Moncloa: el añejo olor a la Navidad revenida

Imposible relatar el listado completo de los invitados que dieron buena cuenta de los magros canapés

Foto: El jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, saluda a los periodistas a la entrada del Palacio de la Moncloa. (EFE)
El jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, saluda a los periodistas a la entrada del Palacio de la Moncloa. (EFE)

El aquelarre monclovita en la tradicional copa de Navidad que el presidente del Gobierno ofrece a los medios duró exactamente tres horas y 20 minutos. Los últimos ministros en abandonar la amplia sala anexa al despacho del jefe del Ejecutivo fueron la vicepresidenta, Soraya Saénz de Santamaría —luciendo nuevo 'look' con sus gafas de pasta—, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, y la sin par ministra de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina.

A la invitación del ministro portavoz, Íñigo Méndez de Vigo, y la secretaria de Estado de Comunicación, Carmen Martínez Castro, asistieron todos a los que se había cursado invitación tanto de medios del 'régimen' popular como los independientes, pasando por representantes de periódicos independentistas. Editores que nunca se pierden una, léase el editor insustituible de Castilla y León, rodeado de sus principales edecanes, y otros exitosos en el mundo digital. No asistió Juan Luis Cebrián, pero sí un nutrido grupo de profesionales de Prisa, como David Alandete y Rafa de Miguel. La COPE, con su presidente a la cabeza, Fernando Giménez Barriocanal, y estrellas como Carlos Herrera, Juan Pablo Colmenarejo y su director de Informativos.

A la invitación tanto de medios del 'régimen' popular como los independientes, pasando por representantes de periódicos independentistas

Por Televisión Española, lo más granado, a excepción del presidente, José Antonio Sánchez. Eladio Jareño (director de TVE), el director de Informativos, José Antonio Gundín, Álvaro Zancajo (24H), Jenaro Castro ('Informe Semanal') y el director de 'Los desayunos', Sergio Martín. De Mediaset aparecieron en persona el superjefe, Paolo Vasile, el director de su principal telediario, Pedro Piqueras, y la 'reinona' de las mañanas, Ana Rosa Quintana.

Tampoco fue manca la representación del medio en el que se publica esta crónica. Su editor y consejero delegado, José Antonio Sánchez, su director, Nacho Cardero, y una amplia representación de columnistas y redactores sénior. Perdónenme ustedes, es el diario de moda y de influencia.

Por allí pululaban también el arandino David del Cura, que se conoce bien aquel predio, y uno de los micrófonos permanentes de Onda Cero, Juan de Dios Colmenero.

El Gobierno casi al completo con su presidente a la cabeza. Impasible el ademán: como si no pasara nada y con su cuaderno de bitácora despejado

Perdón. El Gobierno casi al completo con su presidente a la cabeza, Mariano Rajoy. Impasible el ademán: como si no pasara nada y con su cuaderno de bitácora despejado y meridiano. Le dijo al director de 'Marca', en presencia de este curioso: “Oiga, dígale a Pérez-Reverte que, además de tu periódico, también leo otras cosas…”. Cerca, Martínez Castro. El principal corrillo (por el tiempo consumido) lo invirtió el presidente con los corresponsales extranjeros. Para estos, lo esencial es lo perentorio: Cataluña. Pareció que el primer ministro despejó todas sus dudas.

La vicepresidenta Sáenz de Santamaría, al alimón. Desde cómo prepara sus interpelaciones parlamentarias a determinados entresijos de su quehacer diario. Por allí se dejaron caer también dos de sus más importantes colaboradores: José Luis Ayllón (Papi) y la jefa del Gabinete, María González Pico.

El ministro de Justicia, Rafael Catalá, fue de los primeros en llegar. Antes lo habían hecho el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, el 'cuatriministro' y portavoz, Íñigo Méndez de Vigo, el de Hacienda, Cristóbal Montoro, y el de Industria, Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal. Montoro es siempre un 'chollo' para los periodistas. Cree que su principal trabajo ha sido hecho.

La ministra Tejerina había estado departiendo y negociando con los sindicatos agrarios y la nueva PAC de Bruselas. Ella sigue muy pegada al surco y, en el peor de los casos, sabe de lo que habla. Y negocia. Cuatro años en el departamento para una ministra esencialmente 'técnica' son ya una temporada. Pero queda tiempo, incluso, para hablar de su gran icono, Rafa Nadal, con el que en ocasiones intercambia unas raquetas.

Las peticiones para asistir al evento eran agobiantes. ¿Se venteaba sangre? Pudiera ser, pero es de lo que menos se puede hacer crónica

Imposible relatar el listado completo de los invitados que dieron buena cuenta de los magros canapés. Lo cierto es que días antes las peticiones para asistir al evento eran agobiantes para la jefa de la Secretaría de Martínez Castro. ¿Se venteaba sangre? Pudiera ser, pero es de lo que menos se puede hacer crónica. Entre 150 y 200 invitados. Había también 'freelances' de los que hacen época, entre ellos, Pepe Oneto, Raúl del Pozo, Carlos Cuesta, Fernando Jáuregui, Antonio Naranjo, etcétera.

Lo de Ciudadanos y sus favorables encuestas fue la tónica general entre los 'plumillas', pero no tanto entre estos y los dirigentes gubernamentales. Por cierto, que sí se echó a faltar a la titular de Defensa y secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, una fija en este sarao. ¡Claro que a finales de diciembre! No fue la única ministra ausente. Fátima Báñez, por ejemplo, que siempre da mucho juego en estas lides.

Una percepción entre los más veteranos. Rajoy atraviesa por dificultades, naturalmente, pero no ha dicho todavía su última palabra.

Quizás en la próxima copa de 'Navidad' 2018 sepamos algo acerca de ese último sujeto, verbo y predicado. Había mucho gallego de nacimiento y ejercicio en el complejo de la Moncloa en esta edición que ya es historia.

La Feria de las Vanidades
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