La integración prometida por Sánchez hace agua en la Ejecutiva
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Gonzalo López Alba

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La integración prometida por Sánchez hace agua en la Ejecutiva

La integración prometida por Pedro Sánchez durante la campaña para la elección del secretario general hizo agua en la composición de los órganos de dirección

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Las cifras han terminando reflejando el espaldarazo del partido a Pedro Sánchez en el Congreso Extraordinario del PSOE:votos a favor de la Ejecutiva Federal: 849 de los 1.019 delegados; o lo que es lo mismo, el 86,19%, con 136 votos en blanco. Y respaldo al Comité Federal del 87,44% de los sufragios.

Unas cifras que dan vía libre al madrileño, que ha tenido que bregar con el descontento de los que fueran sus rivales a la Secretaría General. De hecho, la integración prometida por Pedro Sánchez durante la campaña para la elección del nuevo secretario general del PSOE, cargo que asumió oficialmente el sábado por aclamación -sin votación de los delegados al congreso extraordinario-, hizo agua en la composición de los nuevos órganos de dirección. Eduardo Madina proclamó que “no ha habido integración”, y el que fuera tercer candidato, José Antonio Pérez Tapias, de Izquierda Socialista, aseguró que su corriente no recibió ninguna oferta para entrar en la Ejecutiva (ver lista completa).

Por suerte, una maniobra de Sánchez calmó de madrugada los ánimos del presidente asturiano,Javier Fernández,que había resultado desplazado como presidente del Consejo de Política Federal, el sanedrín de los barones, que capitalizó finalmenteSusana Díaz cuando el secretario generalya se había comprometido con el presidente del Principado de Asturias. Sánchez resolvió la crisis con la federación asturiana creando un nuevo Consejo para la Transición Industrial y Energética al frente del cual ha situado al respetado Fernández, que de esta manera se garantiza un puesto como miembro nato de la Ejecutiva, en la que también han entrado como secretarias dos asturianas (María Luisa Carcedo y Adriana Lastra). La estrategia de Pedro Sánchez recondujo finalmente a un crispado Javier Fernández, el único presidente autonómico con que cuenta el PSOE junto a Díaz, que habría llegado incluso a barajarla posibilidad de renunciar a todos sus cargos.

Fernández ha encajado, con todo, el golpe con gallardía. Pese a que horas después, ya en la mañana del domingo, seguía tremendamente molestoen su foro interno, de cara a la galería exhibía elegancia: "Teníamos alguna otra expectativa que no se cumplió, pero la representación de Asturias en la Ejecutiva es buena, como nunca hemos tenido". Y añadía para sellarheridas: "El congreso se ha cerrado, ya está. Los congresos son así; para mí, amnesia inmediata".

En el entorno del presidente asturiano se atribuye lo ocurrido no obstante a una suerte de venganza de la tetrarca andaluza, ya que la actitud de Fernández resultó decisiva para que el secretario general fuera elegido directamente por los militantes -cerrando así el paso a la coronación que pretendía la andaluza-, apoyó la candidatura de Madina y fue el único en recordar públicamente a Sánchez que el PSOE había asumido el compromiso de celebrar en noviembre primarias abiertas para elegir a su candidato presidencial, un compromiso que se ha metido en el congelador.

Otro tanto afirmó el portavoz de Izquierda Socialista. José Antonio Pérez Tapias precisó que su corriente no había rechazado incorporarse a la Ejecutiva. “No se nos ha ofrecido”, aseguró poco antes de acudir a una reunión para negociar su presencia en el Comité Federal (ver lista completa). Finalmente, de madrugada, Sánchez propuso la entrada en ese órganotanto de PérezTapias como de Madina. Y así sucedió. De hecho, círculos próximos a Tapias dijeron sentirse bien representados en el Comité Federal (de los 111 miembros que figuran en la lista, Izquierda Socialistareconoce como propios a 8, incluso nueve si se suma a Borrell).

