Bastan 27 minutos para defender España

A las 12:27 el 'speaker' nos dio las gracias por acudir y sonó el himno de España. "¿Pero entonces ya ha acabado?" protestaba una anciana muerta de frío apostada en la puerta del Museo Arqueológico

Foto:  Las mascotas también acuden a la manifestación por la unidad de España. (Á. C.)
Las mascotas también acuden a la manifestación por la unidad de España. (Á. C.)

A las diez y cuarto de la mañana corría un aire gélido por la calle de Serrano. Un clima óptimo si eres Sofía Mazagatos, aquella Miss que aseguró que para evitar arrugas había que meter cinco minutos al día la cara en el congelador. Pero no tanto para defender España.

A esas horas el aforo completo estaba en la cafetería Mallorca, templo de los vecinos de la zona y ahora también de los millonarios venezolanos, que se están comprando medio Madrid con dinero procedente en su mayoría del chavismo. Ah, qué cosas tiene el capitalismo.

Había público y banderas por la Plaza de Colón, aunque quien hizo la selección musical no se complicó mucho y optó por algo parecido a una lista de Spotify denominada 'Relaxing Sunday'… Demasiada calma. Esto con Soraya DJ no pasaba.

La exvicepresidenta del Gobierno en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría (i), durante el acto electoral de fin de campaña de los populares en 2016. (EFE)
La exvicepresidenta del Gobierno en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría (i), durante el acto electoral de fin de campaña de los populares en 2016. (EFE)

Por la calle de Goya bajaban decenas de personas. Portadas con banderas, chalecos acolchados pero también su chándal, su cazadora con detalles militares, niños en carritos abrigados con unas dieciséis capas. Si no fuera por las banderas, parecería un domingo más en una de las arterias comerciales de la capital.

El que diga que era sólo una concentración de familias Visa Oro es que tiene dificultades visuales o se ha quedado en casa tan ricamente. La España de Antonio Recio también se ha manifestado.

[Álbum: las mejores imágenes de la concentración en la plaza de Colón]

Un amable ciudadano ha expuesto en un banco una colección de fotografías enmarcadas. Una de ellas reúne a Inés Arrimadas y a Quim Torra y se titula La Bella y la bestia. Pide a la que escribe que tome imágenes de la obra por la que siente más orgullo, pero se trata de la materia que procede del intestino grueso y un mensaje dedicado a los independentistas catalanes.

  • “Es que esa me parece un poco ordinaria para publicar”.

  • “Entonces es que usted no se ha enterado de nada”.

  • “Pues debe ser”.

  • “No quisiera discutir con usted, si somos del mismo bando”.

El tono ha sido tranquilo, incluso demasiado. Pocos aplausos ante la aparición de los dirigentes de VOX, rodeados de guardaespaldas cual Beyoncé y Jay Z en una mañana de compras.

El kiosquero de la zona vendía banderas a cinco euros. Tres por la pequeña. “Estoy vendiendo casi tantos periódicos como banderas. Tenía que haber hecho una oferta”, explica. “Yo estoy de acuerdo con muchas de esas cosas, pero es que los que la convocan…”. Su discurso lo interrumpe una señora que viene a por el 'pack' estrella: 'La Razón' + bandera. En la esquina de Serrano con Goya, varios voluntarios regalaban el periódico de Marhuenda.

Tiene algo de poético que la gente se agolpe ante la estatua de un catalán llamado Jaume Plensa, pero sigue haciendo frío como para optar por los versos. El DJ se anima y pone a ¡Serrat! y su 'Hoy puede ser un gran día' (se me ha parado el corazón unos segundos) y 'Celebrate' de Kool and the Gang. Los asistentes siguen con frío y sueño, y apenas les basta con sujetar la bandera con una mano, la pancarta de golpistas a prisión con la otra. Y si no, el móvil, que hay que subirlo todo a Instagram.

Manifestantes congregados ya en la Plaza de Colón con pancartas de 'golpistas a prisión'. (EFE)
Manifestantes congregados ya en la Plaza de Colón con pancartas de 'golpistas a prisión'. (EFE)

“España unida, jamás será vencida”. “Dimisión”. “Viva España”. “Viva el Rey”. La calle de la Armada Española era un hervidero de ir y venir de gente con espíritu mucho más festivo que bélico que parecía estar deseando largarse a tomar el aperitivo y de paso entrar en calor. Dónde estén el vino y las aceitunas que se quite una protesta. Que ya votaremos.

A las doce salieron los tres tenores, digo, los tres relatores. Con una megafonía infame que impedía descifrar alguna que otra palabra suelta. “No se oye nada”, explicaban los parroquianos. Esto con Orange Market y el Bigotes no pasaba.

A las 12:27 el 'speaker' nos dio las gracias por acudir y sonó el himno de España. Han bastado 27 minutos para defender a España. “¿Pero entonces ya ha acabado?”, protestaba una anciana muerta de frío apostada en la puerta del Museo Arqueológico.

Varios asistentes a la manifestación de este domingo compran banderas en un quiosco. (Á. C.)
Varios asistentes a la manifestación de este domingo compran banderas en un quiosco. (Á. C.)

Diez minutos después, las colas se agolpaban en la puerta del bar La Giralda para tomar el aperitivo. Pero no abrían hasta la una. En los pocos comercios abiertos de la calle de Claudio Coello sonaba de nuevo el himno.

Mientras, en Usera, se celebraba el inicio del Año Nuevo del Cerdo.

Ideas ligeras
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