Una sola palabra

En ocasiones, eliminar una sola palabra es muy perjudicial, incluso más que no cumplir con la palabra dada

Foto: Pablo Casado, en el Congreso. (EFE)
Pablo Casado, en el Congreso. (EFE)

Pablo Casado, presidente del PP, está prometiendo que bajará todos los impuestos en cuanto llegue a la Moncloa. La última vez que el PP, también en la oposición, prometió rebajar impuestos, lo que hizo, con carácter fulminante, fue la mayor subida de impuestos de la historia de España. De eso no hace tanto tiempo, fue en 2012. Pablo Casado ya era diputado y votó sin rechistar a favor de todas las subidas de impuestos. Ahora, escuchando las promesas del PP, nos preguntábamos cuánto iba a tardar el partido en incumplir de nuevo su promesa. En realidad, considerábamos que igual tardaba más de lo previsto, porque creemos que será Ciudadanos el que llegue al Gobierno de España.

Sin embargo, como no hace falta llegar a la Moncloa para subir los impuestos, este incumplimiento del PP de Pablo Casado se ha producido ya. Lo primero que pretende enviar hoy al BOE el PP es una extensión del impuesto de actos jurídicos documentados, el impuesto de las hipotecas, a las subrogaciones y las novaciones de hipotecas, que ahora están exentas. Esta exención se estableció en 1994 y ha sobrevivido a muchos gobiernos, pero igual no sobrevive mañana a las ganas de subir impuestos, por la puerta de atrás, del PP de Casado. El cambio es sutil y consiste en eliminar una sola palabra, 'subjetivas', del texto de una ley, la de crédito inmobiliario, que hoy se debate definitivamente en el Congreso.

Recordemos que el Gobierno de Sánchez, mediante un real decreto-ley bastante chapucero, cambió el sujeto pasivo del impuesto sobre las hipotecas. Esto significaba que, antes, el cliente estaba obligado a pagar el impuesto de actos jurídicos documentados cuando se formalizaba una hipoteca, y ahora tiene que pagarlo el banco. Por supuesto, los bancos han incorporado este coste y el tipo de interés que cobran, y las comisiones han aumentado. Como esto no se puede hacer con los préstamos ya pagados, era una cuestión crucial para la banca que este cambio se hiciese por una norma y no a través de una sentencia declarativa.

Recordemos que el Gobierno de Sánchez, mediante un real decreto-ley bastante chapucero, cambió el sujeto pasivo del impuesto sobre las hipotecas

Una de las varias chapuzas del decreto-ley de Sánchez era que las cooperativas de crédito y la Sareb (el banco malo) estaban exentas del impuesto de actos jurídicos documentados. Esto estaba pensado para que cuando adquiriesen, por ejemplo, un edificio, no pagasen el impuesto de actos jurídicos documentados. Sin embargo, ahora las cooperativas de créditos pueden conceder hipotecas, que estarían exentas, porque el sujeto lo está. Mientras tanto, las hipotecas que conceden los bancos sí dan lugar al pago del impuesto. Esto crea una asimetría intolerable y competencia desleal.

Por eso, desde Ciudadanos introdujimos una enmienda para que las exenciones 'subjetivas' no se aplicasen, salvo que estuviese expresamente previsto, a los supuestos de las hipotecas, es decir al caso especial de que el sujeto pasivo sea el prestamista. Es decir, una cooperativa de crédito está exenta del impuesto de actos jurídicos documentados cuando adquiere un inmueble, pero deja de estarlo cuando concede una hipoteca, porque la exención 'subjetiva', por el sujeto, no se aplica cuando concede hipotecas. Esta redacción también permitía que los casos de exenciones objetivas, por la naturaleza de la operación, no se viesen afectados: por ejemplo, los casos de subrogación o novación hipotecaria. En este caso, la entidad financiera que entra en una operación de subrogación o una novación hipotecaria entra en una operación calificada objetivamente como exenta, por lo que nadie paga el impuesto, hasta ahora, que el PP ha eliminado la palabra 'subjetiva' para hacer tributar las subrogaciones y novaciones hasta ahora exentas.

Estos casos de subrogación hipotecaria son muy comunes: por ejemplo, cuando se vende una vivienda y el comprador se subroga en la hipoteca pendiente de pago. O, también, cuando una persona que ya ha contratado una hipoteca busca una oferta mejor en el mercado. Aquí hay que recordar que la hipoteca ya ha sido gravada una vez con el impuesto de actos jurídicos documentados, normalmente entre un 1% y un 1,5%. Por tanto, si la subrogación vuelve a pagar, nos encontraríamos con un supuesto de doble imposición (o incluso triple o cuádruple) si hay más subrogaciones.

Una novación es bastante común también, consiste en cambiar el tipo de interés o el plazo en un crédito, negociando con tu banco. Estas mejoras de condiciones, incluso de supervivencia, alargando el plazo para reducir la cuota, pasarán a ser mucho más difíciles porque tendrán un coste del 1 o 1,5% que se repercutirá en el cliente o que hará imposible la mejora de las condiciones o incluso la refinanciación.

Pero, claramente, las autonomías del PP tienen una gran voracidad recaudatoria, y el PP es menos fiable que nunca en materia de impuestos: dice que va a bajar todos los impuestos, y antes de llegar al Gobierno ya quiere subirlos. Y no estamos hablando de declaraciones, sino de lo que se aprueba en las Cortes Generales. Si hoy se aprueba la enmienda del PP, que busca expresamente eliminar esa palabra, 'subjetiva', muchos españoles pagarán más impuestos porque las exenciones objetivas, como las de las subrogaciones y novaciones, desaparecen. Traduciendo: antes de la enmienda del PP en el Senado las subrogaciones y novaciones estaban exentas y ahora pasarían a pagar el impuesto, aunque la hipoteca original ya haya tributado.

Los efectos de esta cuestión serán, por supuesto, que las subrogaciones serán más escasas y caras. Esto supondrá, al haber menos competencia, que todos los nuevos hipotecados paguen más comisiones e intereses. Y todo el que quiera comprar o vender una vivienda usada lo va a tener mucho más difícil. Por supuesto, los bancos no mejorarán las condiciones a través de las novaciones, y lo peor de todo es que se dificultarán las refinanciaciones que han permitido que muchos españoles no perdiesen su vivienda durante la crisis.

No solo estamos ante una competición de populismo, sino también ante la ocultación a los españoles de lo que se quiere hacer. Si se quiere subir los impuestos, lo mínimo es explicar qué se hace y por qué. Por eso, desde Ciudadanos, hoy votaremos contra esta subida de impuestos del PP por la puerta de atrás, porque es ineficaz, injusta y supone doble imposición. Porque, en ocasiones, eliminar una sola palabra es muy perjudicial, incluso más que no cumplir con la palabra dada.

*Francisco de la Torre Díaz. Diputado de Ciudadanos. Ponente de la Ley de Crédito inmobiliario. Inspector de Hacienda (SE).

Tribuna

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