¿Y si Ayuso tiene razón?

La relación con la dirección nacional del PP depara ahora alguna que otra sonrisa. La tensión con Cs se ha aletargado y las críticas de la oposición no resuenan tanto como antes

Foto: La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, interviene en el pleno de la Asamblea. (EFE)
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, interviene en el pleno de la Asamblea. (EFE)

El portavoz de Más Madrid, Pablo Gómez Perpinyà, ha cometido este jueves un error del que quizá no sea consciente. Ha dicho que están "agotados" de Isabel Díaz Ayuso. Es probable que no sepa que la presidenta madrileña es de la misma hornada de Pedro Sánchez, la de la resistencia.

¿Está crecida Díaz Ayuso ahora que baja la pandemia en la Comunidad de Madrid? Durante el pleno de la Asamblea de este jueves ha repetido en varias ocasiones que no, que no cabe la confianza, que su Gobierno no puede estar tranquilo y que vete a saber qué hará el coronavirus en unas semanas. Pero también ha dicho que hay ciudadanos de otras regiones que miran a Madrid como "un ejemplo de éxito en este momento", que ha dado en "la tecla" contra el covid-19 y que incluso "otros países" están preguntando "cómo seguir el mismo camino".

Una fuente de su entorno de máxima confianza insiste en achicar la euforia. Evita la complacencia igual que esos entrenadores de fútbol que en las ruedas de prensa evitan decir que su equipo es el favorito. Caer en el 'cholismo' es como un automatismo: "Hay que ir partido a partido", proclama esta fuente. En el equipo de Ayuso el estribillo de Simeone suena a respuesta enlatada si preguntas por Pedro Sánchez y por el 21 de septiembre.

Pedro Sánchez e Isabel Díaz Ayuso, en Madrid el 21 de septiembre. (EFE)
Pedro Sánchez e Isabel Díaz Ayuso, en Madrid el 21 de septiembre. (EFE)

Éste fue el día en el que el presidente del Gobierno fue a Sol a ver a la presidenta de la comunidad. Ha quedado para la historia cómo el día de las banderas. Comparecieron ante la prensa con tantas detrás que incluso sus figuras se difuminaron. Anunciaron la creación de un equipo para la cogestión de la pandemia y se engalanaron con palabras como "lealtad" y "cooperación". Este ambiente como de familia Trapp de 'camping' en la montaña se oscureció cinco días más tarde. A la misma hora, el consejero de Sanidad madrileño habló de unas medidas y el ministro Salvador Illa, de otras. La pelea política-jurídico-sanitaria (así, todo junto) estalló el 25 de octubre cuando Moncloa decretó el estado de alarma.

No ha pasado un mes siquiera y aquella Ayuso desbordada y vencida parece otra. Entonces acechaban Ignacio Aguado por dentro y Pedro Sánchez por fuera; hoy apenas se les oye. La decisión de obligar a los turistas que lleguen a España a contar con una PCR negativa, como mucho 72 horas antes del viaje, llegó al móvil de la presidenta con el emoticono del pulgar en alto (es una metáfora). Poco después, en su cuenta de Twitter, se leyó: "Madrid y el resto de España serán más seguras". Hace seis meses que la comunidad demandaba la medida, recordó el equipo de Ayuso.

La fuente del entorno de la presidenta enumera las razones de la recuperación epidemiológica, que son sabidas: los masivos test de antígenos han funcionado (la comunidad hizo el 87% de todos los que se hicieron en España entre el 9 y el 15 de octubre); los confinamientos por zonas de salud (41 actualmente) parece que alivian la incidencia y los exámenes de aguas fecales en 300 puntos de la red madrileña de aguas están mejorando la anticipación. Este jueves, Ayuso ha avanzado más antígenos, más rastreadores, un nuevo centro de salud en Chamberí, 35 plazas UCI en el Gregorio Marañón, y por si fuera poco, la propuesta para hacer del nuevo hospital Isabel Zendal el almacén nacional de las vacunas.

Este jueves, Ayuso ha avanzado más antígenos, más rastreadores, un nuevo centro de salud en Chamberí y 35 plazas UCI en el Gregorio Marañón

También hay algo de recuperación política. La relación con la dirección nacional del PP, que se movió hace semanas entre el recelo y el temor, depara ahora alguna que otra sonrisa. La tensión con Cs se ha aletargado y las críticas de la oposición no resuenan tanto en toda España como antes. "No hay que olvidar que presidir Madrid da mucho poder y que eso colisiona con la estrategia de la dirección nacional, pero la relación con Casado y con Egea no ha peligrado", argumenta la fuente.

Aunque cueste reconocerlo, Ayuso tiene un plan. Otra cosa es que guste. Su plan es erigirse en la 'anti-Sánchez'. No hay ocasión en la que no meta una pullita contra el Gobierno de España y no habrá ocasión en la que deje de hacerlo. Pero le faltaba una pizca de gestión para dar consistencia a su proyecto.

Cuenta un barón del PP que luchar contra la pandemia eclipsa todo lo demás. La política de regate en la banda no sirve ahora para nada, añade. Ayuso está en otra cosa y perseverará en ello. Por esta razón, cuando Gómez Perpinyà ha dicho que están "agotados" de ella, la presidenta ha respondido: "El señor Errejón también estaba agotado de mí y se largó en cuanto pudo, no le vaya a pasar a usted lo mismo". La resistencia, Sánchez y el manual, ¿se acuerdan?

Mientras tanto, sigue la pandemia. Siguen los contagios y siguen los fallecimientos.

Los tártaros