Cuando vas a por uvas... y sales vendimiado

El resultado lo conocen ya hasta en los lugares más recónditos de la Patagonia. Repito, Sánchez saliendo por la Puerta del Príncipe

Foto: El líder de Vox, Santiago Abascal y el portavoz, Iván Espinosa de la Monteros, abandonan el hemiciclo después de que el Congreso haya rechazado este jueves la moción de censura propuesta por su partido. (EFE)
El líder de Vox, Santiago Abascal y el portavoz, Iván Espinosa de la Monteros, abandonan el hemiciclo después de que el Congreso haya rechazado este jueves la moción de censura propuesta por su partido. (EFE)

"En política, lo que no es posible, es falso", escribió Antonio Cánovas del Castillo. Esta es la cuestión.

Escribámoslo por corto y por derecho: a Sánchez la moción de censura le ha venido que ni pintada. Paseíllo y vuelta al ruedo. Amplía sus apoyos parlamentarios que puede exhibir en Europa —donde está sumamente necesitado—, no se ha desgastado en demasía y, ya de paso, pone en evidencia (por lo de los extremos) a su socio gubernamental que ha sido el peor parado, amén del fiasco cosechado por el censurante.

Los padres constituyentes del 78 concibieron la "moción de censura" con una visión constructiva; esto es, no dejar que el poder caiga en el vacío y de paso evitar aventuras parlamentarias que tan mal resultado habían dado a lo largo del último siglo en España. Es decir, no se trata tanto de derribar un gobierno, aunque resultaran motivos para ello, como de proponer un jefe del mismo nuevo, si cuenta con los apoyos numéricos suficientes. Esta es la cuestión.

En modo alguno, se trataba de aprovechar esa figura parlamentaria legítima para subirse al pedestal sabiendo de antemano que el envite está perdido. Y lo estaba. Ganar cuota mediática sobre la base de encerrar a 350 diputados disparando pólvora del Rey no parece la mejor manera de exhibir respeto a la Constitución, aunque, en efecto, hubiera o hubiese motivos más que suficientes para la censura a la que está subido en el machito con chulería y escasa vergüenza.

En modo alguno, aprovechar esa figura parlamentaria legítima para subirse al pedestal sabiendo de antemano que el envite está perdido

En este contexto resulta especialmente sangrante —¡así le ha ido!— utilizar un mecanismo parlamentario para hacer una OPA hostil a tu principal competidor al que desde la misma hora de nacer te has dedicado a sacarle la piel a tiras después de haber abrevado durante lustros en su misma fuente y haber sido amamantado en su seno. La derecha que más gusta a Frankenstein ha entrado, finalmente, en un camino de difícil retorno.

El resultado lo conocen ya hasta en los lugares más recónditos de la Patagonia. Repito, Sánchez saliendo por la Puerta del Príncipe, mientras Berlín/Bruselas observan los cascotes que inundan la realidad española a caballo entre cuatro grandes crisis conjuradas —sanitaria, económica, institucional y territorial— que también hacen peligrar la gran entidad supranacional llamada Unión Europea.

Pierden los extremos, gana de nuevo el espíritu de aquel milagro español de hace cuarenta años para el que no hay alternativa posible. Esta semana perdió un extremo. Tengo para mí que a no tardar mucho se podrá escribir el epitafio político del otro.

Termino este post como empezó: "En política lo que no es posible, es falso". Gracias don Antonio.

Palo Alto
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