Tres barones en el núcleo duro y cuatro en la orilla

Para los críticos, el congreso extraordinario, que se clausura este domingo con la votación de los órganos colegiados de dirección, se cerrará con la elección de “dos ejecutivas”: una, la oficial; y la otra, la que “dirigirá Susana Díaz en coordinación con los barones”, como presidenta del Consejo de Política Federal.

(Efe)La composición del núcleo duro de la Ejecutiva apunta a que la estrategia seguida por Díaz ha sido la que, llegado el caso, le permita decir que iba en el barco, pero Andalucía no estaba al timón ni gobernando la sala de máquinas. La presidencia, que ostentará Micaela Navarro, compatibilizándola con la del partido en Andalucía, es un cargo de carácter representativo y honorífico; y la presidencia del Consejo de Política Federal, que asumirá personalmente Díaz, es un puesto de carácter coordinativo, pero en el ámbito donde se concentra todo el poder real del partido.

Lejos del prometido “gabinete en la sombra”, la composición de la Ejecutiva de Sánchez reproduce básicamente el esquema típico de cuotas territoriales, acentuado por la fuerte presencia de barones: diez contando aLuena. Tendrán cartera el valenciano Ximo Puig (Reformas Democráticas), el canario José Miguel Pérez (Educación) y el vasco Patxi López (Acción Política y Ciudadanía). Además, se incorporan como vocales el manchego Emiliano García Page, el gallego José Ramón González Besteiro, el madrileño Tomás Gómez, la cántabra Rosa Eva Díaz Tezanosyla balear Francina Armengol. De los que han entrado, algunos pueden ser cadáveres políticos en la próxima primavera, cuando se celebren las elecciones municipales y autonómicas, de modo que una parte de la Ejecutiva podría convertirse en un cementerio de elefantes antes de cumplir su primer aniversario.

En total, la nueva Ejecutiva presenta más secretarios de área que nunca, lo que se compensa con un menor número de vocalías. De todos los miembros, sólo repiten con respecto a la anterior lista Patxi López y María González Veracruz, aunque algunos otros han sido 'rescatados' de anteriores Ejecutivas.

Malestar entre los delegados “palmeros”

El congreso extraordinario sirvió también para que el sábado Alfredo Pérez Rubalcaba protagonizara una emotiva despedida, durante la que reconoció que el partido tenía con él un problema de liderazgo, pero también reivindicó que deja a su sucesor las principales tareas ya hechas: la renovación del proyecto político, debatido en la Conferencia Política del año pasado; y la Declaración de Granada, que contiene la apuesta por una reforma federalista del Estado, aprobada en julio de 2013 tras hacer encaje de bolillos. En una afirmación que sonó a una especie de postrero reproche a Carmen Chacón, comprometió su “apoyo incondicional” al nuevo secretario general. A su funeral de corpore insepulto asistieron dos de sus predecesores, Felipe González y Joaquín Almunia, pero no José Luis Rodríguez Zapatero, que se ha reservado para la clausura. No estuvieron, ni se les espera, Alfonso Guerra y José Bono.

En una breve alocución de aceptación del cargo, Pedro Sánchez se puso como objetivo hacer que Mariano Rajoy sea “un presidente para cuatro años”. Susana Díaz, que intervino en la apertura del congreso, subrayó que el nuevo secretario general afronta su mandato con “la mayor legitimidad”, pero también advirtió de que tiene por delante “un camino difícil”, cuyo primer Rubicón serán los comicios locales y regionales de mayo.

Entre los delegados podía percibirse cierto malestar: “Nos han hecho venir un fin de semana entero para hacer de palmeros”. No les quedó margen para otra cosa ya que los congresos extraordinarios no incluyen debates de contenido político -aunque se improvisaron cuatro foros sectoriales- y el sábado ni siquiera se les dio la oportunidad de levantar la mano para votar. La unanimidad se sustituyó por la aclamación. Este domingo sí podrán votar la composición de la Ejecutiva y del Comité Federal.

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