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La campaña de mentiras del Brexit antes, durante y después del referéndum

Miente, que algo queda. Así podría resumirse el planteamiento de una campaña que podría llevar a que el Reino Unido abandone la UE

Foto: Mapa del voto. (ECLaboratorio)
Mapa del voto. (ECLaboratorio)

La campaña del referéndum para abandonar la Unión Europea ha terminado, pero no las mentiras. Los partidarios tanto del 'remain' como del 'leave' han exprimido al máximo las medias verdades que han defendido durante el proceso. Desde las supuestas ingentes cantidades que los británicos destinan a Europa cada semana hasta el desconocimiento sobre qué pasaría, ganara quien ganara.

Tras el voto, la política británica queda descabezada. Ha abandonado el barco el líder conservador, y por el momento primer ministro, David Cameron. También caben las dudas sobre la continuidad del representante de la oposición laborista, Jeremy Corbyn, que ha perdido la confianza de su partido. La primera línea política de la rama del 'leave', mientras, ha huido de sus responsabilidades: Boris Johnson y el líder del partido euroescéptico UKIP, Nigel Farage, han rechazado ser la cara visible del Brexit. En definitiva, lo único cierto es que Reino Unido ha votado en favor de abandonar la Unión Europea y el compromiso adquirido hace seis meses cuando se convocó el referéndum les debería conducir a ello.

Antes

Uno de los principales argumentos que utilizó la campaña del ‘leave’ es que el Reino Unido paga 350 millones de libras (cerca de 410 millones de euros) a la UE a la semana. Políticos como Boris Johnson o Nigel Farage utilizaron dicho argumento hasta la saciedad en discursos y debates. 

Anuncio de la campaña pro-'leave'
Anuncio de la campaña pro-'leave'

Las cifras oficiales dicen lo contrario. Según la Oficina Nacional de Estadística (ONS), el pago neto a la UE del Reino Unido fue de 190 millones de libras, casi la mitad del dinero que esgrimen los partidarios del ‘leave’. La contribución se divide en un pago bruto, al que se le resta una devolución que la UE aplica a Reino Unido, además de los fondos que la UE invierte en las regiones británicas menos desarrolladas.

Como muestra el gráfico anterior, Reino Unido destinó 9.872 millones de libras en 2014 a la UE. Divididos entre 52 semanas, la cantidad mensual real fue de 190 millones de libras. Por tanto, la cifra real de 'pérdida' o 'colaboración', en función desde qué punto de vista se mire, de Reino Unido con la UE fue mucho menor a la proclamada.

Además, los partidarios del Brexit defendieron que esos supuestos 350 millones serían destinados a sufragar los gastos y mejorar el servicio del sistema de salud británico (NHS). Una vez ganado el referéndum, Farage negó que fuese posible destinar esa cantidad de libras semanales a financiar la sanidad británica. Tras ser preguntado en repetidas ocasiones, Farage señaló que ese reclamo era un argumento de la campaña y no propio. Olvidó todas las veces que lo había pronunciado.

 

 

Farage también ha hablado de política exterior: "Por tanto, pagaremos más a la semana a la UE y la inmigración seguirá fuera de control". Falso. Turquía es desde hace años un aspirante a entrar en la Unión Europea, pero sus diferencias con el resto de países miembro y su situación geográfica le han alejado en los últimos tiempos de esa posibilidad. 

 

Reino Unido ya aprueba sus propias leyes, como cualquier Estado europeo. También elige a sus representantes en el Parlamento, el órgano legislativo de la UE. De hecho, es uno de los países con mayor peso en el Parlamento, con 73 europarlamentarios. De ellos, 24 pertenecen al UKIP, el partido xenófobo de Farage. Pese a apoyar el Brexit, siguen manteniendo su escaño en el hemiciclo comunitario.

