Palo Alto
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¿Colapsa la economía?
La deuda real del Reino de España alcanza (31 de marzo de 2021) el 170% del producto interior bruto (PIB) si se contabiliza con arreglo a los criterios que exige la Unión Europea
El relevante economista Juan Carlos Bermejo lo explica maravillosamente y con tres cifras:
1. La deuda real del Reino de España alcanza (31 de marzo de 2021) el 170% del producto interior Bbruto (PIB) si se contabiliza con arreglo a los criterios que exige la Unión Europea. Por ejemplo, los 35.000 millones de agujero que tiene la Sareb y la normalización de otras anomalías contables del caso español.
2. El agujero de la Seguridad Social asciende a 80.000 millones con un desfase anual calculado de 25.000 millones para el presente ejercicio.
3. El sistema aguanta porque el Banco Central Europeo (BCE), es decir, la Unión Europea, decide mantener el grifo abierto y colapsará cuando las grandes potencias económicas de la UE decidan que hasta ahí llegó el 'jurdó'. Ya ocurrió en 2010. ¿Recuerdan? Grecia, como principal ejemplo señero de cuando un Estado entra directamente en 'default'.
Los datos que ofrece el economista Bermejo, que se gana la vida con el ejercicio económico en empresas de la economía productiva, son compartidos generalmente por otros profesionales, tanto académicos como consultores independientes.
La pregunta resulta obvia.
–El panorama cuantificable en cifras, ¿lo conoce el jefe del Gobierno?
–Respuesta: Naturalmente.
–Ante este panorama cuantificable en cifras, ¿es consciente la ministra Nadia Calviño?
–Respuesta: Naturalmente.
Entonces, ¿a qué esperan para actuar?
–A que el que venga atrás que arree… Cosa que también hizo, aunque mucho menos, Mariano Rajoy.
Si de lo que se trata es de no provocar pánico financiero o crediticio no hace falta solo ocultar la realidad, sino discretamente sajar por el boquete que más sangra.
El columnista tiene responsabilidad de ser responsable (valga la redundancia), y en ese argumento cabe también la obligación de apuntar, someramente, lo que ocurre. Y lo que sea menester que sea. Lo que tenga que venir que venga.
El relevante economista Juan Carlos Bermejo lo explica maravillosamente y con tres cifras: