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Todos a una: los eurodiputados españoles se pliegan ante los intereses de la pesca de arrastre
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Silvia García

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Todos a una: los eurodiputados españoles se pliegan ante los intereses de la pesca de arrastre

Esta práctica lleva décadas poniendo en riesgo la biodiversidad de nuestros mares y océanos. En lugar de prohibirla, muchos de nuestros representantes en los órganos de gobierno comunitario han hecho la 'vista gorda'

Foto: La pesca de arrastre es una de las prácticas más dañinas para la salud del mar. (iStock)
La pesca de arrastre es una de las prácticas más dañinas para la salud del mar. (iStock)

El pasado 3 de mayo, el Parlamento Europeo votó el informe de economía azul, pesca y acuicultura de la eurodiputada socialista portuguesa Isabel Carvalhais. A pesar de no tratarse de una resolución legislativa, era una oportunidad para mostrar el verdadero compromiso de las eurodiputadas y los eurodiputados (en adelante Miembros del Parlamento Europeo, MPE) con la sostenibilidad, la conservación de la biodiversidad, el cambio climático y la pesca artesanal, puesto que estaba en juego el voto de texto que llamaba a prohibir la pesca de arrastre, el arte más dañino para el fondo marino, dentro de las áreas marina protegidas.

Resulta asombroso que aún se discuta si en áreas marinas protegidas se deben o no usar pesadas redes que arrasan todo lo que encuentran a su paso, incluidos depósitos de carbono que almacenan CO2 proveniente de la atmósfera y llevan, en algunos casos, intactos miles de años. Existe una doble vara de medir entre el mar y la tierra. En tierra, no se nos ocurre cuestionar si se deben o no deforestar los parques nacionales.

"A menudo dicen ser los representantes del sector, pero más bien representan a grandes empresas de la flota industrial"

A pesar del sentido común de dicha propuesta, al analizar los votos, destaca que los MPE españoles han sido los que más votaron a favor de continuar dicha práctica dañina, independientemente de su color político. Resulta bochornoso ver cómo el gobierno de España alardea públicamente de sus compromisos con el desarrollo sostenible y, en concreto, con las áreas marinas protegidas mientras los representantes de España en Bruselas votan en contra de proteger la biodiversidad de nuestras aguas.

Mientras que es de sobra conocida la proximidad del sector industrial pesquero con el PP, es sorprendente ver cómo los lobbies industriales también parecen conquistar hasta los corazones de los políticos más progresistas. Los eurodiputados del PSOE fueron los únicos socialistas de toda Europa que decidieron saltarse las recomendaciones de voto de su propio partido europeo y alinearse con el PP y Vox, votando en contra del texto de su compañera socialista portuguesa. Diecisiete de sus veintiún MPE se saltaron la línea de voto de los socialistas europeos y votaron a favor de la pesca de arrastre en áreas marinas protegidas, incluyendo incluso algunos integrantes del comité de medioambiente. Solo cuatro, Iratxe García, Juan Fernando López, César Luena y Domènec Ruiz, votaron en contra de la enmienda, en línea con sus colegas europeos, y en pro de la mejor gestión de las áreas marinas protegidas y la biodiversidad.

placeholder El lobby pesquero ha cumplido sus objetivos. (iStock)
El lobby pesquero ha cumplido sus objetivos. (iStock)

De igual manera, varios MPE de Podemos y Anticapitalistas fueron los únicos de toda la izquierda europea que se desviaron de la línea de voto de su propio partido europeo, en pro de prohibir la pesca de arrastre en las áreas marinas protegidas, absteniéndose en la votación. Sus compañeras en la izquierda europea, Sira Rego y Pernando Barrena, sí defendieron con su voto la protección del mar. Por otro lado, cinco de nueve en Ciudadanos también votaron a favor de seguir permitiendo el arrastre, los cuales suelen seguir las recomendaciones de voto de la eurodiputada del PNV en materia de pesca. En este caso también lo hicieron así algunos de sus colegas liberales de otros países.

El hecho de que los MPE españoles, independientemente de su afiliación política, hayan votado en favor de una práctica de pesca tan dañina, incluso saltándose las recomendaciones de voto europeas, es una prueba de la influencia de los lobbies de la industria pesquera en España. A menudo dicen ser los representantes del sector, pero más bien representan a grandes empresas de la flota industrial, dejando de lado los intereses de la comunidad pesquera artesanal y de la sociedad civil.

Foto: Los barcos pesqueros españoles consiguieron retirar 190 toneladas de basura. (iStock)

Los argumentos de la industria que suponemos les han convencido hacen referencia a los puestos de trabajo que se perderán debido a la demonización de un arte de pesca por parte de Europa y el lobby de las ONG. Las organizaciones ecologistas no somos ni mucho menos ajenas a quienes dependen de este tipo de pesca, pero ante las crisis climática y de biodiversidad no podemos seguir justificando políticas contrarias a la sostenibilidad. La necesidad de adaptar las actividades extractivas a un modelo respetuoso con el medio es más evidente que nunca, incluyendo soluciones de futuro para las personas que dependen de una actividad perjudicial que sin duda ni demora hay que cambiar.

El voto deja a España en evidencia ante toda Europa, la cual asiste atónita a la hipocresía de partidos políticos que, lejos de defender la pesca artesanal y la sostenibilidad, se suman a sus colegas más conservadores, para defender lo indefendible. En vista a las próximas elecciones del 2023, los partidos españoles deberían mostrar una mayor coherencia y transparencia en cuanto a sus verdaderas intenciones sobre la protección de la biodiversidad marina, y anteponer en sus políticas el interés general sobre el de los lobbies industriales.

Silvia García es Senior Marine Scientist de Oceana, Cecilia del Castillo 
es responsable de pesca en Ecologistas en Acción y Andrea Ripol es Fisheries Policy Officer en Seas At Risk

El pasado 3 de mayo, el Parlamento Europeo votó el informe de economía azul, pesca y acuicultura de la eurodiputada socialista portuguesa Isabel Carvalhais. A pesar de no tratarse de una resolución legislativa, era una oportunidad para mostrar el verdadero compromiso de las eurodiputadas y los eurodiputados (en adelante Miembros del Parlamento Europeo, MPE) con la sostenibilidad, la conservación de la biodiversidad, el cambio climático y la pesca artesanal, puesto que estaba en juego el voto de texto que llamaba a prohibir la pesca de arrastre, el arte más dañino para el fondo marino, dentro de las áreas marina protegidas.

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