Leire Díez fue al Senado y, de todo lo que allí ocurrió, lo más sobresaliente fue el cariño de los socialistas que la acogieron como merece esta 'outsider', peligrosa y constante como los idiotas
Habrá libro. Somos incapaces de calificar a esta señora, pero habrá libro. No se alcanza a intuir o adivinar el extraño mundo del que ha salido semejante friki, pero habrá libro. Porque, en política, estas encomiendas de gestión no se le encargan a gente normal, que va y viene de sus asuntos cotidianos; no, estos encargos son para individuos que, por su mera presencia física o nada más abrir la boca, ya son capaces de desconcertar. Son personajes de cómic, pegados al surrealismo animado, propios de una alucinación, ajenos a este mundo y empeñados en cumplir su misión. Leire Díez Castro es esa clase de persona y por eso podemos estar seguros de que publicará el libro, porque es la ‘bomba de racimo’ que tiene preparada el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para soltarla cuando más le convenga. Dicho de otra forma, se equivoca quien piense, al ver a Pedro Sánchez, que el presidente socialista está vencido, o abatido, superado por todos los escándalos que le afectan.
La ‘fontanera’ en sí misma, su existencia, es la prueba palpable de la determinación del presidente de hacerlo saltar todo por los aires. Ese es el encargo de esta señora, recopilar material inflamable con el que desprestigiar a guardias civiles, jueces, fiscales y periodistas. Se trata, en suma, de la última fase de la campaña de acoso a la que estamos asistiendo, con distintas versiones, desde que, a finales de febrero de 2024, Pedro Sánchez planificó su ofensiva final para acabar con toda crítica o exigencia de rendición de cuentas por sus actos. Esto, por cierto, no lo olvidemos nunca: todo empieza cuando se conoció que su esposa, Begoña Gómez, nos había mentido al llegar a la Moncloa e hizo trascender que había pedido la baja en su trabajo para dedicarse a obras sociales y solidarias como mujer del presidente del Gobierno. Sin este recordatorio constante, perdemos de vista el porqué de lo que está ocurriendo y el carácter obsesivo del presidente Pedro Sánchez para llevarlo a cabo.
De hecho, como supimos por El Confidencial hace ahora un año, en el inicio del último curso político, Leire Díez se reúne por primera vez en Ferraz para planificar esta última ofensiva en abril de 2024. La cronología de esos días vuelve a ser reveladora, una vez más:
El 24 de abril, un juzgado decide abrir diligencias contra Begoña Gómez por presunto tráfico de influencias. Esa misma tarde, sin que hubiera sucedido nada más, el presidente Sánchez, a las siete de la tarde, comunica por redes sociales su famosa carta '¿Merece la pena todo esto?'. Un día después, el 25 de abril, se reúnen en la sede del PSOE en la calle Ferraz, el secretario de organización, Santos Cerdán, su ‘brazo derecho’, Fran Serrano, y el director de comunicación, Ion Antolín, con Leire Díez, de la que jamás se había tenido noticia alguna, ni relacionada con el PSOE ni, por supuesto, con los medios de comunicación. Ante la comisión de investigación del Senado, esta fue una de las reuniones que ‘la fontanera’ reconoció, en compañía de otro de los tipos indescriptibles de esta trama, el tal Pérez Dolset.
Obviamente, no conocemos de qué se habló en esa reunión, pero sí sabemos qué ocurrió después y qué ‘instrucciones’ había dejado por escrito Pedro Sánchez en su famosa carta: "Esta es mi lectura de la situación que vive nuestro querido país: una coalición de intereses derechistas y ultraderechistas que no toleran la realidad de España, que no aceptan el veredicto de las urnas". Más claro aún fue en la segunda carta, la del 29 de abril: "He decidido seguir y seguir con más fuerza, si cabe, al frente de la Presidencia del Gobierno de España. Esta decisión no supone un punto y seguido, es un punto y aparte. Se lo garantizo".
En esas sigue el líder del PSOE y, por eso, se decía al principio que habrá libro de la ‘fontanera’. Ese es el ‘punto y aparte’ de transgresión de todas las normas democráticas de respeto entre los distintos poderes del Estado que ha perpetrado el presidente del Gobierno y muchos de sus ministros y es, de la misma forma, el ‘punto y aparte’ de desprecio, acoso y desconsideración de los medios de comunicación independientes.
Ese seguimiento de trabajo encomendado es el que explica, por ejemplo, que haya tres frentes judiciales distintos en los que el PSOE mantiene el mismo discurso de defensa: el que afecta al fiscal general del Estado, el de la esposa de Pedro Sánchez y el de Santos Cerdán. En los tres casos, se trata de desacreditar la investigación policial, la instrucción judicial y al tribunal que vaya a juzgarlos. Todos ellos son los que señalan, sin citarlos, cuando hablan de ‘lawfare’ y juicios políticos.
Las complicidades soldadasentre Cerdán y su 'fontanera' se mantienen intactas. Ni uno ni otro merecieron ayer reproche alguno del portavoz socialista del Senado a pesar de que, teóricamente, los han forzado a dejar la militancia por sus comportamientos inadecuados. En vez de reproches, los senadores del Partido Socialista acogieron con respeto y consideración la declaración de Leire Díez, a la que llegaron a pedirle que se mantenga firme en su propósito audaz de desenmascarar a los oscuros poderes del Estado. "No nos van a amordazar, no lo van a conseguir", respondió, henchida, la fontanera. Esos arrullos son, desde luego, los que se merece esta 'outsider' incalificable, peligrosa y constante como los idiotas de Cipolla.
Habrá libro. Somos incapaces de calificar a esta señora, pero habrá libro. No se alcanza a intuir o adivinar el extraño mundo del que ha salido semejante friki, pero habrá libro. Porque, en política, estas encomiendas de gestión no se le encargan a gente normal, que va y viene de sus asuntos cotidianos; no, estos encargos son para individuos que, por su mera presencia física o nada más abrir la boca, ya son capaces de desconcertar. Son personajes de cómic, pegados al surrealismo animado, propios de una alucinación, ajenos a este mundo y empeñados en cumplir su misión. Leire Díez Castro es esa clase de persona y por eso podemos estar seguros de que publicará el libro, porque es la ‘bomba de racimo’ que tiene preparada el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para soltarla cuando más le convenga. Dicho de otra forma, se equivoca quien piense, al ver a Pedro Sánchez, que el presidente socialista está vencido, o abatido, superado por todos los escándalos que le afectan.