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El regalo de Reyes perfecto para los niños de la pandemia
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Marta García Aller

Segundo Párrafo

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El regalo de Reyes perfecto para los niños de la pandemia

No vamos a salir más fuertes de la pandemia, lo que sí es seguro es que saldremos más miopes. Hay una solución

Foto: Foto: Pixabay/Ri_Ya.
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No vamos a salir más fuertes de la pandemia, eso lo sabemos ya. Lo que sí es seguro es que saldremos más miopes. Me confirman en la óptica del barrio que desde el confinamiento se han multiplicado los casos de miopía que detectan, sobre todo entre niños y adolescentes, pero también entre adultos. Me lo comentan, como si el mal ajeno consolara, mientras a lo lejos veo algo que se parece a una F. ¿O es una E? No era el tipo de dudas con las que pensaba empezar 2022.

En cuanto me confirman que necesito gafas, ese dato de que es un problema que está aumentando en pandemia de pronto me parece relevantísimo. Prefiero echarle la culpa a la pandemia antes que a la edad. ¿Acaso no le echan la culpa los políticos al covid de todos los datos macro que no les cuadran? Pues a mí lo que me empieza a no cuadrar son los subtítulos en la pantalla del cine. Y eso que en 'Spiderman' no había tanto que leer.

Foto: Foto: iStock

Los índices de miopía han aumentado en todo el mundo. A los niños del siglo XX nos decían que dejásemos de ver tanto la tele que nos íbamos a quedar ciegos. No pasó. Ni lo de dejar de ver la tele ni lo de quedarnos ciegos por eso. Ni por lo otro. Con los niños de la pandemia, está siendo diferente. La culpa no es solo de las pantallas, que también. A un tris estoy de echarle la culpa a Mark Zuckerberg de necesitar gafas, pero las investigaciones de los oftalmólogos apuntan en otra dirección.

Estudios de varias universidades, de China, Países Bajos y Canadá, apuntan a que la creciente incidencia de la miopía está más relacionada con la falta de actividades al aire libre o iluminadas por la luz del día que exclusivamente con las pantallas. Encerrar a niños y jóvenes en casa durante dos meses en 2020 sin dejarlos siquiera salir al parque a jugar ha tenido, entre otros muchos efectos secundarios, como los relacionados con la salud mental, un aumento de la miopía. Un estudio de la oftalmóloga argentina Carolina Picotti entre menores entre cinco y 18 años, publicado en 'The Lancet', vincula directamente el confinamiento estricto y el cierre de escuelas de 2020 con la aceleración de problemas de visión.

Foto: En 2050, el 50% de la población mundial sufrirá miopía. (iStock)

La capacidad de ver con claridad los objetos lejanos se ha reducido de manera vertiginosa y la explicación más probable es la falta de exposición a la luz del exterior. El confinamiento pasó, pero la socialización no ha vuelto a la normalidad. Las actividades extraescolares, tampoco. Además, planes y viajes se siguen cancelando con los rebrotes.

En el sureste asiático, cerca del 90% de los alumnos de Secundaria ya son miopes. Este dato me lo dijeron en la óptica mientras probaba varias monturas, pero también está en 'The New York Times'. Ni soy estudiante de Secundaria ni del sudeste asiático, pero me he sentido muy identificada.

Sirva este artículo como carta a los Reyes. En mi caso, ya no hay dudas, Majestades. Unas gafas, por favor. Dudo entre las monturas marrones y las azules. Para los niños, sin embargo, hay un regalo mejor. A los Reyes habría que pedirles que les trajeran para este año, el tercero de la pandemia, más tiempo de actividades al aire libre. Al menos dos horas al día, según los expertos, pueden ayudarles a prevenir la progresión de la miopía. Más deportes de equipo o más tiempo en el campo, también. Y además es bueno para todo lo demás. Los chavales necesitan perder la vista en un infinito que esté mucho más allá que en el póster de la pared de la habitación. Para Reyes no bastan la bici y el balón, lo que urge es más tiempo para disfrutarlos al aire libre.

No vamos a salir más fuertes de la pandemia, eso lo sabemos ya. Lo que sí es seguro es que saldremos más miopes. Me confirman en la óptica del barrio que desde el confinamiento se han multiplicado los casos de miopía que detectan, sobre todo entre niños y adolescentes, pero también entre adultos. Me lo comentan, como si el mal ajeno consolara, mientras a lo lejos veo algo que se parece a una F. ¿O es una E? No era el tipo de dudas con las que pensaba empezar 2022.

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