Casals y Marhuenda ponen el cartel de 'No hay billetes'

El invierno hizo su aparición en la misma noche en que el diario La Razón se convertía en quinceañero. Pero no por eso los 4.000 invitados dejaron de asistir

Foto: Los Príncipes de Asturias junto al presidente del diario 'La Razón', Mauricio Casals (E. Villarino)
Los Príncipes de Asturias junto al presidente del diario 'La Razón', Mauricio Casals (E. Villarino)

Demostración de poderío de la familia Planeta justo la noche en la que el invierno irrumpía en Madrid y el diario La Razón se convertía en quinceañero. La cifra daba escalofríos: 4.000 invitados. El presidente del diario, Mauricio Casals, que ha vuelto a demostrar su poder fáctico, y su director, Paco Marhuenda, atendieron a dos expresidentes del Gobierno –Aznar y Zapatero– y a uno en ejercicio, Mariano Rajoy, que acudió escoltado por la vicepresidenta y el grueso del equipo ministerial. Tampoco faltaron los Príncipes de Asturias, tan simpáticos como acostumbran.

Pero no sólo la política se hizo presente en la calle Josefa Valcárcel: deportistas, escritores, actores y un sinfín de gentes de lo más variopinto que, además de colapsar las calles adyacentes, no quisieron perderse los canapés de toque y distinción de los que hizo gala el Grupo Planeta, que para eso son pudientes.

Rato, con barba de tres días y ajeno a la mano que busca su cartera (E.V.)

Hasta resucitó Francisco Camps, curtido y remoreno parloteando sin parar con José Ramón Bauzá, y con su sucesor, Alberto Fabra (con mirada huidiza) mientras la jefa del PP catalán repartía besos y sonrisas ‘made in Alicia’.

De los ministros, los más activos fueron la vicetodo y Fernández Díaz –al fin y al cabo jugaba en casa–. También el presidente del Congreso de los Diputados, Jesús Posada, un artista de la pista en estas ocasiones. Pío García Escudero, elegante y señor como siempre. Los ex estaban en abundancia: Juan José Lucas, Eduardo Zaplana, Ángel Acebes y Rato, muy raro, mientras su ex, Gela, se perdía por los pasillos.

Por ahí andaban reunidos los Cayetano Martínez de Irujo, siempre buscando a alguien que no llegaba, el actor Arturo Fernández y su coleguilla de la CEIM. Pero el que repartía comba era Joan Rosell, acuciado por las cuitas catalanas que no terminan de sustanciarse. Algo que comparte el muy leal Jordi Casas (UDC), que tuvo el coraje de dimitir como jefe de la ‘embajada’ de la Generalitat cuando Artur Mas se echó al monte. ¡Con un par! 

Gómez y Casals flanquean a una radiante Fernández de la Vega (Efe)

La representación catalana era elegante a la par que numerosa. Desde Pere Navarro a José Zaragoza, pasando por Toni Bolaño (no hay que olvidar que Lara y Casals son catalanes), amén de la musa de Antena 3 y de la fiesta, Susanna Griso, que estuvo departiendo unos minutos con un babeante Zapatero que gesticulaba sin ton ni son, tal cual era presidente del Gobierno. Se fue embutido como si fuera alguien con coche y chófer oficial.

Por no faltar no faltaron ni los purpurados. El cardenal Carlos Amigo, al que escuchaba muy atentamente Pedro Núñez Morgades. Ya se sabe que donde hay cardenal no hace falta obispo. Y también el cardenal Antonio Cañizares, presidenciable para la Conferencia Episcopal y posible obispo de Madrid en sustitución de Rouco Varela, amigo íntimo de Casals.

También andaba por ahí José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia, que impartía doctas lecciones de cómo reflotar entidades en quiebra. Y el presidente de Renfe, Julio Gómez-Pomar, con su edecán mediático, Carmelo Calvo Ridruejo, siempre al quite. Antonio Basagoiti y Ángel Ron, corrillos aparte; para eso son los que tienen el jurdó. 

Sáenz de Santamaría, de las más activas en los corrillos (E. Villarino)

Del grupo los había a rabiar. Naturalmente, Javier González Ferrari, presidente de Onda Ceroy Vicente Vallés, un artista de la cosa. Y el vicepresidente Maurizio Carlotti, simpático y amigo del nuevo y desconcertante ‘independentista’ Nicola Pedrazzoli. Y otro en excedencia, José Antonio Vera, flamante presidente de la agencia estatal EFE. 

Belén Estebán (E.V.)
Belén Estebán (E.V.)

No faltaron los emergentes del PP como Esteban González Pons, especialmente caballero con Silvia Jato –por allí andaba también su exnovio–, Adolfo Suárez Jr., Alfonso de Senillosa y la Biblia en centro-derecha. Y la izquierda, oiga, con Tomás Gómez más perdido que un fraile en un safari y unos cuantos coleguillas más que buscaban desesperadamente una foto. 

Y miren ustedes por dónde, en esto apareció Belén Esteban, que al parecer quiere hacer un curso de redacción acelerada en los talleres del periódico. Y para enormes y vistosos ahí estaba Juan Antonio Orenga, seleccionador nacional de baloncesto, y la inmortal Amaya Valdemoro. Todo esto lo pude observar por el plasma, porque no se podía dar un paso. Y por supuesto, los de siempre: Luis del Rivero y demás asiduos al canapé. 

Me retiré casi al mismo tiempo que los coleguillas de La Razón, que trataban de cerrar una edición histórica. Economía y Cataluña, Cataluña y economía, como temas socorridos. Pero si yo fuera del cuore titularía por la mirada de ZP ante el espectacular vestido de la Griso. ¡Mauricio, dime cómo se hace! 

La Feria de las Vanidades
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