Mucho feminismo en Sol y el 'entourage' se asusta

Poco antes de las 12 del mediodía (en punto), el grupo de protesta por la sentencia pamplonica de La Manada se hizo notar, y de qué forma

Foto: Concentración feminista contra el fallo judicial de La Manada en la Puerta del Sol. (EFE)
Concentración feminista contra el fallo judicial de La Manada en la Puerta del Sol. (EFE)

En el guion previo establecido en un Dos de Mayo raro, raro, raro, abundaban el silencio, los rezos de tanatorio y los responsos 'ad hominem'. Todo saltó por los aires cuando un grupo de feministas radicales se aposentó en la Puerta del Sol y echó abajo homenajes, himnos, rezos, oraciones y hasta la Patrulla Águila.

En efecto. Poco antes de las 12 del mediodía (en punto), el grupo de protesta por la sentencia pamplonica de La Manada se hizo notar, y de qué forma. Incluso a los indiferentes se les aplicaba una agresividad intolerable en mujeres que reivindican la libertad y los derechos humanos. Ni respetaron el himno nacional ni respetaron a las fuerzas armadas ni a las de seguridad ni al lucero del alba. Hasta ahí, oiga, el discurso políticamente correcto de la égida actual hasta podría pasar. Pero en modo alguno su falta de respeto y consideración hacia los muertos. Los del Dos de Mayo de 1808 hasta podrían olvidarse después de más de 200 años. Lo que realmente clama al cielo es que se hayan pasado por el arco del triunfo a los 199 muertos del 11-M y su casi millar de mutilados de por vida.

Nadie en su sano juicio puede poner en cuestión que se aprovechen actos oficiales y premeditados para montar el pollo en beneficio de sus proclamas. ¡Ya sabemos de qué demonios va todo esto! Lo que no puede resultar, y además no resulta, es la exageración voluminosa confundiendo churras con merinas. De los 2.000 invitados oficiales a la fiesta de la Comunidad, yo me atrevería a decir que el 99,9% (por no decir el 100%) está en contra de la sentencia pamplonica. Pero cuando no se respeta lo que es debido, al final, las cañas se transforman en lanzas.

Lo que realmente clama al cielo es que se hayan pasado por el arco del triunfo a los 199 muertos del 11-M y su casi millar de mutilados

Bien. Vayamos al grano. Mucha gente; demasiada gente. 'Ordinary people' para dar y tomar. Los alcaldes del PP tiesos como palos y en orden de combate. "Ya veremos lo que Ciudadanos es capaz de hacer...", musitan encorajinados. "No hay derecho lo que le han hecho a Cristina...". Funeral, puede; poca alegría, sí.

Así apareció el presidente regional en funciones, Ángel Garrido, secundado por la vicepresidenta Sáenz de Santamaría, la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, la presidenta de la Asamblea, Paloma Adrados, y la delegada del Gobierno, Concha Dancausa. El desfilar, oiga, normalito. Sin mucho entusiasmo, porque el griterío feminista estropeó todo.

También anduvo la alcaldesa Manuela Carmena, un tanto achacosa, que le dijo a Antonio García Ferreras algunas cosas, fueran o no fueran al pairo. Decía George Orwell, que los conoció desde dentro, que los comunistas siempre son así.

Fiesta del Dos de Mayo en la Real Casa de Correos de Madrid. (EFE)
Fiesta del Dos de Mayo en la Real Casa de Correos de Madrid. (EFE)

Si Pablo Casado —elegante como un pingüino— va a ser el jefe o no del PP en la Comunidad es una incógnita que no pudo ser despejada. Pero Javier Maroto estuvo en todo momento secundando a su colega de la alta dirección popular. El alcalde más elegante, Antonio Terol, Boadilla del Monte, que dicen es uno de los que tiene recorrido. Igual que Pedro Rollán, solidario en la desgracia y con las ambiciones cumplidas. En su día, fue el alcalde más votado de España (Torrejón de Ardoz) y a la legua se nota que es un tipo listo y, sobre todo, que se viste por los pies.

Dos de Mayo de 2018. La Puerta del Sol, la entrañable e histórica plaza como rompeolas de todas las Españas, desde cuyo balcón se proclamó la II República, pudo escribir una nueva página en blanco y negro. Por cierto, los de Podemos estuvieron divididos. Íñigo Errejón y su media naranja política, Tania Sánchez, intentaron pillar cacho con Ferreras. Porque del respetable no se comieron ni un rosco.

Estaban su excolega podemista de Cáritas y hasta el concejal de Seguridad del Ayuntamiento de Madrid, el exfraile burgalés José Javier Barbero, al que la policía no tiene especial cariño. Y se notó durante el desfile.

Si Pablo Casado —elegante como un pingüino— va a ser el jefe o no del PP en la Comunidad es una incógnita que no pudo ser despejada

Definitivamente, el tiempo todo lo puede. Y en 23 años, la CAM ha deglutido a Alberto Ruiz-Gallardón, Esperanza Aguirre, Ignacio González y Cristina Cifuentes.

Tengo para mí que el nuevo que llegue a ese inquietante caserón tendrá que atarse con los mismos grilletes que durante los tiempos de oprobio se amarraban en esas mazmorras a los presos de conciencia.

¡Vivir para ver!

La Feria de las Vanidades
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