Palo Alto
Por
Juan Roig, el empresario/tendero de moda
Reconoce el gran patrón de Mercadona que donó 100.000 euros a FAES -¿cuántos tomates habrá que vender para ganar semejante cantidad?- supongo que para que le
Reconoce el gran patrón de Mercadona que donó 100.000 euros a FAES -¿cuántos tomates habrá que vender para ganar semejante cantidad?- supongo que para que le hicieran algún estudio (ja, ja, ja) acerca de las comerciales grandes superficies o algo parecido.
Lo cierto es, según me cuenta la presidenta del Círculo de Empresarios, que Juan Roig se ha convertido en uno de los empresarios más cotizados entre sus propios colegas para discursear acerca de la fórmula del éxito empresarial.
Calvino dijo aquello de que solo el esfuerzo conduce al éxito y solo se justifica el éxito conseguido con el esfuerzo. No conozco al personaje pero ser capaz en este país de concitar, incluso entre competidores, tal unanimidad positiva es ya haber puesto un supermercado en tierras holandesas.
Ser empresario en España -lo de emprendedor es un mal remedo de la socialdemocracia para perder el complejo- continúa siendo no solo difícil sino también mal visto. Es uno de los grandes males de un país de cultura católica que todo lo remedia con el bálsamo de lo “que Dios quiera…”. Mal vamos. Cuando hablo de empresario no me refiero a los cuatreros que nada poneny todo quieren llevárselo. Los que ponen mucho o algo y se quieren llevar lo justo lo tienen muy difícil se mire por donde se quiera.
Reconoce el gran patrón de Mercadona que donó 100.000 euros a FAES -¿cuántos tomates habrá que vender para ganar semejante cantidad?- supongo que para que le hicieran algún estudio (ja, ja, ja) acerca de las comerciales grandes superficies o algo parecido.