Guetos nuevos, ideas viejas

Las propuestas de Ahora Madrid, anunciadas y, por suerte, nunca ejecutadas, han acabado pareciendo réplicas de las aplicadas por el antiguo Ministerio de la Vivienda de los años 40 y 50

Foto: Imagen de archivo de Manuela Carmena visitanto un centro de acogida de refugiados en Francia el pasado septiembre. (EFE)
Imagen de archivo de Manuela Carmena visitanto un centro de acogida de refugiados en Francia el pasado septiembre. (EFE)

Hace un par de semanas leía en prensa una noticia de esas que sólo pueden presentarse con la más deliberada de las agosticidades. Incluía las palabras, “Microbarrio”, “casas prefabricadas” y "personas vulnerables”. Pensé: “Espero que no sea justo esta la idea que les de por cumplir ahora, ya sería mala suerte”. La noticia en cuestión tiene que ver con una imaginativa medida (habrán advertido el eufemismo de ocurrencia) que se presenta para tratar de resolver el problema de la vivienda en Madrid. El anuncio en cuestión no proponía -era una posibilidad- desbloquear la estrategia del sureste de la ciudad, ni por supuesto un programa de mediación inmobiliaria suficientemente dotado, no. Esto de la vivienda, esto de haber prometido revertir la venta de vivienda a fondos buitres y no poder, lo de haber asegurado la paralización de los desahucios y no poder, eso de anunciar la construcción de 4500 viviendas y quedarte en la modesta cifra de 77, y en construcción, lo de proponer la compra de 350 inmuebles y quedarte en 2, esto, se soluciona plantando unas cuantas casas prefabricadas aquí y allí, ¿no querían vivenda?

El único problema es que esto tiene de nuevo lo que la pana. Esto ya se ha probado. Se ha probado, se ha experimentado, vivido y arrastrado su fracasado hasta el día de hoy, hasta su único fin posible, la desmantelación. Esto pertenece a la memoria histórica de posguerra en materia de políticas de vivienda pública, y es a este oscuro tiempo al que este gobierno, que se dice progresista quiere hacernos retroceder. Ideas viejunas, tiempos oscuros.

Resulta que todas y cada una de las propuestas de Ahora Madrid, anunciadas y, por suerte, nunca ejecutadas han acabado pareciendo siniestras réplicas de las ya aplicadas por el antiguo Ministerio de la Vivienda de los años 40 y 50. Los ARTEfactos son una burda copia de las unidades vecinales de absorción de Fuencarral, Hortaleza, Canillejas o Pan Bendito, iniciadas en la década de los 50 del siglo pasado. Los “MICRObarrios” no son más que los experimentos modulares montados en Carabanchel, Usera, Villaverde o Canillas en la década de los 40 con el fin de evitar el chabolismo incipiente ocasionado por el éxodo masivo de población a los núcleos urbanos: En aquel momento se llamaron “albergues provisionales”, cuarenta años más tarde los albergues provisionales eran finalmente eliminados de nuestra ciudad.

Eso es justo lo contrario a lo que Ahora Madrid nos ha expuesto justo antes de irse de vacaciones, ya de entrada, estos microbarrios son incapaces de “absorber” la lista de más de 9.000 familias inscritas en la EMVS en régimen de atención prioritaria, es decir, urgente. Estos “MICRObarrios” no pretenden ser la solución global sino nada más que un parche que acalle las críticas de las voces discordantes den entramado de Ahora Madrid, lo que demuestra nuevamente la falta de miras y la falta de capacidad para solucionar problemas de forma global que tiene el actual Gobierno de nuestra ciudad.

Las propuestas de Ahora Madrid, anunciadas y, por suerte, nunca ejecutadas, han acabado pareciendo réplicas de las del antiguo Ministerio de la Vivienda

Ya sería mala suerte que les diese por cumplir precisamente este esperpento, pero empiezo a pensar que esto es algo más que una excusa para repartir contratos menores a entidades afines como ocurrió con el ARTEfacto de Valdebebas, o con el de San Blas, casualmente concedido a dedo al arquitecto que acababa de reformar La Morada. A Ahora Madrid se le acaba el tiempo, prometía municipalizaciones masivas y sólo ha conseguido una funeraria y un biciMad en pérdidas pagado a precio de oro, iba a limpiar la ciudad en medio año, acabar con los ejércitos de colocados sin aclarar, claro está, que era para poner a los suyos. En dos años sólo van a poner sobre la mesa un puñado de carriles bicis y la evidencia de que los principales problemas de la ciudad se les han hecho bola de tanto rumiarlos. Es patente que necesitan algo que echarse a la boca, algo que realmente puedan terminar,y rápido, un prefabricado, en definitiva, donde esconder sus miserias.

Mirada Ciudadana
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