Una visión de futuro: la sanidad que ha de venir

La sanidad que necesitamos es aquella en la que la voz de los expertos sea escuchada siempre y especialmente en momentos de crisis sanitaria

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La sanidad que anhelamos es aquella en la que el paciente forme parte de todas las decisiones que le atañen e incumben y en la que sus representantes tengan cabida en cuantos foros sean necesario, otorgándoles el papel que, por naturaleza, les corresponde, una vez que somos los pacientes los auténticos protagonistas del sistema junto a los profesionales sanitarios, quienes realizan una tarea digna de mención por su compromiso, dedicación y resultados.

La sanidad que procuramos es un modelo suficiente en el que la convivencia entre las dos titularidades pública y privada sea sinérgica y plantee estrategias conjuntas que se transformen a su vez en acciones que se asienten en la colaboración mutua en beneficio de todos los ciudadanos.

"La sanidad que perseguimos es aquella en la que los avances científicos sean incorporados de una forma ágil y lleguen a todos"

La sanidad que perseguimos es aquella en la que la innovación forme parte consustancial del sistema y en la que los avances científicos sean incorporados de una forma ágil y lleguen a todos en condiciones de equidad, independientemente del territorio en el que se tenga fijada la residencia.

La sanidad que deseamos es aquella que haya aprendido las lecciones que nos ha procurado esta pandemia producida por el SARS-CoV-2 (covid-19) y sus gestores; en la que sus administradores hayan asimilado y tomado buena nota de los errores que se han cometido y, por supuesto, también de los aciertos propios o ajenos que se hayan podido producir.

La sanidad que necesitamos es aquella en la que la voz de los expertos sea escuchada siempre y especialmente en momentos de crisis sanitaria como la actual, aquella que se encuentre desvestida de la oportunidad política y asiente sus actuaciones en datos y resultados objetivos, contrastados, transparentes y rigurosos.

La sanidad que nos gustaría disponer y contribuir a diseñar es aquella en la que la generosidad, la altura de miras, la cooperación entre los diferentes operadores fuera manifiesta, una sanidad sin apellidos, una sanidad única alejada de la diatriba política en la que la vertiente pública y privada fueran al unísono con objetivos comunes y con estrategias conjuntas.

Foto: Reuters.
Foto: Reuters.

La sanidad que viene debería generar espacios de relación y convivencia profesional entre la vertiente sanitaria y la sociosanitaria, una vez que al individuo hay que verlo y cuidarlo en su integridad, desde que nace hasta que muere, y no se puede dejar a las personas más frágiles y vulnerables, como lo son las de mayor edad, desprotegidas en los momentos en los que más lo necesitan.

La sanidad que precisamos es aquella en la que las personas que sufren una enfermedad poco frecuente o una discapacidad o se encuentren en situación de dependencia encuentren en el sistema la respuesta puntual a todas sus necesidades sanitarias, sociosanitarias o de otra índole relacionadas con su proceso o su situación personal.

La sanidad de la que nos sentiríamos más orgullosos es aquella en la que las profesiones sanitarias establecieran cuantas compatibilidades fuera necesario y los profesionales sanitarios estuvieran perfectamente reconocidos en todos los sentidos por su valía, por su labor, por su compromiso, por su actividad y por sus resultados.

La sanidad que algunos han denominado poscovid-19 precisaría de una reforma integral en la que participen todos los agentes sin excepción, una reforma que pudiera emerger de un Pacto de Estado por la sanidad y la innovación, ya que, lo que es evidente, es que ante una situación de estrés, el sistema se ha puesto en riesgo y las carencias se han puesto de manifiesto ante todos. Por ello es muy importante tomar medidas urgentes que acompasen nuestro sistema con los enormes retos que hemos de afrontar en el futuro.

"La simbiosis entre las profesiones sanitarias y otras no estrictamente sanitarias como ingeniería, física, estadística, etc, va a ser determinante"

En este sentido, el envejecimiento progresivo de la población, la cronicidad asociada, las nuevas formas de enfermar y las patologías emergentes, entre otros, además de la necesidad imperiosa de adoptar e integrar en el sistema la innovación en todas sus vertientes, son grandes temas a los que hemos de hacer frente.

Si hablamos de innovación hemos de pensar que los retos de la nueva investigación provienen del decalaje entre desarrollo científico, regulación, financiación y adaptación al cambio. En este plano descriptivo no es descabellado afirmar que la nueva investigación va a provenir de generaciones que funcionan con otros códigos en formato abierto ('open mind') frente a los desafíos de mayor envergadura que hemos de saber acometer.

En términos de gestión sanitaria, tomando como referencia la sanidad que viene, cada vez va a estar más determinada por los criterios objetivos de calidad, seguridad, resultados sanitarios, sociosanitarios y de salud basados en la eficiencia, la resolución asistencial, el acceso al sistema y a la innovación y la calidad percibida relacionada con la percepción de excelencia en el servicio expresada por el paciente y su entorno.

Por último, un apunte: el profesional, junto a la innovación digital a todos los niveles, va a tener un papel fundamental y la simbiosis entre las profesiones sanitarias y otras no estrictamente sanitarias como ingeniería, física, estadística, científico de datos, etc, va a ser determinante. La suma de todos es lo que aporta valor a la sanidad y, en este sentido, la suma de esfuerzos de todos los profesionales de las diferentes áreas del saber va a ser determinante para afrontar el futuro con éxito.

*Marta Villanueva es directora general de la Fundación IDIS (Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad).

Tribuna
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