El 25 de noviembre

La prevención y la educación son ámbitos importantes pero no deja de ser necesario seguir implementando programas específicos dirigidos a erradicar la violencia contra las mujeres

Foto: Activistas participan en una marcha por el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. (EFE)
Activistas participan en una marcha por el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. (EFE)

El 25 de noviembre fue declarado por Naciones Unidas en 1999, el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Unos años antes, la Asamblea General había aprobado la declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer en su resolución 48/104, de 20 de diciembre de 1993.

España fue uno de los países pioneros en la Unión Europea que trabajó para la promoción de la igualdad de mujeres y hombres y contra la violencia. Convocó la reunión europea de seguimiento de la Conferencia de Pekín en Madrid durante la presidencia austriaca de la Unión Europea en 1998. Una de las decisiones aprobadas por unanimidad fue precisamente apoyar en Naciones Unidas la dedicación del 25 de noviembre a la erradicación de la violencia. Fue también uno de los primeros países en Europa que llevó a cabo una macro encuesta primero, un capitulo del Plan de Igualdad después y un Plan especifico contra la violencia. Reconoció el problema y desde ahí, empezaron las medidas legales y políticas: la aprobación de la orden de alejamiento, las reformas del Código Penal, un plan contra la violencia, la aprobación de la ley especifica... y un largo etcétera que no ha supuesto conseguir los objetivos y ha creado un importante cambio social.

En paralelo a todas las medidas aprobadas en España desde finales de los 90, en 2007 el Gobierno español creo en Naciones Unidas el Fondo para los Objetivos de Desarrollo del Milenio (FODM) con la mayor contribución de un Estado miembro en toda la historia de la Organización. 1.000 millones de dólares para erradicar la pobreza, que en la mayor parte de los países tiene mayoritariamente nombre de mujer. Con la creación del fondo y un área especifica para programas de género, se pudo elaborar la estrategia dual para la integración de genero en la cooperación; se implementaron programas específicos para mujeres en situaciones especialmente vulnerables. De las casi 10 millones de personas beneficiarias del fondo más del 55% fueron mujeres.

Vista de algunas de las cien siluetas blancas en Italia. (EFE)
Vista de algunas de las cien siluetas blancas en Italia. (EFE)

Después, en 2013, España volvió a apostar por la generosidad y creó, a continuación del FODM y alineado con la nueva agenda 2030, un nuevo fondo: el Fondo para los Objetivos de Desarrollo Sostenible (FODS) integrando el género como uno de los objetivos transversales de todos los programas. Desde el inicio del trabajo del FODS, España pudo liderar un nuevo modo de trabajo, integrando fondos de contrapartida en los proyectos y multiplicando por 2.5 el presupuesto inicial español, con contribuciones de mas de 20 países.

El trabajo de ambos fondos fue uno de los ejemplos mostrados por España para impulsar la candidatura del Consejo de Seguridad. Los proyectos en numerosos países, y los iniciados en aquel momento en lugares como Fiji y Vanuatu, fueron un fuerte refuerzo para hacer valer el compromiso español.

Como consecuencia de la generosidad española, en Bangladesh las mujeres en zonas especialmente pobres han recibido apoyo para crear capital social y casi 3.000 mujeres cabezas de familia han podido tener acceso a un empleo y, como consecuencia, a una independencia económica. En Colombia, hombres y mujeres conjuntamente se han sensibilizado sobre los derechos de las mujeres y la igualdad de género y han participado en acciones de incidencia municipal para posicionar la agenda de las mujeres en los territorios. Adicionalmente, hombres y mujeres, organizados en 4 iniciativas productivas relacionadas con las cadenas de valor de Quinua y Café, se están beneficiando del acompañamiento para mejorar su poder en los mercados agrícolas mediante la consolidación de sus emprendimientos y han desarrollado capacidades de resiliencia frente a la violencia contra las mujeres y la renegociación de la sobrecarga del trabajo del cuidado no remunerado.

Mujeres en una manifestación con motivo del Día Internacional de la Mujer en Dacca (Bangladesh). (EFE)
Mujeres en una manifestación con motivo del Día Internacional de la Mujer en Dacca (Bangladesh). (EFE)

En Honduras, con las oficinas municipales de la mujer, se esta trabajando en una estrategia para la prevención de la violencia en la frontera lenca; y en Costa de Marfil se ha creado una clínica legal para la asistencia jurídica a las mujeres que viven violencia de genero.

Los resultados están siendo más que positivos y confirman que trabajar con las mujeres no es otra cosa que ajustarse a la realidad de la mitad de la población y como consecuencia respetar una realidad social que mejora a la propia sociedad.

Aunque el futuro del FODS es incierto, ojala no queden clausuradas las expectativas de muchas mujeres de todo el mundo, que con los programas del fondo han conseguido mejorar su modo de vida y, en muchas ocasiones, erradicar la violencia. La prevención y la educación son ámbitos importantes pero no deja de ser necesario seguir implementando programas específicos dirigidos a erradicar la violencia contra las mujeres.

En el “mientras tanto” queda el trabajo hecho, especialmente para las mujeres, es decir, para mejorar la vida de toda la sociedad.

*Paloma Durán y Lalaguna es Directora del Fondo de Naciones Unidas para los Objetivos de Desarrollo Sostenible

Tribuna

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