Que la mitad del comité de dirección del PP sea independiente
  1. España
  2. Tribuna
Tribunas EC8

Tribuna

Que la mitad del comité de dirección del PP sea independiente

Hago una enmienda al reglamento de organización del partido para que la mitad de los miembros del comité ejecutivo regional y del comité de dirección no tengan puestos institucionales

placeholder Foto: Reunión del comité de dirección del PP. (EFE)
Reunión del comité de dirección del PP. (EFE)

Toda empresa necesita transmitir ideas y ejecutar iniciativas que acerquen a sus gestores con clientes potenciales o reales.

Las preguntas que surgen alrededor de esta reflexión nos llevan a plantearnos si los partidos políticos quieren ser empresas que sirvan a sus clientes (simpatizantes, afiliados y votantes) para darles un buen servicio o, por el contrario, se reafirman en dinámicas egocéntricas, lo que vulgarmente se llama 'mirarse el ombligo'.

La desafección histórica y con avances preocupantes entre la 'gente', los vecinos, los administrados, los votantes… los ciudadanos y sus representantes-administradores, tiene solución. Se puede avanzar en dirección opuesta y conseguir que los simpatizantes, los votantes, los afiliados crean y compartan aquello que respaldan únicamente con su voto.

El objetivo es acercarse a los militantes y así, poco a poco, acercarse a la sociedad

Me atrevo a pensar y decir que los partidos que trabajen en esta dirección estarán en el futuro de las instituciones que pretenden gobernar. El objetivo es acercarse a los militantes y así, poco a poco, acercarse a la sociedad. Los que no lo hagan, seguirán eligiendo secretarios generales o presidentes con más o menos apoyos u oposición, que al día siguiente estarán solos o, en el mejor de los casos, rodeados de un pequeño grupo de incondicionales que les recuerdan cada minuto lo altos y guapos que son.

Otra cosa distinta es que hay partidos y líderes cuyo afán es precisamente ese: estar solos para poder hacer y deshacer a su antojo. Mala perspectiva para esos partidos y líderes que, por complejo de inferioridad, por egoísmo malentendido o por objetivos de perpetuidad, recurren a ese dicho tan español de "Juan Palomo: yo me lo guiso y yo me lo como”. Esos son los responsables del nacimiento de nuevos partidos con más afición que conocimiento.

La 'gente' quiere acercarse a esa cocina y opinar sobre la cantidad de sal o el grado de cocción. Cuando la 'gente' no quiera participar y acercarse, por mucho que les alegre a algunos, malo.

Foto: La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes. (EFE)

En esa dirección y con un objetivo claro: el de gobernar nuevamente en el Ayuntamiento de Madrid (al que regalé 14 años de mi vida), revalidar y aumentar nuestra mayoría en la Comunidad de Madrid (con mi amiga Cristina Cifuentes a la cabeza) y que el Partido Popular de Madrid, del que fui ocho años vicesecretario general de organización, consiga los mejores resultados y, lo que es más importante, tenga futuro porque tiene ideas.

Digo que en esa dirección hago una enmienda al reglamento de organización del partido, que me invitan a hacer por escrito, para que la mitad de los miembros del comité ejecutivo regional y del comité de dirección no tengan puestos institucionales ni orgánicos remunerados, con la pretensión de abrir los aparatos de los partidos a las bases.

La clave para entender dicha enmienda, sin ver otros objetivos que los reales, es hacerse una pregunta: ¿es más crítica, más autorizada, más fresca... la intervención de un director general, un concejal, un vicesecretario del partido, un alto cargo en un comité ejecutivo del partido que la que harían un médico, un taxista, un ingeniero o un camarero?

Sin duda, si hablamos de frescor y cercanía a la 'opinión de la calle', no necesitamos escribir y leer más.

Nos va en ello el futuro, no solo del partido y sus líderes, sino de las ilusiones de muchos afiliados y simpatizantes que hemos dedicado la vida al mismo

Si hablamos de lo condicionado de la intervención de un miembro de un órgano cuyo sueldo, nombramiento o cese (estatus de vida, colegio de sus niños…) depende de la persona que dirige esa reunión, salta a la vista que la crítica, aunque constructiva, tiene ahí una 'sordina' natural. No sé si debería existir algún grado de incompatibilidad legal. Yo solo aconsejo voluntariedad en la medida y que los siga eligiendo el presidente o presidenta de turno.

Es pues necesario que PENSEMOS con mayúsculas y sabiendo que nos va en ello el futuro, no solo del partido y sus líderes, sino de las ilusiones de muchos afiliados y simpatizantes que hemos dedicado tiempo y vida al mismo.

Son medidas necesarias no solo en el PP. Son medidas ejemplarizantes que, más pronto que tarde, serán adoptadas, iguales o parecidas, en el resto de los partidos que quieran estar, de verdad, cerca de la opinión de la 'gente'.

En un consejo de administración de una empresa, las innovaciones, cambios, avances, frescura de ideas... provienen de los consejeros dominicales

¿Cómo me imagino un comité ejecutivo o un comité de dirección con el 50% de los miembros independientes desde el punto de vista económico, aunque elegidos por el mismo presidente o presidenta, lo que da a esa palabra 'independencia' una relatividad grande?

Pues como ocurre en un consejo de administración de una empresa, donde las innovaciones, cambios, avances, frescura de ideas... provienen de los consejeros dominicales, de los consejeros independientes. Casi nunca del director general o consejero delegado, cuya opinión contraria a una medida propuesta por el presidente puede significar su cese o relevo al día siguiente.

Habrá un momento en que esos miembros —hasta un 50%, digo yo— sean elegidos en listas abiertas por parte de los militantes. Hasta entonces, que el presidente o presidenta regional del Partido Popular de Madrid elija de entre los miles de militantes y amigos suyos a estas personas que, seguro, le ayudarán más que ninguno a conseguir sus objetivos.

*Sigfrido Herráez Rodríguez, exvicesecretario general del Partido Popular de Madrid.

PP de Madrid Partido Popular (PP)