 

Dejar la Unión Europea no implicaría perder tres millones de puestos de trabajo, como defendían los partidarios de seguir entre los Veintiocho. Como explica la web de 'fact-checking' Fullfact, el dato es consecuencia de una interpretación superficial de dos estudios realizados en los últimos años. Ninguno de los dos apunta a una dependencia directa de esos empleos de la permanencia en la UE, sino que se habla de trabajos 'relacionados' con los otros miembros de la Unión. Aun haciéndose efectivo un verdadero Brexit, lo más probable es que esos trabajos no peligrarían a menos que la isla no cerrara sus canales de importación y exportación hacia los miembros de la Unión, un escenario improbable. 

 

Durante

 

Es cierto que el volumen de búsquedas relacionado con la pregunta "¿qué es la Unión Europea?" aumentó en los días previos y durante el referéndum. Así lo demuestra Google Trends.

Google Trends
Google Trends

El problema con esta afirmación -y con el gráfico de aquí arriba- es que Google no ofrece el número absoluto de búsquedas. Es un mero indicador que muestra que el nivel de búsquedas en torno a la UE aumentó en un 100%. Pero puede que hace unas semanas, esa pregunta solo la planteasen un puñado de personas. Es decir, si hace un mes "¿qué es la Unión Europea?" lo buscaron 1.000 personas y el día del referéndum lo hicieron 2.000 personas, la herramienta de Google mostraría que el aumento de búsquedas ha sido desproporcionado, cuando en realidad no ha variado mucho.

Como escribe el analista Danny Page, es muy fácil sacar conclusiones equivocadas de Google Trends. Comparado con el término 'Brexit', por ejemplo, el nivel de búsquedas de "¿qué es la Unión Europea?" no fue tan abultado. 

La búsqueda, comparada
La búsqueda, comparada

 

Es cierto que la edad ha influido sobre la elección, pero existen otras variables con una relación aún más directa con el voto. El nivel de estudios y prevalencia o no de votantes urbanos son algunos de ellos, como se detalla en este artículo de 'Financial Times', en estas visualizaciones de 'The Guardian' o en este análisis que realizamos tras conocer los resultados.

Una encuesta de YouGov, muy manida tras conocer los resultados del Brexit, subrayaba la relación con la edad. Pero no es más que una encuesta, un mero indicador que, para más inri, se realizó antes de conocer los resultados. Y, como la mayoría de sondeos, falló sobre el éxito final del referéndum. 

 

Después

Obviamente, no lo han hecho todos, había y sigue habiendo acérrimos defensores de que el Reino Unido deje la Unión Europea. Según una encuesta realizada por la agencia Survation, un 7% de los pro-Brexit muestra señas de arrepentimiento, pero la mayoría considera que su decisión fue acertada. Como cuenta nuestro colaborador en Londres, los votantes británicos se dividen ahora entre convencidos, frustrados, arrepentidos y confusos.

Entre los arrepentidos y confusos se encuentran los lectores del sensacionalista 'Daily Mail'. El diario ha abogado de forma clara por el Brexit, pero al leer los comentarios de las noticias publicadas tras el éxito del referéndum, parece que no dijo la verdad hasta después del voto. 

 

Falso, por raro que parezca. La 'desconexión' del Reino Unido de la UE no está garantizada por la consulta. El referéndum ha sido consultivo -es decir, no obliga, de por sí, a hacer nada- y por mucho que metan prisas desde Bruselas, los líderes británicos dicen Brexit con la voz cada vez más pequeña. Para muestra, la dimisión de Farage y la renuncia de Boris Johnson a representar a su partido en las próximas elecciones. 

Los analistas del Credite Suisse Group, por su parte, ven las posibilidades de que el Reino Unido llegue de verdad a abandonar la UE "muy por debajo" del 50%, como han detallado en un informe adelantado por Bloomberg. 

 

Bola extra: qué fácil es mentir con datos

Para el Brexit -pero no solo para el Brexit- conviene tener en cuenta lo que explica Martin Belam en 'The Guardian': están las mentiras, las mentiras descaradas y después las estadísticas sobre el Brexit

La Chistera
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