El encierro se ha convertido en una farsa y un engaño

No es que la decisión de aplicar antideslizante fuera del agrado de los corredores pero, con cierta desgana, habían llegado a aceptarlo por el bien de los animales y para evitar caídas

Foto: Varios mozos protestan minutos antes del quinto encierro. (EFE)
Varios mozos protestan minutos antes del quinto encierro. (EFE)

Los mozos de Pamplona están hartos. Los toros ya no entran primero en la plaza, la culpa la tienen Messi y Ronaldo, los cabestros que guían a la manada y que este año parece que han pasado meses de entrenamiento para no dejarse alcanzar por los astados. Messi y Ronaldo son dos 'cracks' y haciendo honor a su nombre llegan siempre los primeros a la plaza.

Los corredores han llegado al tope de su nivel de aguante y esta mañana han decidido realizar una sentada de tres minutos antes de que comenzara el quinto encierro de San Fermín protagonizado por los toros de Victoriano del Río.

La manada de reses de Victorino llega a la calle Mercaderes. (EFE)
La manada de reses de Victorino llega a la calle Mercaderes. (EFE)

La mesa del encierro utilizó ayer las redes sociales para poner negro sobre blanco algo que revolotea desde hace años entre los corredores y los espectadores habituales. "Para los que hemos conocido otro encierro donde los toros se podían correr, ponían emoción y hacían de este acto algo único e impredecible, lo vivido estos últimos años nos resulta una farsa y un engaño".

Esto ya no es lo que era. Que el encierro de San Fermín está perdiendo emoción y plasticidad es un hecho. Que ya no se puede ‘coger toro’, porque la manada no se abre, es una verdad como un templo y que para llegar a correr delante de las astas, si hubiera un hueco, hay que pelear como en la guerra porque los mozos se han perdido el respeto, es una realidad que no necesita demostración, basta con ver las imágenes en directo.

Que ya no se puede ‘coger toro’, porque la manada no se abre, es una verdad como un templo

El cuento comenzó a cambiar hace 15 años gracias al antideslizante con el que se cubre el recorrido. No es que la decisión fuera del agrado de los corredores pero, con cierta desgana, habían llegado a aceptarlo por el bien de los animales, para evitar resbalones, sobre todo en la temida curva de Mercaderes; pero las quejas de este año van más allá y tienen toda la razón. “Basta ya de desnaturalizar el encierro”, exclaman los miembros de la mesa del encierro en el comunicado.

Los toros de Victorino del Río, protagonistas del quinto encierro de los Sanfermines 2019. (EFE)
Los toros de Victorino del Río, protagonistas del quinto encierro de los Sanfermines 2019. (EFE)

“Basta de bueyes entrenados ocupando el espacio del toro, basta de toros con un entrenamiento condicionado a ir en manada", se quejan en el documento que ayer por la tarde pidió a los corredores que cada uno en su tramo realizara una sentada de tres minutos antes de arrancar el encierro. Dicho y hecho, esta mañana los veteranos, de manera insólita, se han sentado a modo de protesta.

"Será un mero trámite"

"Debemos de exponer la queja unánime que existe entre los corredores y los seguidores de los encierros de San Fermín porque si no el encierro dejará de tener interés, será un mero trámite y no el acto central de cada día. Si no hacemos nada, este será el encierro que dejaremos a nuestros hijos y poco a poco desaparecerá", añaden.

La masificación y el exceso de retrasmisiones han provocado que algunos mozos luzcan camisetas de colores flúor

Los ganaderos defienden el entrenamiento de sus animales puesto que así, en cierto modo, se aseguran que los animales lleguen a la plaza lo menos maleados posible. Pero qué duda cabe, esto ya no es lo que era.

Por su parte, la ganadería 'El Uno', dueña de los mansos, ha respondido a los corredores con otro comunicado en el que defiende su opinión sobre los encierros de San Fermín 2019. “Criamos y seleccionamos nuestros bueyes para que cumplan con el objetivo del encierro. Lo hacemos con gran sacrificio y dedicación. Llevamos dos años teniendo suerte y cumpliendo bien con nuestro cometido. No sé cual es el objetivo de quien se queja. ¿Acaso encierros partidos? ¿toros rezagados? ¿cabestros que se dan la vuelta? Si eso ocurriera, no estaríamos cumpliendo el fin del encierro".

Quinto encierro de los Sanfermines 2019. (EFE)
Quinto encierro de los Sanfermines 2019. (EFE)

No es este el único problema que viven los encierros: la masificación y el exceso de retrasmisiones han provocado también que los mozos que pretenden alimentar su ego y ser reconocidos entre la muchedumbre luzcan camisetas de vivos colores. Esto rezuma sobre todo en el tramo final de la Estafeta en el que el blanco y rojo ha sido fagotizado por los naranjas, verdes pistachos, amarillos de las camisetas de fútbol.

Parece que se han olvidado que el encierro nació como algo anónimo, algo que se lleva en la sangre y que se transmite de generación en generación. Como afirma la mesa del encierro: "Tenemos algo único, defendámoslo”.

Tribuna
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