Andalucía: cultura alternativa al clientelismo

Lo que intenta demostrar es que se puede estar mejor aparcando un sistema clientelar y abrir las puertas de par en par a la iniciativa, el esfuerzo, la inversión...

Foto: Juan Manuel Moreno Bonilla junto a Pablo Casado. (EFE)
Juan Manuel Moreno Bonilla junto a Pablo Casado. (EFE)

Para un mesetario con ancestros como el que suscribe, Andalucía siempre fue una tierra luminosa, amable y pactista donde las gentes de mi generación habíamos perdido toda esperanza de que se probara un sistema distinto al implantado durante cuatro décadas.

De ahí que aceptara la invitación de Rosa Díez para escuchar al radiante José Manuel Moreno Bonilla hablar de la "nueva Andalucía". No creo que los datos ofrecidos por el sustituto de Susana Díaz en el palacio de San Telmo sean falsos, al menos, en la parte mollar. Especialmente uno: que la economía andaluza ha sido la que más ha crecido (sin economía foral) durante el primer trimestre del 2019 tras la de Navarra.

El ensayo de Moreno Bonilla junto a Ciudadanos tiene todos los ingredientes para seguirlo con atención. Básicamente, lo que intenta demostrar es que se puede estar mejor aparcando un sistema clientelar, basado en la mamandurria, y abrir las puertas de par en par en una tierra sin barrotes a la iniciativa, el esfuerzo, la inversión con riesgo. De ese ensayo dependen muchas cosas en el resto de España. La herencia recibida es un hándicap de primera magnitud: paro femenino 10 puntos superior a la media nacional; 12 puntos arriba en paro juvenil; 30 por ciento de los menores en riesgo de pobreza infantil. También un reto extraordinario. Para crear una empresa en Andalucía eran necesarios 1.830 procedimientos administrativos. Con esos datos está casi, solo casi, todo el escenario descrito.

Andalucía es la región más poblada de España y aún una de las más ricas en recursos naturales. Simplemente, ese ensayo político del nuevo gobierno tiene un reto: dejar que las iniciativas y los talentos de dentro y de fuera (están llegando a espuertas en forma de I+D+i) puedan correr a su antojo y sin cortapisas.

Moreno Bonilla, el desahuciado, es ahora el santo y seña de otra forma de concebir el servicio público y el poder. Veremos si el tiempo le da razón. Y tiene dos compañeros de baile que no se tragan.

Palo Alto
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