Ana Magaldi, el orgullo de una rebelde

Ha sido la mejor jefa que se podía pensar para el peor momento que hasta ahora podíamos imaginar. Todo fortaleza. Un ejemplo para todos

Foto: Ana Magaldi en el funeral del fiscal superior de Cataluña, José María Romero de Tejada. (EFE)
Ana Magaldi en el funeral del fiscal superior de Cataluña, José María Romero de Tejada. (EFE)

Debes contemplarla así, como ahora, porque esa estampa dice mucho de su carácter. Erguida de pie tras una valla, apoyándose en su cigarrillo para que no le fallen las piernas, mirando de frente con su pelo blanco a lo garçon, echándole una sonrisa y un pulso a la barbarie, a la sinrazón, al odio, al absurdo y al delito; escuchando elegante e impasible, los improperios de unos fanáticos que, cuanto mas se exacerban más insultan y vilipendian, más la elevan por contraste con su categoría y su saber estar. Su nombre es Ana María Magaldi y el próximo 31 de enero se jubila como fiscal jefe de Barcelona.

Siempre ha sido así, como esa estampa de antes, pero quizá todo el mundo la recuerde por aquella vez, el instante eterno en el que Ana elevó a lo sublime, con un solo gesto, la dignidad de las instituciones en un Estado de Derecho. Ella bajaba las escaleras del Palacio de Justicia de Barcelona, tras la última sesión del juicio por la consulta independentista del 9 de Noviembre de 2014 contra el 'expresident' Artur Mas y dos de sus conselleras. En ese momento, un grupo de independentistas comenzó a insultarla, “¡Fascista! ¡Mierda, eres una mierda! ¡Vete de Catalunya, fuera!”. Estaba sola, pero no pensó en ella, sino en lo que representaba en aquel momento en el que temía que alguien pudiera agredirla; lo contó después: “Lo que no podía hacer es bajar corriendo las escaleras, bajar la cabeza y seguir adelante porque se estaban dirigiendo a mí como representante de una institución, por eso me mantuve firme durante unos segundos que me parecieron eternos. No pararon los insultos y cada vez que los oía me paraba, me giraba y miraba”. Ha pasado un año de aquello; hoy los procesados del 9N están cumpliendo su condena y Anna puede jubilarse con la tranquilidad del deber cumplido y la cara muy alta.

Han dicho de ella que era una ‘fiscal de hierro’ contra el independentismo, yo creo que es sobre todo una mujer rebelde

En estos cuatro años en los que ha estado al frente de la Fiscalía de Barcelona, algunos han dicho de ella que era una ‘fiscal de hierro’ contra el independentismo, pero yo creo que, por encima de esa circunstancia a la que se ha enfrentado, y que sólo forma una parte pequeña de su carrera, Anna es sobre todo una mujer rebelde. De todas las definiciones de ‘rebelde’ del diccionario, la que más le cuadra a ella es la de "persona que pone resistencia". Y así es, resistente frente a los cobardes, frente a las presiones mediáticas, frente a los poderes políticos, frente a las tentaciones de protagonismo, frente a los que hacen frente al estado. A contracorriente del poder establecido y de los plácidos caminos de lo políticamente correcto; a contracoriente de los que se ponen de perfil, de los que evitan hablar claro, de los que quieren ser equidistante en algunos asuntos en los que la equidistancia es una forma injusticia.

Protectora de sus compañeros a los que lidera en Barcelona, protectora de la ley por encima de sus fiscales, y de ambos por delante de su interés personal. Mujer de coraje, impetuosa, decidida, animosa y valiente, y todas esas virtudes que la adornan puestas al servicio de la defensa del Estado de Derecho y de España, cumpliendo, con la nobleza que la obliga, lo que juró al ingresar en la carrera Fiscal, “guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes y desempeñar fielmente las funciones fiscales”. Mentora de muchas nuevas promociones de Fiscales, derrochando en ello generosidad para transmitir no solo todo su buen hacer en esta profesión sino todo su buen hacer en la vida.

Ha sido la mejor jefa que se podía pensar para el peor momento que hasta ahora podíamos imaginar. Todo fortaleza. Un ejemplo para todos. Una gran perdida para nuestra carrera y para el Estado. A algunos nos queda la gran satisfacción de haberla apoyado a su jefatura frente a candidatos muy valiosos y haber acertado de pleno en la elección, a otros haber sido sus compañeros, a otros haber trabajado a sus ordenes. Se jubila una magnífica fiscal de Barcelona. Sólo queda darte las gracias. A disfrutar Anna, que te lo mereces.

Marta Valcarce es fiscal de Sevilla y exvocal del Consejo Fiscal.

Tribuna

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