Este tío sabe de lo que habla”, me decías, aunque sabía que nunca ibas a votarle. Pues bien, Pablo, el de Podemos, está bastante desdibujado. Ni siquiera rapea cuando habla en el Congreso de los Diputados. Se compró un chalé en Galapagar.

Tampoco es presidente Rajoy, sino Sánchez. Uno que te parecía vendedor de ropa en grandes almacenes, el de la voz de galán de telenovela

Hay un partido, Vox, que está marcando la agenda política. No me apetece darte muchas explicaciones porque una vez escribí de ellos y me llovieron los insultos. Te habrías leído todos los comentarios y habrías amenazado con batirte en duelo con todos a la vez. Dependiendo de lo que escriba, hay días en los que soy bilduetarra y otros fascista. También de vez en cuando voy a la tele y a la radio, y me dejan decir cosas que llevo apuntadas en un cuaderno, porque nací y moriré empollona.

Tampoco te lo creerás, pero en Cataluña hay una montada que no veas. No se me ocurre otra forma de definirlo, la verdad. No sé si el 'procés' te quitaría el sueño, y eso que mamá nació en Hospitalet de Llobregat, aunque a la abuela le pillara allí el parto, de casualidad, mientras huía de la guerra. La maldita guerra.

Siempre mostraste desapego por los nacionalismos, e imagino que te gustaría Inés Arrimadas, aunque Rivera no acabara de convencerte. No te imagino poniendo una bandera de España en el balcón. Entre otras cosas, porque en casa no había. Ni balcones ni banderas.

No te imagino poniendo una bandera de España en el balcón. Entre otras cosas, porque en casa no había. Ni balcones ni banderas

Sigue habiendo pocas posibilidades, por no decir ninguna, de que una mujer presida el Gobierno —ni rastro de Rosa Díez—, pero el año pasado me eché a la calle el 8 de marzo. “Lo que tú hagas bien hecho está”, habrías dicho. Entonces yo te habría recordado las dos veces que me preguntaron si tenía previsto ser madre para conseguir un contrato. Y me habrías animado a salir, me habrías pedido que nada me frenara y que mucho cuidado al volver a casa. Mamá, sin decir nada, volvería a hacer uno de sus suspiros: “Esta muchacha, siempre metiéndose en líos”.

España no ha vuelto a ganar un Mundial de fútbol ni de baloncesto (¿te acuerdas cuando en 2006 salimos a la calle a pitar por la victoria en Japón y lloramos por la lesión de Gasol y la orfandad de Pepu Hernández?). Feliciano López sigue sin ganar nada importante pero va a casarse otra vez; tampoco Verdasco gana pero va a ser padre. Siguen sin hacerte caso a lo que decías, que más entrenar y menos revistas.

Sigue habiendo pocas posibilidades de que una mujer presida el Gobierno —ni rastro de Rosa Díez—, pero el año pasado me eché a la calle el 8 de marzo

El domingo habrías cumplido 87 años y no le hice caso a Sabina cuando decía eso de que al lugar donde has sido feliz no debieras jamás volver. Me planté en la plaza de Zocodover de Toledo, y cuando vi el escaparate de la confitería Santo Tomé me puse a llorar. Me tomé una copa de Rioja en tu honor, aunque sigo prefiriendo Ribera de Duero. Me gustó hacerte un homenaje y lamenté las veces que, contigo y sin ti, te he decepcionado. Porque sigo teniendo esquinas por barrer y otras por cuidar.

Ayer se cumplieron dos años. La que no se lo puede creer soy yo.

Ideas ligeras
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