Cuestionar la eficiencia de la ONT, un comentario caduco y trasnochado

El papel preponderante del modelo español de trasplantes liderado por la ONT quedó demostrado y avalado en el Congreso Mundial de Trasplantes celebrado en 2018 en Madrid

Foto: Cirujanos observan el pecho de un paciente tras extraerle el corazón durante un trasplante. (EFE)
Cirujanos observan el pecho de un paciente tras extraerle el corazón durante un trasplante. (EFE)

En respuesta al reciente artículo publicado en la sección Tribuna del diario El Confidencial, con fecha 3 de marzo, titulado "El éxito fraudulento de los trasplantes", la junta directiva de la Sociedad Española de Trasplante (SET) quiere hacer una serie de apreciaciones. En primer lugar, la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) es un ejemplo de organización sanitaria que ha superado con creces las expectativas iniciales de la actividad de donación de trasplantes en España desde su creación allá por la década de los ochenta del siglo pasado.

Cuestionar a estas alturas la eficiencia de la ONT en la política sanitaria de donación y trasplante de órganos en nuestro país es un comentario caduco y trasnochado que no deja de sorprender a todos los profesionales del ámbito del trasplante, los cuales hemos sido testigos del crecimiento exitoso de los trasplantes en España junto con unos excelentes resultados. Tan es así que todos los gobiernos de nuestra democracia, sin distinción en el color político, han respaldado incondicionalmente la labor de la ONT, conscientes del beneficio que ha supuesto esta organización para los ciudadanos y el sistema sanitario. Esto lo han sabido entender también otras organizaciones sanitarias del entorno europeo y de fuera de Europa que intentan imitar actualmente el modelo español de trasplantes. El papel preponderante del modelo español de trasplantes liderado por la ONT quedó demostrado y avalado en el Congreso Mundial de Trasplantes celebrado en 2018 en Madrid.

Las sociedades científicas involucradas en la actividad de trasplantes no tenemos la percepción de “opacidad” en las actuaciones de la ONT

Paralelamente, las sociedades científicas involucradas en la actividad de trasplantes, como la Sociedad Española de Trasplante (SET), no tenemos la percepción de “opacidad y oscurantismo” en las actuaciones de la ONT. Por el contrario, siempre nos sentimos arropados ante las iniciativas y directrices que nos ha marcado esta organización ante situaciones difíciles y complejas del mundo del trasplante. Al mismo tiempo, los registros de la actividad de donación y trasplantes de la ONT son transparentes y universalmente accesibles para todos los ciudadanos, incluidos los profesionales sanitarios, y reflejan verazmente toda nuestra actividad asistencial en materia de donación y trasplantes. Por tanto, el comentario del autor sobre “información incompleta y parcialmente falsa” responde a una visión sesgada de la realidad que le lleva a unas declaraciones injustas, carentes de objetividad y con falta de veracidad sobre la ONT.

España lidera el 'ranking' mundial en actividad de donación y trasplantes por millón de población. La ONT aplica criterios y estándares de calidad en todos los programas que desarrolla y se encuentra en la vanguardia a la hora de establecer los programas más innovadores de donación y preservación de órganos trasplantados en cooperación estrecha con sociedades científicas como la nuestra. Cada uno de los programas se prepara, discute y elabora de forma coordinada por expertos nacionales en cada área, llegando a consensos que se plasman en documentos y reglamentos liderados por la ONT y que cuentan con el apoyo del Consejo Interterritorial.

Obviamente, toda organización sanitaria es susceptible de mejorar para alcanzar la excelencia. El sistema español de donación y trasplante liderado por la ONT está permanentemente abierto a sugerencias de los profesionales, sociedades científicas y los propios pacientes para alcanzar las mejoras oportunas en la coordinación de toda la actividad de donación y trasplante de un país como el nuestro, con diferentes comunidades y sistemas sanitarios transferidos. Por ello, recientemente se ha elaborado un nuevo plan estratégico de donación y trasplante 2018-2022, donde han participado activamente las diferentes coordinaciones autonómicas de trasplantes y las sociedades científicas marcando la hoja de ruta en aras de mejorar, aún más si cabe, el proceso de donación y trasplante en nuestro país.

La tasa de trasplante renal de donante vivo en nuestro país puede también ser mejorable en años venideros para acercarnos a las cifras de otros países de nuestro entorno que lideran este tipo de trasplantes. Esta menor actividad de trasplantes con donante vivo obedece a múltiples causas, destacando principalmente la ingente actividad de trasplante con donante fallecido. No obstante, la ONT, preocupada por estos aspectos, ha trabajado denodadamente en los últimos tiempos con las sociedades científicas para buscar soluciones en este tipo de trasplantes. Prueba de ello, en breve saldrá a la luz un documento de análisis de la situación junto con una propuesta de mejora.

En efecto, una gran proporción de donantes en nuestro país supera los 60 años, pero también es cierto que la edad mediana de nuestros pacientes en lista de espera supera los 60 años. En esta línea, hay suficiente evidencia científica para afirmar contundentemente que el trasplante renal con injertos de donantes longevos en receptores de similar edad no solo prolonga la supervivencia con respecto a permanecer en diálisis, sino que ofrece una mejoría significativa en la calidad de vida. Independientemente de este claro beneficio en la salud de los enfermos renales más longevos, esto supone una clara optimización de los recursos socio-sanitarios.

Por último, los sistemas retributivos de la actividad sanitaria deben ser viables desde un punto de vista económico y adaptados a las características intrínsecas de la propia actividad sanitaria a desarrollar. Esto se hace más evidente si tenemos en cuenta que la actividad de donación y trasplante representa una actividad asistencial no programada y realizada mayoritariamente fuera de la jornada laboral normal. Atendiendo a estas necesidades, el Gobierno central de nuestro país estableció el modelo de retribución de los trasplantes en la década de los ochenta y fue transferido posteriormente a las CCAA, donde cada comunidad ha organizado el sistema retributivo acorde a sus características y particularidades demográficas y socio-sanitarias.

Cualquier sistema retributivo es susceptible de mejora, pero la retribución por disponibilidad y acto (modelo mixto), lejos de ser desmesurada, contribuye sin duda a la sostenibilidad de los programas de trasplantes. Prueba de ello es que otros países europeos (p. e., Francia o Alemania) han aplicado este sistema retributivo independientemente de la tasa de donación. En este sentido, la actividad de trasplante es un ejemplo de la mejor relación coste-efectividad de un procedimiento terapéutico de gran complejidad sanitaria frente a otros con alto consumo de recursos económicos y sanitarios.

En definitiva, la SET solo puede avalar y apoyar la respuesta argumentada por la directora de la ONT.

*Dr. Domingo Hernández Marrero, Sociedad Española de Trasplante.

Tribuna
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