Jaula de grillos

Hay más grupos dentro de Ahora Madrid, que fuera de Ahora Madrid, y se practica, con la misma intensidad la oposición desde dentro de Ahora Madrid que desde fuera

Foto: Manuela Carmena. (EFE)
Manuela Carmena. (EFE)

A la oposición en el Ayuntamiento de Madrid nos está saliendo competencia. Poco más de dos años han sido necesarios para poner de manifiesto la sustancia de la que están hechas estas candidaturas 'patchwork' que concurrieron a las municipales del año 2019, y es una sustancia volátil, inestable, inflamable, y como poco incompatible con la asunción de ninguna responsabilidad de gobierno.

Las cabezas de las primeras filas de la bancada de la izquierda del pleno del Madrid giran disimuladamente, de un tiempo a esta parte al escaño de al lado, al de atrás y al del lateral cuando toca votación, como quien se tantea el cuerpo después de una caída. Se mira a los de Izquierda Unida, luego a los de Ganemos, que eran antes los de Municipalia, luego a los anticapitalistas. Se mira a los de la nueva facción, Madrid 129, escisión de Ganemos, a Equo, que miran a los de Podemos. Hay más grupos dentro de Ahora Madrid, que fuera de Ahora Madrid, y se practica, con la misma intensidad la oposición desde dentro de Ahora Madrid que desde fuera de Ahora Madrid. Ahora Madrid es, de hecho, el peor enemigo de Ahora Madrid.

Hoy, seis concejales de dos de estos grupos han dejado plantados a sus compañeros asumiendo el marrón de implantar un plan de recortes provocados por el relevado concejal de economía, uno de los desertores.- Tres más, de una tercera formación, amenazaban, siempre con la boca pequeña, con dejar el barco por el agravio cometido contra su “compa”, y así. A mí todo esto me recuerda un poco a la “insti”, sería entretenido sino fuese porque estas personas están al mando de la tercera capital de Europa.

Carmena ha sido el perfecto caballo de troya para el desembarco de esta masa incosistente y expansiva sujeta a las servidumbres programáticas y clientelares de nada menos que seis formaciones políticas. Ahora Madrid, al igual que muchas de las candidaturas de Unidad Popular que concurrieron a las elecciones no fueron diseñadas con vocación de gobierno, sino para heredar el espacio que tradicionalmente habían ocupado los extremos en el espectro político, la oposición. Lo suyo es la batalla ideológica, uno no se mete a revolucionario para solucionar lo de aquel alcorque vacío o las tropecientas papeleras sin recoger. No es casual que los únicos méritos que esgrime este equipo de gobierno deriven directamente de su inactividad, como dar continuidad al programa de reducción de deuda de la Sra. Botella, como no es casual que 2.500 de los 3.500 proyectos de inversión previstos para 2017 hayan siquiera comenzado, y que otros 500 apenas lleven un gasto realizado de menos de 10.000 euros. Como ven no necesitan a Montoro para recortar.

Nadie dice que han batido todos los récords en modificaciones de crédito del presupuesto inicial, más de 6000, lo nunca visto en este Ayuntamiento gobernado por populares y socialistas. Nadie dice que no llegan ni a un cuarto de las inversiones ejecutadas con datos de noviembre. Nadie dice que lo peor no está siendo los sucesivos cambios en el Gobierno, sino el éxodo de funcionarios cualificados que quieren liberar su hoja de servicios del caos reinante- Es el caso de la Gerente de la ciudad, sobre quien recaía toda la coordinación administrativa, jurídica y de planificación, huida precedida por el director general de Planificación, seguramente por el mismo motivo. Es el caso de dos altos cargos de Celia Mayer, cesadas y convenientemente recolocadas en altos niveles de funcionario. Es el caso de la directora gerente de la EMVS, una empresa que no logrará entregar esta legislatura ni el 20% de las 4.000 viviendas prometidas. Nadie está a los mandos, y se nota.

Madrid es el retrato de un gobierno fallido, no pueden pedir la confianza que ellos no se procesan, no pueden demandar la lealtad que ni ellos mismos se guardan, ni reclamar el acuerdo que son incapaces de mantener entre sus filas.

Mirada Ciudadana