Es noticia
Paseo por el Congreso y vacaciones en La Mareta
  1. España
  2. Notebook
José Antonio Zarzalejos

Notebook

Por

Paseo por el Congreso y vacaciones en La Mareta

Tal día como hoy de hace cuatro años, 10 de julio de 2021, Sánchez cesó a Ábalos y nombró a Cerdán. Si ellos y Koldo son solo 'tres listos', el presidente 'se queda', según veredicto del verdadero líder de los socios de investidura, Rufián

Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, interviene en el pleno extraordinario en el Congreso de los Diputados. (Europa Press/Eduardo Parra)
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, interviene en el pleno extraordinario en el Congreso de los Diputados. (Europa Press/Eduardo Parra)
EC EXCLUSIVO

Los socios no le han permitido presentar en los dos últimos ejercicios los Presupuestos Generales del Estado. Pero él sigue en la Moncloa. Dijo que gobernaría, y lo hace, sin el Parlamento. Pero él sigue en la Moncloa. Su mujer, Begoña Gómez, y su hermano, David, están imputados por delitos de corrupción. Pero él sigue en la Moncloa. Su fiscal general, Álvaro García Ortiz, está procesado por revelación de secretos. Pero él sigue en la Moncloa. Su exsecretario de organización, exministro y número dos en la lista por la circunscripción de Valencia, José Luis Ábalos, está imputado por delitos de corrupción y no ha renunciado a su acta en el Congreso. Tal día como hoy de hace cuatro años, 10 de julio de 2021, le cesó sin que ni ayer ni antes haya explicado los motivos de la destitución. Pero él sigue en la Moncloa. Su mano derecha, exsecretario de organización del PSOE, Santos Cerdán, el urdidor de los pactos de investidura con Bildu y Junts, el negociador de la amnistía está imputado por delitos de corrupción y en prisión provisional. Pero él sigue en la Moncloa. Su hombre de confianza en el Gabinete presidencial, Francisco Salazar, ha sido cesado en ese cargo y en el orgánico del partido por presunto acoso sexual a subordinadas. Pero él sigue en la Moncloa.

Ni uno solo de los socios que le invistieron en noviembre de 2023, con la excepción titubeante de la diputada de Coalición Canaria, le reclamó ayer en el Congreso su renuncia al cargo ni la convocatoria de elecciones generales. Tampoco le pidieron que presentase, formalmente, una cuestión de confianza. No la necesitaban porque el debate supuso materialmente la confirmación de la que le prestaron en su momento. Pedro Sánchez les vale ahora mucho más que hace dieciocho meses porque ha quedado aún más a su merced. Y por eso le instaron a que se siga cargándose el sistema constitucional de 1978 con renovada diligencia, a mayor velocidad y con más contundencia. Porque, aunque él esté decepcionado consigo mismo, sus socios no lo están de su comportamiento. Les es más útil así, que antes de que Santos Cerdán ingresase en Soto del Real. A los socios les importa poco la corrupción. Es para ellos muy soportable. Si es cosa de ‘tres listos’ usted se queda, dijo Rufián, el verdadero líder de los socios de investidura, pero en tanto no escale, advirtió; y si lo hace, ya se verá porque Sánchez, por una parte, y ellos, sus socios, por otra, desplazarán a conveniencia sus ‘líneas rojas’.

El pleno fue, por eso, un paseo para Pedro Sánchez, la confirmación de que disfrutará de las vacaciones de agosto en La Mareta. Ayer, sin cuestión de confianza, la obtuvo para seguir un rato más. Su ‘muro’ dispuso de los contrafuertes de los socios a los que mueve el propósito de que él, Sánchez, siga siendo el ariete contra el sistema constitucional. Para eso le prestaron sus votos en la moción de censura a Mariano Rajoy en 2018 con aquel alegato de José Luis Ábalos en la tribuna; para eso le siguieron apoyando en la anterior legislatura (2019-2023) y lo continúan haciendo en la actual. Hay cuentas pendientes y se las van a cobrar. No es el momento de que el deudor se declare en concurso de acreedores y, mucho menos, en quiebra. O sea, nada de ‘arrojar la toalla’.

