Con la ayuda de algunos expertos y expertas en redes sociales, me propongo alertarles de los principales bulos que han recorrido las redes sociales desde que el pasado 29 de octubre se anegaran vidas enteras
Una de las calles de Paiporta. (EFE/Manuel Bruque)
Por
Verónica Fumanal
EC EXCLUSIVO
Antes de empezar a escribir estas líneas, quisiera enviar todo mi cariño y solidaridad con los afectados por la DANA, especialmente en la Comunidad Valenciana. El horror que están sufriendo municipios y familias enteras no es imaginable, la incertidumbre respecto al futuro tampoco. Por eso, estas personas no se merecen que las catástrofes sean aprovechadas por causas sin escrúpulos para lanzar toda clase de bulos interesados para dañar a las instituciones públicas que son precisamente las que tienen que dar respuesta. Hoy, con la ayuda de algunos expertos y expertas en redes sociales, me propongo alertarles de los principales bulos que han recorrido las redes sociales desde que el pasado 29 de octubre se anegaran vidas enteras.
Las dos principales teorías de la conspiración que circulan por redes sociales y que son absolutamente falsas tienen que ver con que la DANA no es un fenómeno climatológico adverso, sino un desastre artificial creado por potencias extranjeras. Existen dos principales narrativas, la primera culpa a Israel, en un ataque tipo “HAARP” (programa de investigación de Auroras Activas de Alta Frecuencia) en respuesta a la cancelación del acuerdo de armas de España con Tel Aviv. La segunda narrativa es que la DANA sería la respuesta de Marruecos que lanzó un ataque en forma de lluvia contra el sector agrícola de España.
Además de estos dos agentes agresores, la Unión Europea y sus políticas medioambientales también han sido objeto de bulos y fakes. Algunos influencers de redes sociales negacionistas del cambio climático han aprovechado esta desgracia que todavía está azotando a España para culpar de las desgracias al Gobierno por supuestamente eliminar las presas construidas por Franco al que alaban por hacer un plan de embalses para prevenir catástrofes de este estilo.
Quédense con la palabra “astroturfing” un anglicismo que significa hacer campañas de relaciones públicas aprovechando coyunturas en las que se supone que la sociedad civil se autoorganiza para un determinado objetivo de forma espontánea, cuando realmente, son empresas, partidos políticos o organizaciones que utilizan las coyunturas para difundir mensajes perfectamente orquestados. Esto también ha sucedido durante la DANA, con movimientos “ciudadanos” espontáneos que tenían detrás a organizaciones vinculadas a la extrema derecha agitando los ánimos y organizándose contra las instituciones públicas. En este sentido, los expertos han encontrado que, gracias a la catástrofe, organizaciones abiertamente neonazis están teniendo aproximaciones en el ámbito digital a los aparatos de propaganda cercanos a Vox. Algunos de estos perfiles de extrema derecha acusan al Gobierno central de estar bloqueando a propósito la actuación de los militares, algo que consideran motivo para que las “calles ardan”, incitando a la violencia callejera.
La solidaridad llena de ropa y comida los puntos de recogida en toda España
En el ámbito de las relaciones internacionales, existen potencias que utilizan momentos de alta inestabilidad para provocar más caos y más desestabilización. En este sentido, durante los días que ya dura la mortífera DANA se han notificado un aumento sin precedentes del alcance digital de perfiles alineados con el Gobierno de Putin que actúan en España y en nuestro idioma. Además, de publicaciones con desinformación con perfiles patrocinados por varios regímenes no democráticos.
Uno de los bulos más dolorosos que ha circulado es, seguramente, el que tiene que ver con las víctimas mortales de la DANA. Estos se han hecho acompañar de frases descontextualizadas y declaraciones de autoridades atribuidas falsamente a autoridades con capturas de pantalla o montajes falsos. Entre ellos, existe un perfil con cientos de miles de seguidores y alguna aparición televisiva que fue uno de los principales difusores del bulo que afirmaba que en uno de los párquines de un centro comercial había más de 700 cadáveres, basándose en el conteo de los tiques.
La comunicación es un arma más de exaltación de miedos, de propagación de rabia, que se suma a la emocionalidad del momento de crisis
Por último, a raíz de la visita el pasado 3 de noviembre de varias autoridades presididas por los Reyes de España, el presidente del Gobierno central y el presidente autonómico, los perfiles más difamadores aprovecharon para glorificar la violencia contra los mandatarios y justificar ataques contra los representantes de los principales Gobiernos e instituciones del Estado. En una catástrofe como esta, sin precedentes en España, la comunicación es un arma más de destrucción masiva, de exaltación de miedos, de propagación de rabia que se suma a la emocionalidad del momento de crisis. Es fundamental, diferenciar entre los que quieren servir a los afectados contra la calamidad y los que quieren servirse de ella. En las redes sociales desconfíen de aquellos que hablan más de contra quiénes van, que de los que legítimamente y por solidaridad quieren denunciar una situación nunca vista. En toda catástrofe siempre encontrarán perfiles, también digitales, carroñeros que quieran sacar tajada de la devastación.
Antes de empezar a escribir estas líneas, quisiera enviar todo mi cariño y solidaridad con los afectados por la DANA, especialmente en la Comunidad Valenciana. El horror que están sufriendo municipios y familias enteras no es imaginable, la incertidumbre respecto al futuro tampoco. Por eso, estas personas no se merecen que las catástrofes sean aprovechadas por causas sin escrúpulos para lanzar toda clase de bulos interesados para dañar a las instituciones públicas que son precisamente las que tienen que dar respuesta. Hoy, con la ayuda de algunos expertos y expertas en redes sociales, me propongo alertarles de los principales bulos que han recorrido las redes sociales desde que el pasado 29 de octubre se anegaran vidas enteras.