300 altos cargos para un Gobierno "en funciones"

Nombrar a amiguetes sin causa para cargos con dinero público es también una forma de corrupción… generalizada

Foto: Pedro Sánchez hace balance de su gestión en el Ejecutivo. (EFE)
Pedro Sánchez hace balance de su gestión en el Ejecutivo. (EFE)

Quizá uno de los artículos más enjundiosos y descriptivos publicados en esta sofocante canícula 2018 ha sido el del catedrático de Derecho Administrativo, Andrés Betancor titulado “Abuso de poder desde el Gobierno”.

Se asombra el cátedro del torrente de nombramientos de altos cargos del Gobierno entre los acólitos sin atender un criterio de “mínima razonabilidad”. En efecto. Desde la toma de posesión de Sánchez el BOE ha publicado más de 300 altos cargos, a los que habría que añadir los que no ven sus nombres en el diario oficial del Estado, verbigracia, presidentes y directores generales de empresas públicas.

Hay que recordar, sin ir más lejos, que sólo la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) factura al año más de 4.000 millones de euros y emplea a 73.000 trabajadores. Todos esos cargos han sido cooptados en base al clientelismo político sin atender para nada criterios de mérito y solvencia para los que han sido elegidos. No digamos ya los que se entenderían con experiencia y formación en la gestión. Betancor pone el acento en el exjefe de Gabinete de Sánchez en Ferraz, que ha pasado a presidir Correos, una empresa pública que factura más de 1.600 millones y tiene 50.000 empleados.

"El griterío 'regenerador' en la oposición, el silencio en el Gobierno; el reparto del botín, sin complejos y sin remordimiento, van resquebrajando la lucha contra la corrupción ('todos son iguales') y la defensa de la igual dignidad de todos los españoles".

Hay que recordar que sólo la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) factura al año más de 4.000 M y emplea a 73.000 trabajadores

El profesor se refiere luego, a partir de esos hechos, al “cinismo y la hipocresía” que deslegitiman las institución y la Política… "Se empeñan en tratar a los ciudadanos como niños a los que se puede engañar”. Confunden “regeneración” –cuando están en la oposición- que utilizan para conseguir sus propias mamandurrias.

Nombrar a amiguetes sin causa para cargos con dinero público es también una forma de corrupción…generalizada. Ni siquiera he mencionado la utilización del Falcon de la Fuerza Aérea para asistir a un concierto de música en Alicante.

¡Hace falta caradura!

Palo Alto

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