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La banca arrima el hombro, por la cuenta que le trae
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Marta García Aller

Segundo Párrafo

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La banca arrima el hombro, por la cuenta que le trae

Además de ayudar a las familias que se acojan a él, este acuerdo sirve al Gobierno para mostrar que tiene un plan para la clase media y a los bancos de colchón preventivo

Foto: El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos. (EFE/Luis Millán)
El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos. (EFE/Luis Millán)
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El Gobierno y la banca han llegado a un acuerdo. Pero los principales beneficiados no solo van a ser los hipotecados en apuros por la subida del euríbor, ese millón de hogares vulnerables al que la vicepresidenta Nadia Calviño asegura que se protegerá con este pacto. Entre los principales beneficiados están, además, las entidades bancarias y el propio Gobierno.

De hecho, la banca era la primera interesada. Las entidades querían evitar a toda costa un desgaste reputacional como el de la crisis de la pasada década y llevaban tiempo buscando la manera de coordinarse, de encontrar un gesto que sin comprometerlas demasiado sirviera para alejarlas de la diana de críticas. Necesitaban dar un paso que no solo mejorase su imagen, también que contribuyera a vigilar el riesgo de impago hipotecario. El Gobierno, por su parte, necesitaba mostrar avances en medidas concretas de apoyo a las clases medias y bajas ante una inflación aún descontrolada.

Desde el Banco de España, la subgobernadora, Margarita Delgado, reconocía este mismo martes que existe riesgo de impago en la cartera hipotecaria de las entidades financieras y resaltaba la necesidad de prestar mucha atención, especialmente, a las hipotecas a tipo variable con una elevada carga financiera, que es precisamente a quienes va dirigido el paquete de medidas que minutos antes se había aprobado en el Consejo de Ministros.

Todavía no se ha constatado un aumento de la morosidad en España y la situación económica, según reconoce el Banco de España, ha seguido mejorando. Sin embargo, hay muchas familias que arrastran la situación de vulnerabilidad desde la pandemia y que están en apuros.

Desde la Comisión Europea, reclaman precisamente al Gobierno más medidas anticrisis para los hogares y empresas de ingresos más bajos, que son los que más problemas afrontan con el repunte de precios. La subida de los tipos de interés, por su parte, es a las clases medias a las que más afecta.

Foto: José Ignacio Goirigolzarri, presidente de CaixaBank. (EFE/Juan Carlos Hidalgo)

Así que, además de a la banca, este acuerdo le viene muy bien al Gobierno. Sobre todo a la vicepresidenta Nadia Calviño, que consigue así aprobar una medida muy concreta de ayuda a las clases medias, el colectivo más codiciado del año electoral y en disputa dentro de la propios socios de coalición.

Entre las medidas aprobadas, a las que la banca puede adherirse de manera voluntaria, está el tipo de interés más bajo durante la carencia del principal de cinco años para las familias con ingresos de unos 25.000 euros, o las que soliciten la dación en pago; también a los hogares con rentas hasta los 29.400 y una carga hipotecaria superior al 30% de su renta mensual (y que haya subido al menos el 20%), las entidades financieras deberán ofrecerles la posibilidad de congelar durante 12 meses la cuota de la hipoteca, un tipo de interés menor sobre el principal aplazado y un alargamiento del plazo del préstamo de hasta siete años. Y, además de para los hogares de ingresos más bajos, el acuerdo también incorpora medidas para el conjunto de hipotecados, al margen de sus ingresos (se eliminarán durante todo 2023 las comisiones por amortización anticipada y cambio de hipoteca de tipo variable a fijo, por ejemplo).

Foto: Ana Botín (i), presidenta del Santander, y la vicepresidenta del Gobierno, Nadia Calviño (d).

Sin embargo, ¿cuánta gente se acogerá realmente a estas ayudas? Depende. Si la economía aguantara como prevé el Gobierno, el euríbor no diera muchos más sustos el año que viene y no empeorase la tasa de paro, la cifra de hogares que se acogerán a las ayudas al préstamo hipotecario que recoge el acuerdo distarán mucho del millón de beneficiarios potenciales. A diferencia de la crisis de 2008, cuando el desempleo se disparó y las casas perdían valor, tampoco facilitar la dación en pago responde a la urgencia de entonces. Al menos, de momento.

Así que este acuerdo, además de ayudar a las familias que se acojan a él, le sirve al Gobierno para mostrar que tiene un plan por si la cosa empeora y a los bancos de colchón preventivo. Es más bien un por si acaso, no sea que el euríbor siga subiendo (en el último año, ya ha pasado del -0,5% al 3%) y el mercado laboral deje de aguantar el tipo ante tantas incertidumbres macroeconómicas.

Mientras la inflación siga alta, la crisis energética tenga una duración imprevisible y el PIB mantenga la salida de la pandemia con menos vigor del previsto, mitigar el impacto en las economías domésticas de la subida del euríbor es una medida necesaria. También para las propias entidades bancarias.

El Gobierno y la banca han llegado a un acuerdo. Pero los principales beneficiados no solo van a ser los hipotecados en apuros por la subida del euríbor, ese millón de hogares vulnerables al que la vicepresidenta Nadia Calviño asegura que se protegerá con este pacto. Entre los principales beneficiados están, además, las entidades bancarias y el propio Gobierno.

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