Ayuso se lía y se la lía a Casado (con el Rey por medio)
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Marta García Aller

Segundo Párrafo

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Ayuso se lía y se la lía a Casado (con el Rey por medio)

No es el papel del Rey el que estará en cuestión si los indultos salen adelante, sino el de la oposición, incapaz de canalizar de un modo eficaz el rechazo mayoritario a una medida tan impopular y cuestionable

placeholder Foto: El presidente del PP, Pablo Casado, y la presidenta en funciones de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. (EFE)
El presidente del PP, Pablo Casado, y la presidenta en funciones de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. (EFE)

La manifestación contra los indultos ha surtido efecto. Tanto, que el Gobierno ha decidido adelantarlos a la semana que viene o la siguiente. “Cuanto antes, mejor”, ha dicho la portavoz. Se ve que quieren darse prisa antes de que se diluya la polémica en propia meta que ha montado Ayuso. A falta de goles de Morata, en el PSOE celebran lo entretenidos que resultan los de la presidenta madrileña a Casado.

Con la gran mayoría de la opinión pública en contra de los indultos a los presos del 'procés', incluida buena parte de los votantes socialistas, cualquier distracción es bienvenida para quienes los preparan. Y si en Moncloa andan contentos con la resaca de Colón, está claro que la iniciativa no ha surtido el efecto deseado por sus organizadores.

Casado considera que fue un error relacionar al Rey con los indultos y considerarlo un posible “cómplice”, como hizo Ayuso el día de la manifestación. No lo dice, pero en Génova reconocen que lo piensa. Ayuso considera que ella no tiene nada que rectificar. No sabemos si lo piensa, pero decirlo lo dice.

Así que no está claro a quién cree beneficiar Ayuso cuando insiste en que es “una vergüenza” que el Rey tenga que firmar los indultos, manteniendo viva la polémica que el PP lleva tres días queriendo zanjar. A su partido, desde luego que no. Al Rey, que bastante tiene con los desplantes de la Generalitat en su visita a Barcelona como para ponerlo encima en medio de la polémica de los indultos, tampoco.

Foto: La presidenta madrileña en funciones, Isabel Díaz Ayuso (i). (EFE)

Es extraño que quienes dicen querer defender al Rey, como insiste la presidenta madrileña que es su intención, consideren una “humillación” que Felipe VI simplemente cumpla con su trabajo, que es sancionar y promulgar las leyes (art. 62). La responsabilidad de estos indultos será únicamente del Gobierno de Sánchez, de eso no hay duda. En todo caso, no es el papel del Rey el que puede ponerse en cuestión si los indultos salen adelante, sino el de la oposición, que se está demostrando incapaz de canalizar de un modo eficaz el rechazo mayoritario a una medida tan impopular y cuestionable.

Así que a quien primero beneficia Ayuso con lo de si el rey "firma o no firma", desde luego, es a los partidos republicanos, socios del Gobierno, que se han apresurado a magnificar la polémica para invitar al Rey a abdicar si no quiere firmar los indultos. Lo que nos faltaba. Escuchar a Rufián dando lecciones constitucionales a Felipe VI. Queda claro al menos que si en ERC se vuelven a saltar la Carta Magna, no será por desconocimiento.

Aunque el más agradecido a Ayuso debe de ser Sánchez, encantado de que le ayude a cambiar de tema tras el ninguneo de Biden

Aunque el más agradecido a Ayuso debe de ser Sánchez, encantado de que le ayude a cambiar de tema tras el ninguneo de Biden. Él, al menos, podrá presumir de que lo ningunea el mismísimo presidente de Estados Unidos. A Casado lo ningunea la presidenta de una comunidad autónoma de su propio partido.

Al final, a quien Ayuso seguramente busque beneficiar con todo este embrollo, negándose a rectificar, es a sí misma. Tan empeñada está en marcar su perfil propio en el PP, por encima incluso de los intereses del partido, que en vez de sacar los pies del charco prefiere meter en él a Casado. Por eso insiste en que es él quien piensa como ella (y no al revés).

Foto: Pablo Casado, en una entrevista con El Confidencial. (Daniel González)

El PP podría ganar las generales, eso dicen las encuestas tras el 4-M. Dependerá en buena parte de la factura electoral que le pase a Sánchez la tramitación de los indultos. Entre tanto, Pablo Casado aboga para su partido por un “reformismo prudente”, lejos de la polarización. De cara a la convención nacional, mientras Ayuso se llevaba toda la atención hablando del Rey, ha dicho que quiere apostar por resaltar la gestión y el perfil institucional de su partido. Esa es la teoría, pero nadie le ha prestado mucha atención. En la práctica, hay dos PP. Uno es el de Ayuso. El otro es el de todos los demás.

La manifestación contra los indultos ha surtido efecto. Tanto, que el Gobierno ha decidido adelantarlos a la semana que viene o la siguiente. “Cuanto antes, mejor”, ha dicho la portavoz. Se ve que quieren darse prisa antes de que se diluya la polémica en propia meta que ha montado Ayuso. A falta de goles de Morata, en el PSOE celebran lo entretenidos que resultan los de la presidenta madrileña a Casado.

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