La corrupción según los socios del PSOE es una malformación genética del pacto de la Transición y de la Constitución de 1978 que infectó de franquismo al Estado servido por un Poder Judicial reaccionario y una ristra de grandes empresas explotadoras a las que hay que aplicar severos correctivos, con mención expresa a algunas constructoras pero ni la más mínima a las públicas en varios de cuyos consejos de administración aposentan sus reales destacados militantes de Junts, de ERC, del PNV. Y de ese extraño constructo que es Sumar cuya fracasada responsable, Yolanda Díaz, emuló en gritos, gestos y agitación a María Jesús Montero. Hasta le dio las gracias a Sánchez porque ella, su vicepresidenta, cree en su honradez. En su intervención mitinera e inconexa, se esfumó todo el ‘malestar’ de la extrema izquierda que, desde ayer, apoya a Sánchez con más fruición. Por el camino hay que resolver el relevo en la dirección de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, la recaudación y gestión integras del IRPF por la Agencia Tributaria de Cataluña, la aprobación de la ley de acceso a la judicatura y la fiscalía, la ley Bolaños, y la reducción de jornada, entre otros asuntos críticos.

Foto: paripe-socios-izquierda-prostibulos-sanchez

Ni los socios ni Sánchez se llaman a engaño. Se saben que, a un tiempo, son secuestradores y rehenes. El presidente es rehén de la lábil mayoría de investidura y a su vez su secuestrador. Explicación: la alternativa siempre es peor -la derecha y la ultraderecha- que el jefe de Ábalos, Cerdán, Koldo, Salazar, y marido de Gómez, hermano de David y jefe de García Ortiz. Los socios rebañan el plato de la legislatura y la Moncloa se inventa un discursito acerca del ‘plan estatal contra la corrupción’ para colgar en las webs un titular lucido. Como el otro plan de acción por la democracia que cogitó Sánchez en julio del pasado año para responder a la investigación penal de su mujer. Y todos, de momento, contentos. ¿Estado de derecho?, ¿respeto a la ciudadanía?, ¿coherencia? … nada de lo que está sucediendo en la política española va de eso. Va de poder, de vuelco del modelo constitucional. ¿Hasta cuándo? Las autocracias indecentes, como la que vivimos en España, terminan en dos fases: la del fracaso y la del desplome. Entre el uno y el otro, transcurre un tiempo agónico no necesariamente breve. En eso estamos.

Los socios no le han permitido presentar en los dos últimos ejercicios los Presupuestos Generales del Estado. Pero él sigue en la Moncloa. Dijo que gobernaría, y lo hace, sin el Parlamento. Pero él sigue en la Moncloa. Su mujer, Begoña Gómez, y su hermano, David, están imputados por delitos de corrupción. Pero él sigue en la Moncloa. Su fiscal general, Álvaro García Ortiz, está procesado por revelación de secretos. Pero él sigue en la Moncloa. Su exsecretario de organización, exministro y número dos en la lista por la circunscripción de Valencia, José Luis Ábalos, está imputado por delitos de corrupción y no ha renunciado a su acta en el Congreso. Tal día como hoy de hace cuatro años, 10 de julio de 2021, le cesó sin que ni ayer ni antes haya explicado los motivos de la destitución. Pero él sigue en la Moncloa. Su mano derecha, exsecretario de organización del PSOE, Santos Cerdán, el urdidor de los pactos de investidura con Bildu y Junts, el negociador de la amnistía está imputado por delitos de corrupción y en prisión provisional. Pero él sigue en la Moncloa. Su hombre de confianza en el Gabinete presidencial, Francisco Salazar, ha sido cesado en ese cargo y en el orgánico del partido por presunto acoso sexual a subordinadas. Pero él sigue en la Moncloa.

Pedro Sánchez
El redactor recomienda