Lo peor que nos puede pasar no es repetir elecciones

Lo peor no es hacernos votar, sino tener que hacerlo optando entre los mismos candidatos. Los mismos líderes políticos incapaces de hacer el trabajo más básico de todos: empezar a gobernar

Foto: Una ciudadana escoge sus papeletas en el Centro Cívico Pere Pruna de Barcelona. (EFE)
Una ciudadana escoge sus papeletas en el Centro Cívico Pere Pruna de Barcelona. (EFE)

La política española parece una escena de Tarantino en la que un grupo de señores trajeados, que se habían citado para negociar, han acabado apuntándose a la cabeza los unos a los otros sin que ninguno se atreva a bajar el arma primero. En vez de pistolas, aquí empuñan vetos a quemarropa. Hay situaciones que uno intuye de antemano que no van a acabar bien.

Por la mañana, saltó por los aires cualquier atisbo de entendimiento entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias para desbloquear la formación de Gobierno. A la tarde, el fracaso fue la reunión de media hora entre PP, Cs y Vox en la Asamblea de Madrid, abocándonos, qué mejor manera de escenificar su incompetencia, a una investidura sin candidato.

Lo peor que nos puede pasar no es repetir elecciones

Así que mientras Sánchez mantiene su no a Iglesias en el Consejo de Ministros y Podemos veta su Gobierno monocolor, Abascal se queja de que en Cs no les puedan “tocar ni con un palo” pero les pidan sus votos para gobernar con el PP. Por eso Vox mantiene como rehén la investidura nonata de Ayuso en Madrid, hasta que Rivera no los deje salir en la foto.

Si esto fuera una película de Tarantino, mientras todos se apuntan en círculo y sin parpadear, un gato tiraría sin querer un jarrón al suelo para desbloquear la escena. Hace ya rato teníamos claro que esto acabaría salpicando. En el 'remake' político, sin embargo, las amenazas cruzadas van a cámara lenta. El 23 de julio habrán pasado casi tres meses desde las elecciones generales y, si para entonces Sánchez e Iglesias no se han puesto de acuerdo en quién le aparta primero al otro el veto de la sien, el gato tirará el jarrón y nos tocará volver a votar el 10 de noviembre. En Madrid, el plazo de negociación acaba el 10 de septiembre.

¿De verdad no hay nadie más competente en sus partidos para la tarea?

El peor de los finales posibles a este bloqueo, fracaso tras fracaso, no es que se repitan las elecciones a bocajarro. No. Lo peor no es hacernos votar, sino tener que hacerlo optando entre los mismos candidatos. Los mismos líderes políticos incapaces de hacer el trabajo más básico de todos: empezar a gobernar. Empezar siquiera. ¿De verdad no hay nadie más competente en sus partidos para la tarea?

En una negociación para formar Gobierno, igual que para robar un banco, la confianza entre los socios es fundamental. Y si esta banda no se aguanta, habrá que cambiarla. El PSOE dice que Pablo Iglesias miente y en Podemos afirman sin rubor que de Pedro Sánchez no se fían. Vox llama a Rivera lameculos y luego le pide más respeto a Cs. Y el PP de Pablo Casado, que se suponía que mediaba entre estos dos, era en realidad el trilero que enseñaba a cada socio lo que quería escuchar.

Negociar es ceder. Y si no saben ceder en algo su postura, cedan al menos su puesto porque no sirven para esto

Si a derecha e izquierda nuestros políticos no se fían los unos de los otros, aunque motivos para ello no dudo que les sobren, cómo no van a ser incapaces de ponerse de acuerdo. Y eso que solo negocian entre afines. Haber sido elegidos democráticamente, me van a perdonar, no los hace menos incompetentes. Negociar es ceder. Y si no saben ceder en algo su postura, cedan al menos su puesto porque no sirven para esto. Dejen ya de apuntarse, tiren los vetos y salgan con las manos en alto.

Segundo Párrafo
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