Llarena, el Gobierno y el cabreo en Waterloo

Llarena, el Gobierno y el cabreo en Waterloo

Las palabras, los gestos y las demandas forman parte de una política secesionista cada vez más bronquista y agresiva, como ayer se demostró con las declaraciones de Puigdemont en Waterloo

Rosa María Mateo levanta el luto en RTVE

Rosa María Mateo levanta el luto en RTVE

Quien hable de “purga” o de sectarismo en estas designaciones, no conoce lo que estaba pasando en RTVE española, ni tampoco a los nuevos cargos designados

Víctimas y PP, un sonado divorcio

Víctimas y PP, un sonado divorcio

Puede que Sánchez "esté pagando" precio por el apoyo peneuvista a la moción de censura, pero el que sin duda lo abonó generosamente fue Rajoy para sacar adelante sus políticas

Casado y el golpe de calor

Casado y el golpe de calor

Soraya y los demás perdedores del 19º congreso popular están pendientes de esta relativamente imprevista tercera vuelta en la elección del sucesor de Mariano Rajoy

Cuanto antes, presidente

Cuanto antes, presidente

El tiempo, que hasta ahora corría a favor de Sánchez, deja ya de hacerlo. El líder socialista debería alejarse de los voluntarismos que sentenciaron a su predecesor

Al Gobierno se le va el país de las manos

Al Gobierno se le va el país de las manos

Franco, Cataluña, los Presupuestos y la inmigración: los cuatro grandes asuntos han cobrado vida propia y no responden a los controles de sujeción que el Ejecutivo creyó disponer sobre ellos

Estafa en Barcelona

Estafa en Barcelona

El acto propio de conmemoración de los independentistas fue por la tarde ante la cárcel de Lledoners: un aquelarre antimonárquico e independentista

Sánchez y el efecto alucinógeno

Sánchez y el efecto alucinógeno

Si el CIS hubiera recogido todos los reveses y expectativas incumplidas la comparecencia pletórica de Sánchez no hubiera tenido el efecto alucinógeno que se percibió ayer en sus valoraciones

La inacabada abdicación de Juan Carlos I

La inacabada abdicación de Juan Carlos I

La opinión pública no va a consentir —tampoco aquella que se considera de razón o de corazón monárquica— que se dejen de investigar las conductas del Rey emérito hasta donde sea posible